martes, 1 de mayo de 2018

Una villa romana en Vegas Negras


Esta entrada fue originalmente publicada en este blog con fecha 4 de noviembre de 2017. A los dos días de su publicación, recibí un mensaje en el que se me solicitaba que retirara el post, en aras de la siempre socorrida "protección del patrimonio". Se me argumentó que la divulgación del yacimiento de Vegas Negras -por otra parte archi conocido desde los años setenta del pasado siglo- podría acarrear la consiguiente llegada de furtivos, que no dudarían un instante en arrasar con todo lo que aún quedara tanto en superficie como a unos pocos centímetros bajo tierra. Confieso que me asusté, por lo que retiré la entrada del blog inmediatamente.

La sorprendente aparición de la villa en la última fotografía satelital de Google, me fue comentada por un vecino de Las Hormazas, que rápidamente lo puso en conocimiento del Ayuntamiento de Huérmeces.


La fotografía (realizada el 20 de junio de 2015) llevaba colgada en Google Maps cerca de un año (creo recordar que se volcó a finales de 2016 o principios de 2017). No tiene nada de extraño, pues, que varias personas se hubieran percatado ya de esas curiosas alineaciones que destacaban sobre el trigal de Vegas Negras.

Me consta que, con anterior¡dad a la publicación de esta entrada, varias personas (tanto del ámbito académico como del extra-académico) conocían ya la existencia de la delatora fotografía de Google. Estamos en el siglo XXI, y la afición a la mera observación de fotografía aérea está más que extendida, incentivada por la proliferación de diversas plataformas digitales (Google Maps, Bing Maps y Sigpac, principalmente).

Por otra parte, también se han puesto a disposición del "gran público" fotografías aéreas de diversos vuelos históricos (el "americano" de 1956 y el "interministerial" de 1973-1986, principalmente), consultables y descargables tanto desde páginas oficiales de la administración central (cnig.es) como de las diferentes comunidades autónomas (itacyl.es, en Castilla y León); en algunas comunidades, incluso, se ha diseñado una plataforma desde la que resulta muy rápida y sencilla la superposición de ortofotos de vuelos diferentes (territoriodecantabria.es).


Por lo tanto, esperar que la existencia de la villa pasara desapercibida durante mucho tiempo era poco realista y excesivamente optimista; no se pueden poner vallas al campo ni -menos aún- al campo virtual. Así que, aunque alguien vaya corriendo al Diario de Burgos a contarle su "descubrimiento" o alguien publique una pequeña entrada con ánimo divulgativo en un modesto blog, quizás las personas que tendrían que alarmar algo más a las autoridades y expertos culturales serían aquellas que encuentran esa imagen en Google y no la comparten con nadie, porque quizás sus intenciones no sean ni tan ingenuas ni tan desinteresadas.

Si después de la publicación de la foto en el Diario de Burgos (edición del sábado 16 de diciembre de 2017), por fin alguna administración cultural se ha decidido a hacer algo -algo diferente a la nada absoluta- habrá que dar por bueno todo el revuelo mediático generado. Y una vez que todo el mundo conozca la existencia de la villa romana de Vegas Negras, quizás los furtivos saqueadores de yacimientos tardorromanos se lo piensen dos veces antes de actuar, si es que alguna vez han dejado de hacerlo.

Afortunadamente, el yacimiento se encuentra al lado de la carretera, por lo que resulta visible desde la misma y desde las últimas casas del pueblo. Por otra parte, que nadie espere encontrar nada "de valor comercial" en superficie. Me temo que el yacimiento está más que trillado desde hace décadas.


De momento, y por lo aparecido en los medios durante las últimas semanas, parece ser que el equipo de arqueólogos que ha estado trabajando este último verano en el yacimiento de Páramo Ciudad (La Nuez de Abajo) va a ser el encargado de realizar algún tipo de actuación en Vegas Negras, en un intento por relacionar ambos yacimientos, sobre todo teniendo en cuenta que en el de La Nuez lo que escasea precisamente es el registro romano.

