sábado, 30 de enero de 2021

El Palacio de Arriba de Huérmeces: los Alonso de Burgos


En Huérmeces, milagrosamente, han llegado a nuestros días dos palacios: el de Abajo (Palacio del Arzobispo o de los Fernández-Zorrilla) y el de Arriba (Palacio Arroyuelo, de los Alonso Maluenda o de los Arriaga Salamanca). El de Abajo es un siglo más "joven" que el de Arriba, ya que aquel puede datarse en las primeras décadas del siglo XVII, mientras que este puede hacerse en las primeras del siglo XVI.

Del Palacio de Abajo existe documentación abundante relativa al principal personaje que impulsó su construcción: Pedro Fernández Zorrilla (Huérmeces, c. 1577-Estella, 1637), que llegó a ser obispo de Mondoñedo (1616-1618), Badajoz (1618-1627) y Pamplona (1627-1637). A este curioso personaje ya se le dedicó una entrada en este blog, así como a un documento relacionado con la capilla de su Palacio: 

Pedro Fernández Zorrilla, obispo que fue de Mondoñedo, Badajoz y Pamplona

El curioso periplo de un manuscrito: de Huérmeces a Montserrat


Del Palacio de Arriba, sin embargo, poco era lo que sabíamos hasta ahora. En diversas publicaciones aparece denominado como "Palacio de los Arriaga Salamanca" o "Palacio de los Alonso Maluenda", ambas poderosas familias pertenecientes a la alta burguesía de la capital provincial. Y poco más.


El Palacio de Arriba, entonces denominado de Arroyuelo, en los años 20-30 del siglo XX


Aunque hoy nos pueda sorprender que el palacio se ubique en un paraje alejado del pueblo, a unos 350 metros al norte del caserío, no debemos olvidar que, en las probables fechas de su construcción (segundo cuarto del siglo XVI) el palacio se encontraría equidistante entre dos de los barrios que entonces tendría Huérmeces: La Parte (entre el puente de Miguel, el molino de Los Nogales y la entonces iglesia de La Blanca) y San Juan (el entonces barrio principal y hoy único, con la iglesia homónima).

Por otra parte, en un Apeo (1754) de los bienes que tenía en Huérmeces Cayetano de Arriaga, se dice que en las proximidades del palacio existen dos herrenes (parcelas muradas) que antes fueron casas, así como tres solares y una fuente. Todo parece indicar que Arroyuelo pudiera haber sido otro de los varios barrios con que contó Huérmeces en los viejos tiempos. Conviene recordar que existe una fuente homónima (hoy cubierta por una losa de hormigón) que daba servicio al barrio, así como que en el cercano paraje de La Nevera han aparecido enterramientos altomedievales, lo que indicaría un más que probable asentamiento poblacional en sus proximidades.



Tampoco puede descartarse que, con anterioridad al siglo XVI, existiera en el mismo emplazamiento otra construcción más o menos grande, puede que con mayor aspecto de fortaleza, y relacionada con alguna que otra poderosa familia de la ciudad de Burgos. 


EL PALACIO DE ARRIBA EN EL SIGLO XX

Algo más sabemos de la historia más reciente del palacio. Sabemos que su exterior había llegado relativamente intacto a las primeras décadas del siglo XX, no así su interior, que se encontraba prácticamente desbaratado, tras años de abandono y uso puntual como infra-vivienda, almacén de aperos, palomar y pajar.

En 1893, en la relación de propietarios de fincas urbanas en el término municipal de Huérmeces, el palacio figura a nombre de Rodrigo Arquiaga García. En aquellos tiempos, era denominado "Palacio de Arroyuelo" (por el nombre del paraje en el que se sitúa la construcción). Probablemente, ningún miembro de la familia Arquiaga llegó a habitar, ni siquiera puntualmente, el palacio de su propiedad, limitándose a cobrar rentas por el alquiler -a vecinos del pueblo- de la construcción, sus tierras anexas y su excelente huerta. En un viejo mapa de 1911, el palacio aparece rotulado como "Casa de Rodrigo Arquiaga". En aquellos tiempos, la familia Arquiaga era titular de numerosas propiedades en Huérmeces y otros pueblos del entorno.

