miércoles, 23 de mayo de 2018

Castrosiero, San Martín de Escalada y Huérmeces


El denominado "Acta fundacional de San Martín de Escalada", supuestamente datado hacia los años 866-873, constituye la primera referencia documental de Huérmeces. No obstante, la autenticidad de este documento, sacado a la luz en los años cuarenta por el entonces insigne historiador fray Justo Pérez de Úrbel, (1) está hoy más que puesta en duda por algunos medievalistas. No se conserva el supuesto original latino, sino una copia romanceada realizada en el siglo XIV, y conservada en la Biblioteca de Silos, que es a la que tuvo acceso fray Justo cuando fue abad del monasterio.



"FREDENANDUS ET GUTINA, ERA DCCCXX" (782 AD)

Martín Viso, por ejemplo, lo considera directamente falso (2) y supone que el documento sería probablemente generado en el siglo XI, cuando los condes de Bureba crean como tal la abadía de San Martín de Escalada; el objetivo de la falsificación, por parte de los monjes de San Martín, sería el "defender, frente a la posible actuación de la aristocracia, sus propiedades en Ayoluengo y Escalada, a través de un justificación histórica cuya base era la donación de un poder local prestigiado por el tiempo (la supuesta donación realizada por el Fredelandus de Castrosiero)"; Fernando Níger no sería, pues, un pionero repoblador, sino un mero heredero de algún castillero de la frontera interior del reino visigodo, cuya desaparición convirtió a Fredelandus en un simple poder local.




Castrosiero, cerca de la confluencia del Rudrón y el Ebro, en Valdelateja


En el nido de águilas de Castrosiero, justo por encima del bonito pueblo de Valdelateja, puede admirarse hoy en día -aparte de la espléndida panorámica- la ermita de las santas Centola y Elena, en cuya estrecha ventana absidial puede leerse aún "Fredelandus et Gutina" y una fecha, 782 o 792, según percibamos o no una X de más.

Puede realizarse una espectacular excursión alrededor de este lugar, descrita detalladamente en el blog "Sendas de Burgos" De Valdelateja a Pesquera de Ebro; la ascensión a Castrosiero desde Valdelateja también es muy recomendable, con parada obligatoria en las escasas ruinas de Siero, con su iglesia reconvertida en cementerio.

La desaparecida abadía de San Martín de Escalada se encontraba en las proximidades de la estación receptora de petróleo (hoy también desaparecida, situada a la derecha de la N-623 en dirección a Burgos, a unos 500 m de Quintanilla-Escalada), levantada a mediados de los años 60 del siglo XX a consecuencia del descubrimiento de petróleo en La Lora.

Parece ser que, al acometer los desmontes necesarios para crear la explanada sobre la que se situaría la estación, salieron a flote diversas piedras labradas que acabaron en el zurrón del ingeniero americano de turno. Nunca sabremos qué de cierto y qué de leyenda tienen las reiteradas historietas de americanos recolectores de capiteles románicos, que se repiten por todo el territorio nacional.

En el pueblo de Quintanilla-Escalada resultan visibles diversos canecillos decorados, resituados en la denominada Casa del médico, y supuestamente procedentes de la abadía de San Martín; en el interior de la ermita de San Roque también se conservan dos relieves; en el Museo de la catedral de Burgos se conserva una cruz bizantina también supuestamente procedente de la extinta abadía.

A continuación, añadimos la transcripción íntegra del documento, a partir de la copia conservada en la Biblioteca de Silos, que mantiene algunas diferencias con respecto a la conservada en la Biblioteca Nacional (3):


Alfonso III, Jimena y el obispo Gomelo II
En el nomine del Padre, e Fixo e Espiritu Santo, e creyendo verdaderamente esta fe de nuestro Señor Jesucristo, e predicandola claramente. Yo Don Fernando Negro en uno con mi mujer doña Godina, temiendo el postrimero dia del juicio e el infierno, e queriendo ganar el Parayso, ofrecemos e otorgamos a Dios poderoso, en todas cosas de aquellos que nos el dio e otorgo, de las cosas temporales de lo que tenemos a mano, e damoslo por nuestras almas para el tesoro de la iglesia de San Martín en nombre de nuestro señor Jesucristo. Yo abad don Roldan, en uno con nuestros compañeros Don Guntado preste e don Centronio comfessor e con los otros monjes, e con los otros confesores, e la voz del Señor e por la salud de las almas de todos los fieles... Don Fernando, cuyo es Castrosiero, tomamos los lugares a do sea sentada la yglesia de San Martin, so los terminos de Escalada, desde la yglesia de Sant Yllam fasta en Pontil de Gascones, por el sendero que se sigue e va por Campo de Cisneros fasta el campo de Rio Liuro, e dende el mojon fasta Mata marfoso, e dende a Sima fuesa, e dende a tierra de cosello e al forno e al texudo e a la viña de doña Justa e a la fuente Tobara e al pliego de Nami e faz de Montenegro; asi como para la otra parte, en este rio e terminos fasta el cuerno de Castro, todo quanto entre estos terminos yace en eredades, como en su termino como en berterias de pastos e empojulares e en montes, en todos sus pastos enteramente, o aquella tierra de cerca Ebro, de parte Escalada a fuente Judia, que el del Arroyo fasta la Revilla e del rio fasta de la linde mediana enteramente.