Todo ello en un contexto del estudio del impacto de Roma sobre las comunidades indígenas y de la supervivencia del legado romano hasta los tiempos de la Edad Media.

Más información sobre las excavaciones realizadas en el yacimiento de "Páramo Ciudad" (La Nuez de Abajo): Proyecto Bravum (al final del vídeo -minuto 25- se realiza una pequeña presentación de lo que se piensa hacer en Vegas Negas)

  
Dicho lo cual, y casi medio año después, cubierta otra vez Vegas Negras de verde cereal, paso a colgar de nuevo la entrada en su día descolgada. 











¿Qué tipo de construcción, cuyos muros aparecen nítidamente dibujados en esta espectacular imagen satelital, esconde Vegas Negras? 

Todo parece indicar que se trata de una villa romana de considerables dimensiones, esto es, un asentamiento rural romano, el equivalente a una moderna explotación agropecuaria.

Los muros meridionales miden 94 metros de longitud, y los laterales alcanzan dimensiones también importantes (46 metros), con ramificaciones en la zona norte. Nos encontramos, pues, ante una construcción que ocupa casi media hectárea de terreno. Una construcción grande, muy grande, tal y como era habitual en aquellos asentamientos rurales romanos.

El yacimiento era conocido -como mínimo- desde principios de los años 70 del siglo XX. Así, José Antonio Abásolo, en su trabajo "La vía aquitania de Astorga a Burdeos a través de la provincia de Burgos" (1972), recoge la existencia de una villa en el paraje de Vegas Negras.

Pocos años después, Carmen García Merino, en su obra "Población y poblamiento en Hispania romana. El Conventus cluniensis" (1975), también consigna la existencia de la villa, citando la referencia de Abásolo:

"Huérmeces, en Vegas Negras, no lejos del poblado hispanorromano"

En la misma obra, dentro de la relación de poblados o "castros" romanizados, también se cita al de San Vicente:

"Huérmeces en el alto de San Vicente" 

Poco más tarde, Abásolo y Ruíz Vélez, en su “Carta arqueológica de la Provincia de Burgos” (1977) concretan algo más:

"En el término denominado “Vegas Negras”, también conocido como “Ermita de San Pedro”, aparecieron ruinas romanas, restos de edificación, parte de un mosaico, cerámica y alguna moneda”.

Suponemos que muchos de estos restos salieron a flote a raíz de los trabajos de concentración parcelaria que se realizaron en la zona de Huérmeces precisamente durante la segunda mitad de los años 70. Aunque, para entonces, los labradores del pueblo llevarían mucho tiempo extrayendo restos de materiales constructivos diversos. Alguna que otra piedra de buena labra acabaría formando parte de nuevas construcciones en Huérmeces y otros pueblos del entorno.

Recreación de la villa romana de Almenara (José Ramón Almeida Olmedo; http://joseramonalmeida.es/)


Se conocía, pues, que allí existían restos romanos, supuestamente de una villa, pero se desconocía completamente la dimensión, disposición y estructura de los mismos. Y ahora, gracias a la fotografía de Google, casi tenemos una perfecta radiografía del asentamiento.

En el Inventario Arqueológico de la Junta de Castilla y León (2001), el yacimiento de Vegas Negras aparece consignado y está doblemente catalogado, como romano y prehistórico.

 tégulas (tejas planas) e imbrex (teja curva); Manteigas (POR)
En la zona de mayor concentración de restos, aparecen gran cantidad de materiales constructivos, muy fragmentados, sobre todo teja (tanto tégula –planas- como ímbrice –curvas-), ladrillo macizo (alguno decorado) y bloques de piedra caliza (incluso algunos sillares).

También abundan diversos tipos de materiales cerámicos: tanto de TSH (terra sigillata hispanica), como de cocina y de almacenamiento.