En el padrón de habitantes de 1899, en el "Palacio de Arroyuelo" aparecen domiciliadas dos familias: 

-Francisco Blanco Huidobro (Quintanilla Sobresierra, 1852) e Ignacia Fontúrbel Gil (Ruyales del Páramo, 1852); pastores; 4 hijos de entre 7 y 19 años.

-María Paz Villalvilla Hidalgo (Huérmeces, 1864); labradora; viuda; con tres hijos de entre 2 y 5 años.

También sabemos que, en 1941, fue adquirido por Bernardo Varona Recio, vecino de Huérmeces, por compra a María Arquiaga Díaz (hija de Rodrigo Arquiaga). La familia Arquiaga fue desprendiéndose de sus numerosas propiedades en el pueblo a lo largo de los años 50 y 60. Bernardo utilizó el palacio como pajar, cochera para carros y palomar, además de aprovechar las buenas fincas que rodeaban a la construcción y, sobre todo, su excelente huerta, alimentada por el agua de una fuente cercana. También se vendieron parte de las espectaculares vigas de roble que atravesaban el desván de lado a lado.

En 1963, el palacio pasó a ser propiedad de Jesús Varona García, hijo de Bernardo, que continuó dando al edificio un uso similar al que le dio su padre.


El Palacio de Arriba (Arroyuelo) en los años 20-30 (Archivo Photo-Club, Diputación de Burgos)

A comienzos de la década de 1970, el palacio fue adquirido por Belén Landáburu, entonces procuradora en las cortes de Franco, luego senadora por designación real. Fue entonces cuando se abrió el llamativo mirador-galería que, orientado al oeste, modificó sustancialmente el aspecto exterior del edificio. La apertura de esta galería se realizó, en parte, por el mal estado que presentaba la pared lateral del palacio en su parte superior, por lo que era más sencillo derruir y dejar abierto el espacio que reconstruir la pared. Y más teniendo en cuenta que dicha pared lateral se encontraba "colgada" sobre la carretera de Aguilar, con los problemas de seguridad que conllevaba una pared -altísima- y en mal estado.



El interior del palacio se rehabilitó siguiendo unos criterios meramente prácticos, dados los escasos elementos aprovechables que habían llegado a nuestros días. Ni siquiera pudo aprovecharse la escalera existente.




También se modificó la entrada al palacio, que originalmente se hacía desde la misma carretera, justo al lado del edificio (ver foto del vuelo americano, de octubre de 1956) Se rellenó completamente esta zona, para que el acceso se hiciera desde la finca anexa. De esta manera se originaron problemas de humedad en la zona de la planta baja afectada por esos rellenos. Hoy en día habría sido imposible realizar modificaciones de tal calado, pero aquellos años eran los que eran.

También se añadió una escalera exterior y diversas construcciones anexas, levantadas -en parte- gracias a la buena piedra procedente de la arruinada ermita de San Andrés, hasta entonces emplazada en el cercano pueblo de Ruyales del Páramo.

Eso sí, el palacio recuperó entonces el carácter con el que había nacido y se había mantenido durante cuatro siglos: el de lujosa segunda residencia para influyentes familias originarias de Burgos o residentes en esa capital provincial.





A principios del siglo XXI la propiedad se puso de nuevo en venta. Tras una serie de avatares, incluida una nueva rehabilitación, desde 2009 es sede de Fénix Restauración, una empresa de rehabilitación y conservación de obras de arte, así como espacio de celebración de bodas y diversos eventos sociales y culturales.