Biblioteca Nacional: manuscrito MSS/841, folio 421 (parcial)
Otrosi tenemos por mandado al sobredicho e muy glorioso señor, en los lugares por ensanchamiento e hayan donde vivan los que sirvieren a Dios e Sant Martin, esto es, en la villa que dice Ayluengo, la tierra de la fuente de peña enteramente. E otra tierra e la yglesia fasta Nava, de carrera a carrera, de la villa fasta Bustiello, e de valde Posudo fasta Portillo de fuera Dios; e de la otra parte en fuente del monte del Ahedo e otros herencias en la villa que llaman Guermecis, que son de Sant Martin, e una serna en Sotiello de faraye, cerca el arroyo, e toda la heredad de Sant Pedro en Sanmuel, que es sembradura de diez y ocho modios sembradura; e otra serna en la villa de Oso de treinte modios sembradura a la yglesia de Sant Martin. Ende nos don Román abad e con don Gundaco preste e don Centronio confesor e los otros fraires, cuyos nombres seria luengo de contar, los tomamos estos lugares sobredichos so la opera e so el mando de Nuestro Señor don Fernando, e confirmamos todas estas cosas a esa casa e a la claustra de Sant Martin obispo, e de los santos en cuya honra esa yglesia es alli consagrada. E otrosi de las cosas temporales que pudimos ganar y acrescer nos sobredichos abad don Roldán y don Gutrico preste e don Centronio confesor e los otros fraires ponemos estos santos e cobdiciamos perseverar e damos nuestra cabeza a la claustra de Sant Martin con todas nuestras cosas; conbiene a saber: Vacas, bueyes, caballos, yeguas, ganados menudos, ropa de lechos, entradas de casas, ornos, lagares, pumares, que fundamos de nuestras manos propias, molinos que dispusimos de nuevo e fecimos, en el so Ebro y en otros lugares; tesoro de la yglesia, libros, casullas, calices, coronas e otros ornamentos de yglesia, que de todo en todo sean confirmados a la claustra de Sant Martin obispo en verdat e igualdat por siempre jamas. E la escritura de esta regla e el testamento de la yglesia haya firmedumbre. Fecha la escritura de esta regla en dia conocido lunes segunda feria de las calendas del mes de agosto, era setecientos sesenta y tres años sennoreante el pincipe don Alfonso en Oviedo e el conde don Rodrigo en Castilla. Yo don Roldan, abad de el Monzon en uno con nuestros compañeros don Gumaco preste e don Centronio confesor, en este pleito de esta regla, que fecimos, oimos leer, con nuestras manos propias la robramos, e dimos testimonio para robrarlo. 

Don Fuerres, Don Vicente, Don Gupranno, Don Viatero de Noceda, Don Egila, Don Audas de Escalada, Don Albaro de Escalada, Don Opilano abad, Don Arcadio abad, Don Lucacio abad de Siero, Don Nuño abad, Don Cot fraire escribano lo escribio. 


Don Fernando Negro: según Pérez de Úrbel, pudiera tratarse de una mala traducción del patronímico Nunniz, por lo que debiera haberse traducido como Fernando Núñez; ya puesto, fray Justo también identifica a este supuesto Fernando Núñez como hijo del conde Nuño Núñez y su mujer Argilo, los firmantes del fuero de Brañosera (824), y aún más, también lo identifica con el Fernando cuyo nombre aparece en la inscripción exterior del ábside de la ermita de Castrosiero (Frelenandus et Gutina, 782 o 792); muy longevo tuvo que resultar este Fernando, pues. Por lo tanto, fray Justo, saltándose a la torera la epigrafía del ábside de Castrosiero, considera a este Fernando ... padre del conde Gonzalo Fernández y, por tanto, abuelo de Fernán González, conde de Castilla. Queda muy bien, pero resulta un poco forzado.
Doña Godina: esposa del anterior; identificada por Pérez de Úrbel con la Gutina que aparece en el ábside de Castrosiero.
Abad don Roldan: siguiendo con las interpretaciones de fray Justo, este se trataría del abad Rodanio que había reunido en torno suyo a un grupo de clérigos que le profesaban obediencia en el pacto fundacional del monasterio de San Pedro de Tejada (860); ahora, unos años más tarde, Rodanio recibe de manos de Fernando Negro-Núñez, una serie de lugares que debieran repoblarse, articulados en torno a la iglesia de San Martín de Escalada.
Castrosiero: auténtico nido de águilas, ubicado en un intrincado cañón, muy cerca de la confluencia de los ríos Ebro y Rudrón. Supuestamente, uno de los bastiones desde los que partieron las iniciativas repobladoras en dirección sur.
Yglesia de San Martin, so los terminos de Escalada: iglesia de San Martín de Escalada, la protagonista de este documento
Ayluengo: Ayoluengo
Guermecis [aunque yo más bien leo Guermeces]: Huérmeces
Sotiello de faraye: quizás se refiera al actual Sutildarache, paraje perteneciente al término de Huérmeces
Sant Pedro de Sanmuel: San Pedro Samuel
Setecientos sesenta y tres años: debe de tratarse de un clamoroso error de fecha, ya que en el 763 no reinaba ningún Alfonso en Oviedo, ni siquiera cien años más tarde; en las sucesivas copias realizadas, se debieron extraviar una C y una X en el camino; la fecha más probable: 873.
Sennoreante el principe don Alfonso en Oviedo: Alfonso III de Asturias, llamado El Magno (866 y 910); último rey de la monarquía asturiana, o primero de la leonesa, ya que en León residía largas temporadas, y allí radicaban tanto el Consejo de Gobierno como el Tribunal de Justicia.
Conde don Rodrigo en Castilla: Rodrigo, primer conde de Castilla (860-873), cuando el rey Ordoño I (850-866) le encomendó el gobierno de la marca oriental del reino de Asturias, aquel territorio al que los árabes denominaban Al-Qila (Los Castillos)


En el caso de que algún día llegara a existir consenso suficiente acerca del carácter falso de este documento, y se le adjudicara una nueva data, inmersa ya en el siglo XI, la primera referencia documental de Huérmeces pasaría a ser el diploma perteneciente al Cartulario de Santo Toribio de Liébana y titulado "Bermudo Fáñez dona a San Martín de Turieno varias propiedades", datado en el año 946, que tampoco está nada mal.