Típica cerámica TSH (terra sigillata hispánica)
La terra sigillata posee un barniz de buena calidad, en tonos rojizo-anaranjados, realizados con pastas bastante compactas; en cuanto a las formas, destacan restos de vasos abiertos y una tapadera; solo se han documentado dos fragmentos decorados. Dadas las características decorativas de la TSH, podría englobarse a este material dentro del período altoimperial (desde finales del siglo I a.C hasta principios del siglo III d.C.)

La cerámica de cocina está realizada a torno y cocida en ambientes reductores, lo que otorga a las pastas unas tonalidades grisáceas y negruzcas; los desgrasantes son cuarcíticos, de grano fino y medio.

La cerámica de almacenamiento también está realizada a torno, aunque posee una cocción oxidante y mixta, con pastas exteriores de tonos anaranjados y rosáceos; los desgrasantes también son cuarcíticos, de grano medio y grueso; suelen ser recipientes, con paredes gruesas y aspecto rugoso; no se ha documentado ningún fragmento interesante desde el punto de vista morfológico o decorativo.

Los materiales arqueológicos rescatados se hallan depositados en el Museo de Burgos.

Los asentamientos rurales romanos comienzan a establecerse sobre territorio burgalés a lo largo del siglo I d.C., y la pauta de este poblamiento obedece a tres circunstancias principales:

  • proximidad a centros urbanos (en los que vender los productos obtenidos en la explotación agropecuaria)
  • proximidad a vías de comunicación (para facilitar la salida de dichos productos)
  • proximidad a cauces fluviales (para asegurarse la fertilidad de las tierras)

En el caso del asentamiento de Vegas Negras, parece que se cumplen las tres premisas anteriores. Suponemos que la ciudad romana más cercana era Deobrígula (Tardajos), que se encontraba a unos 18 km, río Úrbel abajo. Otro asentamiento romanizado importante –y más cercano- pudiera ser el castro existente en La Nuez de Abajo (Páramo Ciudad), que algunos han identificado con el antiguo Bravum turmogo.

Tan importante como la cercanía a un núcleo urbano resultaba la proximidad a una calzada o vía de comunicación. En este sentido, los expertos sitúan en el entorno la denominada vía del Úrbel que, dentro de la calzada que unía Clunia y Juliobriga, pasaba por Tardajos y continuaba en dirección norte aprovechando el valle del río, desviándose por La Nuez de Abajo y Ros hacia Úrbel del Castillo y El Tozo. Aunque no está claro aún que el viejo camino del Alto la Cruz no tenga un origen romano, lo que situaría a Vegas Negras en plena vía del Úrbel.

Por último, la proximidad a un cauce fluvial resulta más que evidente en el caso de Vegas Negras. Este asentamiento, justo al lado del curso medio del Úrbel, se aprovecha de las mejores tierras del entorno, aunque también tendría que soportar las periódicas crecidas del río. De todas formas, la villa ocupa una pequeña elevación del terreno, que suponemos era más que suficiente para evitar su inundación.

En La Meseta Norte, estos asentamientos rurales se dedicaban, sobre todo, al cultivo de cereal, con puntuales plantaciones de viñas, y sin olvidar la importancia relativa de la cría de ganado lanar, vacuno y equino. En un claro intento de autosuficiencia, en la villa se fabricarían también cerámicas, se fundirían metales y se cultivarían plantas textiles.

La propiedad de la tierra estaría en manos de unos pocos terratenientes, que eran los titulares de estas villas. Se supone que estos latifundistas tenían un origen urbano, y que con el paso del tiempo acabarían por trasladar su residencia al campo, para regentar de una manera más directa su explotación agropecuaria. 


En las villas se aprecia una clara diferenciación entre la domus, la mansión del señor, y la zona dedicada a la actividad propiamente agropecuaria, la pars rustica.