LOS ORÍGENES DEL PALACIO DE ARRIBA: LOS ALONSO DE BURGOS

Diversas fueron las razones que movieron a diversos mercaderes de la capital burgalesa a poseer bienes en el medio rural, tanto tierras como molinos y, por supuesto, palacios o segundas residencias más o menos lujosas. Entre las más evidentes, cabría citar las siguientes:

-invertir en bienes rústicos era una manera de "diversificar riesgos", siempre presentes en la vida de todo mercader.

-razones de prestigio social, en un tiempo en el que poseer bienes y cobrar rentas estaba muy bien considerado; además de resultar una forma de acrecentar el propio crédito frente a la posible clientela, respaldado por unas siempre seguras propiedades territoriales.

-las mansiones rurales eran lugares de reposo y retiro, así como amplias estancias en las que acumular enseres y documentos, lejos de los agobios de tiempo y espacio de las aglomeraciones urbanas.

-también podían ser lugares de refugio en caso de peste y otras enfermedades infecto contagiosas, tan letales en el medio urbano. Muchas de estas segundas residencias poseían su propia capilla, para pronta satisfacción de las necesidades espirituales de sus más o menos esporádicos moradores.



El escudo que campea en la fachada del Palacio de Arriba de Huérmeces se corresponde con las armas de los Alonso de Burgos, una familia de mercaderes de los siglos XV-XVI, afincada en Burgos.



Hasta ahora, siempre nos habíamos referido al palacio como "de los Alonso Maluenda". Y con ese nombre figuraba en diversas publicaciones. Nuevos documentos consultados en los últimos días parecen indicar que el palacio nunca perteneció a esa rama de la familia. El palacio de Arriba, el palacio de Arroyuelo fue, en sus orígenes, el palacio de los Alonso de Burgos. Por lo tanto, rehacemos completamente el contenido de esta entrada, ya que los fundadores del palacio de Huérmeces no fueron Lope Pérez de Maluenda y su mujer, Beatriz de Palencia, tal y como habíamos expuesto inicialmente.


El escudo que aparece sobre la puerta del palacio es cuartelado. Los cuarteles 1º y 4º contienen un castillo de oro (amarillo) sobre campo de gules (rojo); los cuarteles 2º y 3º contienen una flor de lis de plata (blanca) sobre fondo de azur (azul). Son las armas de un Alonso de Burgos, del fundador del palacio.

Hernando Alonso de Burgos (primo de Lope Pérez de Maluenda, al que hasta ahora suponíamos como fundador del palacio) casó con Juana Rodríguez de Haro, y tuvieron cuatro hijos. Uno de ellos, Gonzalo, ha resultado ser el promotor del palacio de Arriba de Huérmeces.


Gonzalo Alonso de Burgos se casó con Catalina Pardo Bigarny, hija del afamado escultor borgoñón afincado en Burgos, Felipe de Bigarny, y de su primera esposa, María Sanz Pardo.

Gonzalo Alonso de Burgos hizo su testamento ante escribano público el 22 de abril de 1549, nombrando como usufructuaria a su mujer, la citada Catalina Pardo Bigarny. Como Gonzalo y Catalina no tuvieron descendencia, en el testamento se nombraba por universal heredero a su sobrino Hernando Alonso de Burgos, hijo mayor de su hermano Francisco Alonso de Burgos.

En el testamento, Gonzalo constituyó un mayorazgo con estrictas normas de sucesión: no podían poseerlo quienes fueran clérigos o frailes, o no se pudieran casar, o fuesen malformados o mudos o hermafroditas; dónde siempre se preferiría al varón a la hembra, y el mayor al menor. Mandaba que los sucesores de su mayorazgo siempre utilizaran el apellido Alonso de Burgos, y que siempre utilizaran sus armas: dos castillos de oro en campo colorado y dos flores de lis en campo azul.

El palacio de Huérmeces, cuyo estilo arquitectónico es claramente renacentista, se levantó en el segundo cuarto del siglo XVI, durante el reinado de Carlos I (1516-1556). Y bajo el alfiz de su fachada, aparte del escudo familiar, nos aguarda otra sorpresa.