VER ENTRADA ACTUALIZADA Primeras referencias documentales de Huérmeces






FUENTES:

(1) "Historia del Condado de Castilla", Fray Justo Pérez de Úrbel, Escuela de Estudios Medievales, CSIC, Madrid (1945) [páginas 1060-1062]
(2) "Poblamiento y sociedad en la transición al feudalismo en Castilla: castros y aldeas en La Lora burgalesa", Iñaki Martín Viso, Stud. hist., Hª mediev., 13, Universidad de Salamanca (1995) [páginas 23-25]
(2) "Fronteras y fortificaciones en territorio burgalés en la transición de la antigüedad a la Edad Media", Juan José García González, Cuadernos burgaleses de historia medieval, 2, Burgos (1995) [páginas 46-48]

(3) El ejemplar conservado en la Biblioteca Nacional está contenido en un volumen manuscrito titulado "Privilegios de Oviedo y otros documentos", realizado en el siglo XVII, se supone que a partir de la famosa copia del siglo XIV, de la que existe otro ejemplar en la Biblioteca de Silos; puede consultarse en Biblioteca Nacional consignando en el buscador del Catálogo: MSS/841 (lo encontraréis en los folios 420-423).


sábado, 12 de mayo de 2018

Padrón de bicicletas




Suena a título de película neorrealista italiana de los años cuarenta (1), pero no es sino una obligación legal más que soportaban los ayuntamientos de la España de los años 50, 60 y 70.

El primer padrón de bicicletas como tal aparece en el año 1953, y se configura con el propósito de que las Diputaciones Provinciales recauden el denominado Arbitrio provincial sobre rodaje y arrastre, impuesto de nombre extra-largo destinado a unas casi siempre cortas arcas provinciales, y aplicado tanto a carros como a bicicletas.





Este "arbitrio" sustituye a la antigua tasa provincial de rodaje, y es un impuesto de tipo "finalista", ya que  se cobraba para compensar los daños que carros y bicis (!¡) ocasionaban a los caminos vecinales cuyo mantenimiento corría a cargo de las Diputaciones.


El importe de este arbitrio (para bicis) arrancó con 7 pesetas y cincuenta céntimos en 1953, para pasar a  22 pesetas y 50 céntimos en el año 1959, manteniéndose ya invariable durante el resto de su vigencia (quizás hasta 1975).







El propietario de cada bicicleta tenía la obligación de colocar una chapa que justificara el pago anual del "arbitrio". Cada Diputación Provincial realizaba un diseño propio de chapa, que solía cambiar de color cada año para facilitar la labor inspectora. Un par de orificios en cada lateral facilitaban su anclaje -por medio de un simple alambre- en la parte delantera de la bici, justo debajo del manillar. 

PADRONES DE BICICLETAS EN HUÉRMECES:

En el padrón de 1953 encontramos inscritas 35 bicicletas, correspondientes a 31 vecinos, ya que cuatro de estos eran propietarios de dos bicis.

La marca dominante (2) era Orbea (18 bicicletas), seguida por BH (9), Blanco (3), DAL (2), Velomoto (2) y Peris (1). La recaudación obtenida por este "arbitrio sobre bicis" alcanzó en aquel año 1953 la cifra de 262 pesetas y 50 céntimos. Era entonces alcalde Laurentino Arce.

Los nombres de los vecinos ciclistas en ese año 1953: Dionisio, Avelino, Manuel, Felipe, Cayo, Eladio Varona, Heliodoro, Ángel, Cipriano (el secretario), Esteban, Marcelino, Eladio Ubierna, Gil, Saturio, Félix (el cura), Bienvenido, Lorenzo Güemes, Benjamín, Antonino, José Díez, José Marín, Félix Montero, Diego, Valeriano, Jaime, Victoriano, Ismael, Aquileo, Miguel, Donato y Félix Ortega.


Siete años después, en el padrón de 1960, 37 vecinos se distribuyen las 38 bicis empadronadas; el predominio de Orbea (18 bicis) parece que ha terminado, empatada con BH (18); otras marcas menores: Morales (1) y DAL (1). La recaudación: 855 pesetas. Era entonces alcalde del pueblo Maximiliano Crespo.

Altas en el censo de vecinos ciclistas, con respecto al padrón de 1953: Mariano, Joaquín, Félix Martínez, Narciso, Ildefonso Alonso ("Fonsete"), Emilio Girón, Daniel, Julio, Victoria, Joaquín, Delfín, José Ubierna, Ramiro, Víctor, Lorenzo González, Fidel, Mauro Serna, Agapito, Jesús, Emilio García y Ricardo.

Cinco años más tarde, en el padrón de 1965, ha disminuido el número de propietarios de bicicletas (o por lo menos, el de propietarios declarantes), que ahora son 26 vecinos, y 26 las bicicletas; por marcas: Orbea (14), BH (8), DAL (2), Morales (1) y una novedad: un ejemplar de bici alemana NSU (3). Sorprende la desaparición de diez bicicletas BH en solo cinco años. La recaudación también baja: 643,50 pesetas, y eso que ya se aplicaba un recargo del 10% en concepto de "amortización de empréstitos". 