Flanqueando el escudo de los Alonso de Burgos, aparecen dos hermosos medallones renacentistas que, seguramente, podrían corresponder a los promotores del Palacio, los citados Gonzalo Alonso de Burgos y Catalina Pardo Bigarny, su esposa.

Gonzalo Alonso de Burgos

Catalina Pardo Bigarny


Nada nos impide imaginar que fuera el propio padre de Catalina, el gran escultor Felipe de Bigarny (Borgoña, 1474 - Toledo, 1543), el que tallara los medallones del palacio de Huérmeces, especialmente el de su hija. El paso del tiempo (casi cinco siglos) ha erosionado considerablemente la piedra caliza sobre la que se encuentran labrados pero, aun así, conservan gran parte de su belleza. 


En el tondo del sepulcro del canónigo Gonzalo de Lerma en la Capilla de la Presentación de la Catedral de Burgos, obra en alabastro de Felipe de Bigarny, aparece una representación de la alegoría de la Prudencia, en forma de persona con dos rostros: un hombre viejo mirando hacia atrás (conocedor del pasado, la experiencia) y una mujer joven mirando hacia delante, con un espejo en la mano (conocerse a sí mismo).

¿No es un remedo de espejo lo que aparece en la mano de Catalina, representada en el medallón derecho de su palacio de Huérmeces?




LA SAGA DE PROPIETARIOS DEL PALACIO

El primer poseedor del mayorazgo así fundado por Gonzalo Alonso de Burgos en su testamento sería su sobrino Hernando Alonso de Burgos (hijo de Francisco Alonso de Burgos y de Ana de Motar), comenzando de esta manera la línea de sucesivos propietarios del palacio de Arriba de Huérmeces, que puede resumirse de la siguiente manera:

1. Gonzalo Alonso de Burgos (t. 1549)
2. Hernando Alonso de Burgos
3. Antonio Antolínez de Burgos
4. Ana Alonso de Burgos Mongenio (t. 1624)
5. Isabel de Mendoza Alonso de Burgos
6. Diego de Miranda y Mendoza (+ 1677)
7. José Manuel de Miranda y Mendoza Guerrero (+ 1708)
8. José de Miranda San Zoles
9. María Teresa de Miranda San Zoles
10. Francisca Javiera de Salamanca y Miranda
11. Mariana de Arriaga y Salamanca (* Burgos, 1734)
12. Antonio Mariano Gil Delgado y Arriaga (* Burgos, 1762)


Para que pueda resultar más entendible esta "línea sucesoria", así como el encaje familiar de los fundadores propuestos en una primera hipótesis (la de Lope Pérez Maluenda como fundador del palacio, ahora descartada) y en esta segunda, adjuntamos un pequeño cuadro genealógico.


-En fondo verde, familias Alonso de Burgos y Alonso Maluenda.
-En tinta azul los supuestos fundadores y primeros moradores del palacio (1, 2) en la primera hipótesis propuesta, y ahora descartada. 
-En tinta roja, la nueva línea propuesta para de los fundadores y sucesivos propietarios del palacio: del 1 al 12, desde Gonzalo Alonso de Burgos a los Condes de Berberaba.
-S.S.: sin sucesión






Suponemos que los Condes de Berberana fueron los propietarios del palacio de Huérmeces durante la mayor parte del siglo XIX; y que sería a finales de ese siglo cuando pasaría a manos de los Arquiaga, en la persona de Rodrigo Arquiaga García.

Una breve reseña de los cinco condes de Berberana, propietarios del palacio, podría ser la siguiente:

  • I Conde de Berberana: Manuel francisco Gil Delgado y Rodríguez de Salamanca, esposo de Mariana (o Ana o María) de Arriaga y Salamanca (nº 11 en la relación de propietarios del palacio) nació en Quintanadueñas en 1735 y falleció en Burgos en 1810.
  • II Conde de Berberana: Antonio Mariano Gil-Delgado Arriaga y Salamanca, nacido en Burgos en 1762 y fallecido en Madrid en 1851.
  • III Conde de Berberana: Antonio Gil-Delgado y Zapata, casado con Concepción Senosiain, natural de Lequeitio.
  • IV Conde de Berberana: Juan Gil-Delgado y Senosiain, nacido en Burdeos en 1824 y fallecido en Burgos en 1874
  • V Conde de Berberaba: Manuel Gil-Delgado y Pineda, nacido en 1861 y fallecido en Barcelona en 1932.