Las "chapas" o placas identificativas repartidas este año 1965 fueron desde la número 1847 a la 1872. Era entonces alcalde el vecino Rodrigo Ortega.

Nuevos vecinos ciclistas, con respecto al padrón de 1960: Ildefonso Alonso ("Fonsazo"), José Alonso, Joaquín, Luisa, Rodrigo y Adrián.



Los diferentes padrones provisionales eran expuestos en el tablón de anuncios durante quince días hábiles (generalmente, entre últimos de noviembre y primeros de diciembre), al objeto de que los vecinos pudieran presentar las oportunas reclamaciones.

El padrón, certificado por el secretario del ayuntamiento (Cipriano Ramos Castrillo, en el caso de Huérmeces) debía remitirse a la Diputación Provincial de Burgos antes del 15 de enero del año siguiente, so pena de la sanción correspondiente. 

Tengamos en cuenta que -en aquellos años de escasez generalizada, previos a la irrupción del automóvil- este "Arbitrio" (para bicis y carros) constituía uno de los principales ingresos para las arcas de las Diputaciones Provinciales, por lo que su recaudación se tomaba muy en serio. Las multas impuestas a los vecinos que no dispusieran de la correspondiente "chapa" en su bici o carro, tampoco eran ninguna broma. 

En una próxima entrada, se abordará el arbitrio para carros, importante en aquellos años previos a la mecanización y motorización del agro español.


NOTAS:



(1) Ladri di biciclette es una película italiana de 1948, dirigida por Vitorio de Sica, y estrenada en España bajo el título Ladrón de bicicletas. Como buen exponente de la corriente cinematográfica denominada neorrealismo, aquí carece de importancia tanto la noción de actor como la de puesta en escena; sus intérpretes no son profesionales y todo el rodaje se realiza en la pura calle, fuera de estudios. La tesis de la película es de una tremenda simplicidad: "en el mundo en el que vive este obrero, los pobres, para subsistir, tienen que robarse entre ellos." (André Bazin)


En la Italia de la posguerra, dónde no resulta fácil ganarse la vida, Antonio encuentra al fin trabajo pegando carteles, para lo que le resulta imprescindible la bicicleta que tiene la suerte de poseer.



En su primer día de trabajo, le roban la bici mientras pega un cartel cinematográfico; tras múltiples vicisitudes, con búsquedas, persecuciones y desencantos, y siempre acompañado de su hijo Bruno, nuestro hombre decide tirar por la calle de en medio, robando él mismo otra bici.

Al final, perseguido por una muchedumbre enfurecida y salvado in extremis por el llanto de su hijo, Antonio es tan pobre como antes de encontrar trabajo, pero ha resultado avergonzado delante de su hijo, al haberse colocado al mismo nivel del ladrón que le robó a él; en la escena final, Antonio y Bruno vuelven a casa, mientras cae la noche sobre Roma. 


(2) Tras finalizar la Primera Guerra Mundial, entró en crisis la importante industria armera establecida en la localidad guipuzcoana de Éibar; en los años siguientes, tres empresas armeras (G.A.C., BH y Orbea) reorientaron parte de su actividad hacia la fabricación de bicicletas.

Orbea: fundada como fábrica de armas en 1840 por los cuatro hermanos Orbea Murua; comenzó a fabricar bicicletas en 1926, y en 1975 trasladó su planta de producción a la vecina localidad vizcaína de Mallavia. Desde finales de los años 90 es una cooperativa del grupo Mondragón y dispone de dos plantas más, en Portugal y en China. Es uno de los principales fabricantes de bicis en Europa.

BH (Beistegui Hermanos): fundada en 1910 -como taller para fabricar pistolas tipo Máuser- por los tres hermanos Beistegui; comenzó a fabricar bicicletas en 1929, y en 1959 traslada su planta de fabricación a Vitoria. La planta vitoriana cerró en 2010 y hoy día BH solo produce en sus plantas de Portugal y China. La empresa llegó a tener 500 empleados, y producir unas 200.000 bicis al año.

G.A.C. (Gárate, Anitua y Compañía) fue fundada en Éibar en 1892; comenzó a fabricar bicis y motos (ciclomotores) en 1927, siendo su producto estrella la famosa Mobylette, sueño de muchos adolescentes setenteros. En 1977 se trasladó a la localidad vizcaína de Abadiano y cerró en 2003.


Fuera del País Vasco también existían, en aquellos años, algunos fabricantes de bicicletas. El caso más curioso es el de DAL (Domingo Álvarez), aunque más  que fabricante se trataba de un ensamblador madrileño, cuya tienda radicaba en la plaza de Ópera.



Bici DAL de cartero en Villadiego (eldelabici.blogspot.com.es)

DAL utilizaba cuadros fabricados por Orbea, y los ensamblaba y comercializaba con su propia marca. Su negocio funcionó viento en popa ya que, entre otros aciertos, consiguió convertirse en el proveedor oficial de bicicletas para el servicio postal de Correos.


Su curioso logotipo, dos elefantes montados en una bici, quería transmitir la idea de robustez y fiabilidad, tan importante para este medio de transporte individual de uso habitual en aquellos años.




(3) La NSU era una bicicleta alemana con freno trasero de contrapedal, muy cómodo de manejo pero peligroso en la frenada brusca. Era la bicicleta de mi abuelo Narciso, en la que más de un nieto comprobó el carácter traicionero de aquel peculiar sistema de frenos. 

La NSU llegó a Huérmeces en 1963, procedente de la ciudad de Darmstadt (Hesse), en la que se había establecido Jesús, hijo de Narciso.




La denominación de la marca NSU proviene del nombre abreviado de la ciudad alemana de Neckarsulm (cerca de Stuttgart), en la que radica la empresa  desde 1880. Su denominación oficial era NSU Motorenwerke AG, y nació como fabricante de bicicletas, motocicletas y automóviles, aunque acabó por producir únicamente estos últimos. Desde 1985 es una filial del grupo Audi.












Fuentes:
-DAL (Bicicletas Domingo Álvarez): Aquellos carteros en bicicleta
-Canción "Carteiro em bicicleta" del cantautor portugués Joao Afonso (Outra vida, 2006): Carteiro em bicicleta




martes, 1 de mayo de 2018

Una villa romana en Vegas Negras


Esta entrada fue originalmente publicada en este blog con fecha 4 de noviembre de 2017. A los dos días de su publicación, recibí un mensaje en el que se me solicitaba que retirara el post, en aras de la siempre socorrida "protección del patrimonio". Se me argumentó que la divulgación del yacimiento de Vegas Negras -por otra parte archiconocido desde los años setenta del pasado siglo- podría acarrear la consiguiente llegada de furtivos, que no dudarían un instante en arrasar con todo lo que aún quedara tanto en superficie como a unos pocos centímetros bajo tierra. Confieso que me asusté, por lo que retiré la entrada del blog inmediatamente.

La sorprendente aparición de la villa en la última fotografía satelital de Google, me fue comunicada por un vecino de Las Hormazas, que también lo puso en conocimiento del Ayuntamiento de Huérmeces.


La fotografía (realizada el 20 de junio de 2015) llevaba colgada en Google Maps cerca de un año (creo recordar que se volcó a finales de 2016 o principios de 2017). No tiene nada de extraño, pues, que varias personas se hubieran percatado ya de esas curiosas alineaciones que destacaban sobre el trigal de Vegas Negras.

Me consta que, con anterior¡dad a la publicación de esta entrada, varias personas (tanto del ámbito académico como del extra-académico) conocían ya la existencia de la delatora fotografía de Google. Estamos en el siglo XXI, y la afición a la mera observación de fotografía aérea está más que extendida, incentivada por la proliferación de diversas plataformas digitales (Google Maps, Bing Maps y Sigpac, principalmente).

Por otra parte, también se han puesto a disposición del "gran público" fotografías aéreas de históricos vuelos (el "americano" de 1956 y el "interministerial" de 1973-1986, principalmente), consultables y descargables tanto desde páginas oficiales de la administración central (cnig.es) como de las diferentes comunidades autónomas (itacyl.es, en Castilla y León); en algunas comunidades, incluso, se ha diseñado una plataforma desde la que resulta muy rápida y sencilla la superposición de ortofotos de vuelos diferentes (territoriodecantabria.es).


Por lo tanto, esperar que la existencia de la villa pasara desapercibida durante mucho tiempo era poco realista y excesivamente optimista; no se pueden poner vallas al campo ni -menos aún- al campo virtual. Así que, aunque alguien vaya corriendo al Diario de Burgos a contarle su "descubrimiento" o alguien publique una pequeña entrada con ánimo divulgativo en un modesto blog, quizás las personas que tendrían que alarmar algo más a las autoridades y expertos culturales serían aquellas que encuentran esa imagen en Google y no la comparten con nadie, porque quizás sus intenciones no sean ni tan ingenuas ni tan desinteresadas.

Si después de la publicación de la foto en el Diario de Burgos (edición del sábado 16 de diciembre de 2017), por fin alguna administración cultural se ha decidido a hacer algo -algo diferente a la nada absoluta- habrá que dar por bueno todo el revuelo mediático generado. Y una vez que todo el mundo conozca la existencia de la villa romana de Vegas Negras, quizás los furtivos saqueadores de yacimientos tardorromanos se lo piensen dos veces antes de actuar, si es que alguna vez han dejado de hacerlo.

Afortunadamente, el yacimiento se encuentra al lado de la carretera, por lo que resulta visible desde la misma y desde las últimas casas del pueblo. Por otra parte, que nadie espere encontrar nada "de valor comercial" en superficie. Me temo que el yacimiento está más que trillado desde hace décadas.


De momento, y por lo aparecido en los medios durante las últimas semanas, parece ser que el equipo de arqueólogos que ha estado trabajando este último verano en el yacimiento de Páramo Ciudad (La Nuez de Abajo) va a ser el encargado de realizar algún tipo de actuación en Vegas Negras, en un intento por relacionar ambos yacimientos, sobre todo teniendo en cuenta que en el de La Nuez lo que escasea precisamente es el registro romano.

Todo ello en un contexto del estudio del impacto de Roma sobre las comunidades indígenas y de la supervivencia del legado romano hasta los tiempos de la Edad Media.

Más información sobre las excavaciones realizadas en el yacimiento de "Páramo Ciudad" (La Nuez de Abajo): Proyecto Bravum (al final del vídeo -minuto 25- se realiza una pequeña presentación de lo que se piensa hacer en Vegas Negas)

  
Dicho lo cual, y casi medio año después, cubierta ya Vegas Negras de verde cereal, paso a colgar de nuevo la entrada en su día descolgada. 











¿Qué tipo de construcción, cuyos muros aparecen nítidamente dibujados en esta espectacular imagen satelital, esconde Vegas Negras? 