El V Conde de Berberana, Manuel Gil-Delgado y Pineda, resultó ser una persona muy popular en el Burgos de entre siglos, protagonizando no pocas historias, fabuladas o no, entre las que se encuentra un episodio que ya fue objeto de una entrada en este blog:


 








DOCUMENTACIÓN CONSULTADA EN EL MOSA 

En el Monasterio de San Agustín, en Burgos, dentro de los documentos del denominado "Fondo Berberana", se han encontrado algunos que han servido para desentrañar el "misterio" acerca de los fundadores del palacio de Arriba de Huérmeces. Entre ellos, cabe destacar los siguientes:

  • Apeo de los bienes que en términos de Huérmeces, Santibáñez e inmediaciones posee Cayetano Francisco de Arriaga (febrero de 1754)
  • Apeo y amojonamiento de la hacienda raíz del mayorazgo de Diego de Miranda Mendoza, vecino de Huérmeces, en dicho lugar, en Santibáñez y en San Pantaleón, realizado por Domingo Martínez, su mayordomo (julio de 1657)
  • Venta judicial a favor de Diego de Miranda y Mendoza, vecino de Huérmeces y de Burgos, de una casa, corral y tres heredades de Sebastián de Pesquera y Ángela de la Peña, sitas en Huérmeces (julio 1642)
  • Ventas de suertes de molino en Huérmeces otorgadas por los tutores de los hijos de Pedro Gallo e Isabel de Agustín, vecinos de Huérmeces, a favor de Diego de Miranda Salón y Mendoza (marzo-agosto 1634)



En concreto, del primero de los documentos, el correspondiente al apeo de los bienes de Cayetano de Arriaga, realizado en febrero de 1754, transcribimos el contenido de una parte que resultó especialmente clarificadora:


"... Real Provisión dieron principio del apeo y amojonamiento de las posesiones pertenecientes al Mayorazgo que goza dicha Doña Francisca Javiera de Salamanca y Miranda, y fundó la buena memoria de Don Gonzalo Alonso Antolínez de Burgos y que se hallan sitos en este lugar y sus términos en la forma y manera siguiente:

Palacio y Huerta

Primeramente los dichos apeadores apearon y declararon por del dicho Mayorazgo perteneciente a dicha Doña Francisca Javiera de Salamanca y Miranda una casa palacio con su huerta y plaza delante, y demás servidumbres, sita en este dicho lugar de Huermezes y en su barrio que llaman de Arroyuelo, que dicho palacio solo se halla tejada y [...] la fachada de él, el patio todo caído, y arruinándose todo lo demás que le pertenece. Las cercas de la huerta y plaza muy bajas, esta sirve hoy de prado y aquella solo de heredad, sin que tenga más árboles que dos nogales, el uno viejo y el otro muy nuevo, y un pedazo del solar de dicho palacio, que coge como tres celemines de sembradura, está hecho heredad labrantío. Confina dicho palacio, que es solariego, por regañón camino que va a San Pantaleón, Quintanilla Pedro Abarca y Ruyales del Páramo, por cierzo la huerta, y esta por el mismo aire la cuesta de Nuestra Señora, por solano camino que va a Nuestra Señora, Tras Vallejo, Montorio y otras partes, y por ábrego la dicha plaza, que hoy sirve de prado, y se halla entre dichos dos caminos, y llega hasta dividirlos por dicho aire ábrego.