Todo parece indicar que se trata de una villa romana de considerables dimensiones, esto es, un asentamiento rural romano, el equivalente a una moderna explotación agropecuaria.

Los muros meridionales miden 94 metros de longitud, y los laterales alcanzan dimensiones también importantes (46 metros), con ramificaciones en la zona norte. Nos encontramos, pues, ante una construcción que ocupa casi media hectárea de terreno. Una construcción grande, muy grande, tal y como era habitual en aquellos asentamientos rurales romanos.

El yacimiento era conocido -como mínimo- desde principios de los años 70 del siglo XX. Así, José Antonio Abásolo, en su trabajo "La vía aquitania de Astorga a Burdeos a través de la provincia de Burgos" (1972), recoge la existencia de una villa en el paraje de Vegas Negras.

Pocos años después, Carmen García Merino, en su obra "Población y poblamiento en Hispania romana. El Conventus cluniensis" (1975), también consigna la existencia de la villa, citando la referencia de Abásolo:

"Huérmeces, en Vegas Negras, no lejos del poblado hispanorromano"

En la misma obra, dentro de la relación de poblados o "castros" romanizados, también se cita al de San Vicente:

"Huérmeces en el alto de San Vicente" 

Poco más tarde, Abásolo y Ruíz Vélez, en su “Carta arqueológica de la Provincia de Burgos” (1977) concretan algo más:

"En el término denominado “Vegas Negras”, también conocido como “Ermita de San Pedro”, aparecieron ruinas romanas, restos de edificación, parte de un mosaico, cerámica y alguna moneda”.

Suponemos que muchos de estos restos salieron a flote a raíz de los trabajos de concentración parcelaria que se realizaron en la zona de Huérmeces precisamente durante la segunda mitad de los años 70. Aunque, para entonces, los labradores del pueblo llevarían mucho tiempo extrayendo restos de materiales constructivos diversos. Alguna que otra piedra de buena labra acabaría formando parte de nuevas construcciones en Huérmeces y otros pueblos del entorno.

Recreación de la villa romana de Almenara (José Ramón Almeida Olmedo; http://joseramonalmeida.es/)


Se conocía, pues, que allí existían restos romanos, supuestamente de una villa, pero se desconocía completamente la dimensión, disposición y estructura de los mismos. Y ahora, gracias a la fotografía de Google, casi tenemos una perfecta radiografía del asentamiento.

En el Inventario Arqueológico de la Junta de Castilla y León (2001), el yacimiento de Vegas Negras aparece consignado y está doblemente catalogado, como romano y prehistórico.

 tégulas (tejas planas) e imbrex (teja curva); Manteigas (POR)
En la zona de mayor concentración de restos, aparecen gran cantidad de materiales constructivos, muy fragmentados, sobre todo teja (tanto tégula –planas- como ímbrice –curvas-), ladrillo macizo (alguno decorado) y bloques de piedra caliza (incluso algunos sillares).

También abundan diversos tipos de materiales cerámicos: tanto de TSH (terra sigillata hispanica), como de cocina y de almacenamiento.

Típica cerámica TSH (terra sigillata hispánica)
La terra sigillata posee un barniz de buena calidad, en tonos rojizo-anaranjados, realizados con pastas bastante compactas; en cuanto a las formas, destacan restos de vasos abiertos y una tapadera; solo se han documentado dos fragmentos decorados. Dadas las características decorativas de la TSH, podría englobarse a este material dentro del período altoimperial (desde finales del siglo I a.C hasta principios del siglo III d.C.)

La cerámica de cocina está realizada a torno y cocida en ambientes reductores, lo que otorga a las pastas unas tonalidades grisáceas y negruzcas; los desgrasantes son cuarcíticos, de grano fino y medio.

La cerámica de almacenamiento también está realizada a torno, aunque posee una cocción oxidante y mixta, con pastas exteriores de tonos anaranjados y rosáceos; los desgrasantes también son cuarcíticos, de grano medio y grueso; suelen ser recipientes, con paredes gruesas y aspecto rugoso; no se ha documentado ningún fragmento interesante desde el punto de vista morfológico o decorativo.

Los materiales arqueológicos rescatados se hallan depositados en el Museo de Burgos.

Los asentamientos rurales romanos comienzan a establecerse sobre territorio burgalés a lo largo del siglo I d.C., y la pauta de este poblamiento obedece a tres circunstancias principales:

  • proximidad a centros urbanos (en los que vender los productos obtenidos en la explotación agropecuaria)
  • proximidad a vías de comunicación (para facilitar la salida de dichos productos)
  • proximidad a cauces fluviales (para asegurarse la fertilidad de las tierras)

En el caso del asentamiento de Vegas Negras, parece que se cumplen las tres premisas anteriores. Suponemos que la ciudad romana más cercana era Deobrígula (Tardajos), que se encontraba a unos 18 km, río Úrbel abajo. Otro asentamiento romanizado importante –y más cercano- pudiera ser el castro existente en La Nuez de Abajo (Páramo Ciudad), que algunos han identificado con el antiguo Bravum turmogo.

Tan importante como la cercanía a un núcleo urbano resultaba la proximidad a una calzada o vía de comunicación. En este sentido, los expertos sitúan en el entorno la denominada vía del Úrbel que, dentro de la calzada que unía Clunia y Juliobriga, pasaba por Tardajos y continuaba en dirección norte aprovechando el valle del río, desviándose por La Nuez de Abajo y Ros hacia Úrbel del Castillo y El Tozo. Aunque no está claro aún que el viejo camino del Alto la Cruz no tenga un origen romano, lo que situaría a Vegas Negras en plena vía del Úrbel.

Por último, la proximidad a un cauce fluvial resulta más que evidente en el caso de Vegas Negras. Este asentamiento, justo al lado del curso medio del Úrbel, se aprovecha de las mejores tierras del entorno, aunque también tendría que soportar las periódicas crecidas del río. De todas formas, la villa ocupa una pequeña elevación del terreno, que suponemos era más que suficiente para evitar su inundación.

En La Meseta Norte, estos asentamientos rurales se dedicaban, sobre todo, al cultivo de cereal, con puntuales plantaciones de viñas, y sin olvidar la importancia relativa de la cría de ganado lanar, vacuno y equino. En un claro intento de autosuficiencia, en la villa se fabricarían también cerámicas, se fundirían metales y se cultivarían plantas textiles.

La propiedad de la tierra estaría en manos de unos pocos terratenientes, que eran los titulares de estas villas. Se supone que estos latifundistas tenían un origen urbano, y que con el paso del tiempo acabarían por trasladar su residencia al campo, para regentar de una manera más directa su explotación agropecuaria. 


En las villas se aprecia una clara diferenciación entre la domus, la mansión del señor, y la zona dedicada a la actividad propiamente agropecuaria, la pars rustica.

En la primera, el elemento más destacado, alrededor del que se distribuían la mayor parte de las estancias, era el peristilo, una especie de patio columnado, de grandes dimensiones, a veces adornado con jardines, esculturas o estanques. En Vegas Negras se distingue claramente dicho patio (de 24 metros de lado) e, incluso, las bases columnares, sobre todo en el ala este.

Otras estancias importantes eran el triclinio o comedor, así como una especie de sala de recepción denominada oecus o exedra. En Vegas Negras, cualquiera de las dos podría corresponder con la estancia más grande, situada en el ala oeste del peristilo, sobresaliendo ligeramente la pared posterior sobre el alineamiento general. 

También suele ser habitual la presencia de presencia de termas o baños, que quizás se corresponda con las estancias situadas en el ala norte de la domus, algo más alejadas del peristilo. Quizás las manchas blancas que aparecen en la estancia situada en el ángulo NW se correspondan con la existencia de pequeñas piscinas o bañeras. 

Suponemos que las estancias de las termas eran calentadas por medio del hipocausto, sistema de calefacción del suelo antecedente de la gloria moderna.

Las estancias comunes o nobles de la domus (triclinio, oecus, exedra) solían aparecer realzadas con pavimentos de mosaicos. En estas zonas, también existirían esculturas y pinturas murales.

Hipotética distribución de alguna de las estancias típicas de una villa romana


En Vegas Negras, observamos otra alineación de bases columnares en la zona exterior de la domus, lo que podría interpretarse como la posible existencia de otro patio porticado de grandes dimensiones ocupando la mitad este de la villa, quizás rodeado de almacenes, silos y construcciones auxiliares, conformando la denominada pars rustica de la villa, más o menos diferenciada de la domus.

Quizás se eche en falta otro elemento constructivo muy característico de las villas: el atrio, con su impluvium. En caso de existir, pudiera ubicarse en la zona NE de la domus, al lado de las termas, allí donde aparecen más desdibujadas las alineaciones de muros y paredes.

Peristilo de una villa romana
Llama la atención la construcción casi circular que aparece en la zona norte de la villa. Pudiera tratarse de un horno de fundición o de cerámica, ya que los asentamientos rurales tenían unas importantes necesidades en materiales metálicos y cerámicos. Por otra parte, en Vegas Negras aparecen abundantes escorias de fundición, lo que apunta a la primera de las posibilidades.

Por último, al norte de esa construcción circular, aparecen grandes manchas que pudieran corresponder con la necrópolis, un elemento también común en casi todos los asentamientos rurales romanos. En ocasiones, se ha constatado una cronología medieval para estas necrópolis, lo que podría indicar una mera continuidad poblacional en la zona. Por otra parte, la tradición oral afirma que en las cercanías se ubicaba la ermita de San Pedro (o San Pedrillo), que bien pudiera haber aprovechado alguna de las antiguas construcciones romanas.

Durante las labores de concentración parcelaria, ejecutadas en la zona a mediados de los años 70 del siglo XX, salieron a la luz multitud de “tumbas”, que bien pudieran corresponderse con esta zona de la villa. Todo quedó arrasado.

Vegas Negras en Bing Maps (Julio de 2016)
 
Aunque en la fotografía de Google no se aprecia del todo bien, el gran patio auxiliar de la mitad oriental de la villa estaría también cerrado en su ala este por las correspondientes construcciones: almaces, graneros, establos y viviendas para los trabajadores. En la fotografía de Bing Maps quizás se vislumbra algo mejor la continuidad de esta alineación en el muro oriental.





APÉNDICE


Vías romanas más próximas: la por algunos denominada vía del Urbel: Tardajos, Las Quintanillas, Pedrosa, Lodoso, Zumel, La Nuez de Abajo, Ros, Ruyales, San Benito, El Caracol y Úrbel del Castillo; desde aquí continuaría hasta Reinosa y el Cantábrico; formaría parte de la vía entre Clunia y Juliobriga; por Tardajos pasaba la importante Vía Aquitania de Burdeos a Astorga, tramo Sasamón-Monasterio de Rodilla.

Asentamientos urbanos más próximos: Deobrígula (Tardajos), Segisama (Sasamón), Tritium Autrigonum (Monasterio de Rodilla), Salionca (Poza de la Sal).