Hera [era]

Ítem una hera de trillar encima de dicho palacio, camino que va a Nuestra Señora, en medio de palmiento de cabida de una fanega, surca por regañón el citado camino, y por esta parte ha estado cercada de piedra, por solano y ábrego tierra de este mayorazgo, y por cierzo carretera, que entra en la hera y a la dicha tierra, estaba bien amojonada.

Do dicen Arroyuelo

Ítem en dicho término y barrio de Arroyuelo apearon una herrén, que antes era casa, entre la cual y el palacio dicho solo media el Camino Real bajo del, de cabida ..."


NOTAS Y VOCABULARIO

Gonzalo Alonso Antolínez de Burgos: aquí tenemos la clave que ha servido para desfacer el entuerto de los fundadores del Palacio; se refiere, claro está, a Gonzalo Alonso de Burgos (hay que reconocer que el añadido "Antolínez" despista bastante), en cuyo testamento de 1549 se constituía el mayorazgo que incluía al palacio de Arriba de Huérmeces. Ante todos ustedes, el auténtico fundador -ahora sí- del palacio de Arriba de Huérmeces.

Francisca Javiera de Salamanca y Miranda, esposa de Cayetano Francisco de Arriaga y Rivera, y etiquetada con el número 10 en la relación de propietarios del palacio. Fue el apeo de los bienes de su mayorazgo el que originó el documento que ha resultado esencial para encontrar los orígenes del palacio. 

Arroyuelo: paraje en el que se enclava el palacio, con fuente justo debajo del mismo, al otro lado de la hoy carretera de Aguilar, entonces Camino Real de Burgos a Reinosa. Restos de parcelas muradas. Enterramientos en los cercanos parajes de La Nevera y San Miguel.




Camino Real: el referido de Burgos a Reinosa, que después de pasar al lado del palacio cruza el Úrbel por el viejo puente del Barrio La Parte (hoy puente Miguel) y asciende por el camino del Alto la Cruz; también era entonces el camino utilizado para ir a Ruyales, San Pantaleón y Quintanilla Pedro Abarca, ya que no existían ninguno de los modernos accesos por carretera.

Nuestra Señora: la hoy conocida como ermita de Cuesta Castillo; probablemente levantada con los restos de la antigua fortificación que existió en el cotorro vecino de La Coronilla. Puede que la actual construcción sea heredera de otra más antigua, que bien pudiera haber ejercido las funciones de iglesia del barrio de Arroyuelo, como la Blanca lo hizo del barrio de La Parte.




Camino que va a Nuestra Señora, Tras Vallejo, Montorio y otras partes: viejo camino que se bifurca nada más pasado el palacio: a la izquierda, asciende hasta alcanzar la ermita de Cuesta Castillo; a la derecha, se dirige a Tras Vallejo (o Tresvallejo) y luego, por San Miguel e Isilla, asciende hasta La Lastra, para dirigirse a continuación hacia Montorio o Quintanilla Sobresierra. Por supuesto que, en aquellos tiempo, a Montorio no se podía acceder por la actual vía paralela al curso del Úrbel, por el desfiladero de Fuente la Hoz, una simple senda apenas apta para una caballería. 

palmiento: terreno de cultivo llano, sin apenas pendiente

herrén: finca cercada por un muro de piedra





AGRADECIMIENTOS

La mayor parte de la información relacionada con los Alonso Maluenda y los posibles promotores del Palacio de Arriba ha sido proporcionada por Ignacio Pérez, vecino de Las Hormazas y gran aficionado a temas históricos y genealógicos. Toda la labor de investigación en el archivo del MOSA es mérito suyo. 

3 comentarios:

  1. Enhorabuena por el trabajo de documentación y argumentación realizado
    Muy interesante como siempre

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  2. Gracias por tu comentario, y extiendo la felicitación a Ignacio, que ha realizado la mayor parte de la labor de investigación y documentación relacionada con los Alonso Maluenda.

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  3. Gracias por el trabajo realizado, me ha permitido confirmar y seguir una de las líneas de mis antepasados.
    un saludo

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