Castros supuestamente romanizados más próximos: La Polera, en Ubierna; Páramo Ciudad, en La Nuez de Abajo; San Vicente, en Huérmeces.

Restos romanos en el entorno de Huérmeces: Lodoso, La Nuez de Abajo, Tardajos, Vivar del Cid, Ubierna, Palacios de Benaver, Moradillo de Sedano, Sotopalacios, Villadiego, Villanueva de Puerta, Villarmero, Villarmentero

Villas romanas visitables: La Olmeda, cerca de Saldaña; La Almenara, entre Olmedo y Arévalo; Baños de Valdearados.




NOTA:


Desde el desarrollo de la aviación y la técnica fotográfica, las crop marks (marcas de cultivo) vienen siendo una interesante herramienta, utilizada por los arqueólogos para descubrir estructuras constructivas enterradas, imposibles de contemplar de otra manera.

Los cultivos (a veces también la vegetación espontánea) revelan la existencia de restos arquitectónicos gracias a las variaciones que presentan en su coloración, densidad y desarrollo al encontrarse con estructuras enterradas. Estas variaciones indican –básicamente- respuestas vegetativas ante el diferente grado de penetración de las raíces en el subsuelo.

Si debajo de las plantas cultivadas existe una estructura tipo “zanja”, que ha sido rellenada bien por sedimentos acumulados por el mero transcurrir del tiempo bien por antiguos aportes de origen antrópico, la respuesta de los vegetales será “positiva”, en el sentido de que se desarrollan más que los del entorno, por la mayor profundidad del suelo sobre el que se pueden desarrollar sus raíces, así como por la mayor facilidad para acumular agua y nutrientes.

Si, por el contrario, debajo de las plantas (a una profundidad nunca superior al medio metro, que constituye el horizonte máximo al que suelen penetrar las raíces de los cultivos) existen estructuras tipo “muro” (paredes, cimientos), la respuesta de los vegetales será “negativa”, desarrollándose menos que los del entorno inmediato, ya que sus raíces dispones de menor profundidad de suelo.

Los terrenos más proclives a manifestar marcas de cultivo son los que posean mayor tendencia a la compactación: arcillas, yesos y limos (cienos); por el contrario, los menos favorables para que aparezcan estas marcas son los terrenos sueltos: arenas y gravas.

En cuanto a los tipos de cultivo más apropiados para que se manifiesten marcas: todos los que no dispongan de un sistema radicular excesivamente superficial: cereales, trébol, remolacha o girasol.


En cuanto al momento del año más apropiado para que se puedan observar marcas de cultivo, está claro que –una vez nacidas las plantas- son los períodos de máximo crecimiento vegetativo (mayo-junio por estos lares) los mejores, y dentro de estos los episodios de fuerte sequía son los más favorables, ya que es entonces cuando se ponen de manifiesto las diferencias en cuanto a densidad y coloración de las plantas. En verano, una vez desarrollada y seca la parte aérea de las plantas, ya es muy difícil que puedan observarse marcas de cultivo en fotografía aérea.

Así sucedió en la foto de Google Maps que nos ocupa, tomada el 20 de junio de 2015. El invierno y la primavera habían resultado escasos en lluvias, especialmente el mes de mayo, durante el que prácticamente no cayó ni una gota de agua, registrándose –además- episodios de varios días con temperaturas máximas muy elevadas. Por eso, las plantas situadas inmediatamente por encima de muros, paredes y cimientos manifiestan un crecimiento muy inferior a las que lo hacen sobre terrenos más profundos, que tienen más posibilidades de extraer agua del subsuelo. Además, unos días antes de tomar la foto, se registraron en la zona importantes precipitaciones de carácter tormentoso, que hicieron aún más patente la diferencia entre las plantas que disponían de profundidad de suelo suficiente para almacenar agua y las que no.


Otras fotografías satelitales que "descubrieron" antiguas construcciones existentes en Huérmeces y ya desaparecidas:

-ermita de La Blanca (iglesia de Santa María del barrio de La Parte): La ermita de La Blanca (Bing Maps; fotografía de Julio de 2010; cultivo: girasol)

-torre o casa-fuerte de Santa Cristina: La torre de Santa Cristina (Google Maps; fotografía de 20 de junio de 2015; cultivo: trigo)



Vegas Negras desde el Páramo de las Murcianas



BIBLIOGRAFÍA:

- Carta arqueológica de la Provincia de Burgos. Partido Judicial de Burgos. Abásolo, J.A. y Ruíz Vélez, I. Diputación Provincial de Burgos (1977) [pág. 32]
- Población y poblamiento en la Hispania romana. El Conventus Cluniensis. García Merino, M.C. Studia Romana, I. Universidad de Valladolid (1975) [páginas 236 y 241]
- La Romanización de la Meseta Norte. Burgos. Clunia. Pradales Ciprés, D. Burgos (2005) [páginas 113 y 115]
- Inventario Arqueológico de Castilla y León. Consejería de Educación y Cultura (2001). [Yacimiento 09-172-00001-08. Ficha elaborada por José Enrique Santamaría González (1998)]
- La vía aquitania de Astorga a Burdeos a través de la provincia de Burgos: estudios sobre comunicaciones de época romana en los valles de los ríos Arlanzón y Arlanza. José Antonio Abásolo Álvarez. Universidad de Valladolid (1972) [páginas 480, 487-489]
- Comunicaciones de la época romana en la provincia de Burgos. José Antonio Abásolo. Publicaciones de la Diputación Provincial de Burgos (1975) [páginas 227-230]