En la primera, el elemento más destacado, alrededor del que se distribuían la mayor parte de las estancias, era el peristilo, una especie de patio columnado, de grandes dimensiones, a veces adornado con jardines, esculturas o estanques. En Vegas Negras se distingue claramente dicho patio (de 24 metros de lado) e, incluso, las bases columnares, sobre todo en el ala este.

Otras estancias importantes eran el triclinio o comedor, así como una especie de sala de recepción denominada oecus o exedra. En Vegas Negras, cualquiera de las dos podría corresponder con la estancia más grande, situada en el ala oeste del peristilo, sobresaliendo ligeramente la pared posterior sobre el alineamiento general. 

También suele ser habitual la presencia de presencia de termas o baños, que quizás se corresponda con las estancias situadas en el ala norte de la domus, algo más alejadas del peristilo. Quizás las manchas blancas que aparecen en la estancia situada en el ángulo NW se correspondan con la existencia de pequeñas piscinas o bañeras. 

Suponemos que las estancias de las termas eran calentadas por medio del hipocausto, sistema de calefacción del suelo antecedente de la gloria moderna.

Las estancias comunes o nobles de la domus (triclinio, oecus, exedra) solían aparecer realzadas con pavimentos de mosaicos. En estas zonas, también existirían esculturas y pinturas murales.

Hipotética distribución de alguna de las estancias típicas de una villa romana


En Vegas Negras, observamos otra alineación de bases columnares en la zona exterior de la domus, lo que podría interpretarse como la posible existencia de otro patio porticado de grandes dimensiones ocupando la mitad este de la villa, quizás rodeado de almacenes, silos y construcciones auxiliares, conformando la denominada pars rustica de la villa, más o menos diferenciada de la domus.

Quizás se eche en falta otro elemento constructivo muy característico de las villas: el atrio, con su impluvium. En caso de existir, pudiera ubicarse en la zona NE de la domus, al lado de las termas, allí donde aparecen más desdibujadas las alineaciones de muros y paredes.

Peristilo de una villa romana
Llama la atención la construcción casi circular que aparece en la zona norte de la villa. Pudiera tratarse de un horno de fundición o de cerámica, ya que los asentamientos rurales tenían unas importantes necesidades en materiales metálicos y cerámicos. Por otra parte, en Vegas Negras aparecen abundantes escorias de fundición, lo que apunta a la primera de las posibilidades.

Por último, al norte de esa construcción circular, aparecen grandes manchas que pudieran corresponder con la necrópolis, un elemento también común en casi todos los asentamientos rurales romanos. En ocasiones, se ha constatado una cronología medieval para estas necrópolis, lo que podría indicar una mera continuidad poblacional en la zona. Por otra parte, la tradición oral afirma que en las cercanías se ubicaba la ermita de San Pedro (o San Pedrillo), que bien pudiera haber aprovechado alguna de las antiguas construcciones romanas.

Durante las labores de concentración parcelaria, ejecutadas en la zona a mediados de los años 70 del siglo XX, salieron a la luz multitud de “tumbas”, que bien pudieran corresponderse con esta zona de la villa. Todo quedó arrasado.

Vegas Negras en Bing Maps (Julio de 2016)
 
Aunque en la fotografía de Google no se aprecia del todo bien, el gran patio auxiliar de la mitad oriental de la villa estaría también cerrado en su ala este por las correspondientes construcciones: almaces, graneros, establos y viviendas para los trabajadores. En la fotografía de Bing Maps quizás se vislumbra algo mejor la continuidad de esta alineación en el muro oriental.





APÉNDICE


Vías romanas más próximas: la por algunos denominada vía del Urbel: Tardajos, Las Quintanillas, Pedrosa, Lodoso, Zumel, La Nuez de Abajo, Ros, Ruyales, San Benito, El Caracol y Úrbel del Castillo; desde aquí continuaría hasta Reinosa y el Cantábrico; formaría parte de la vía entre Clunia y Juliobriga; por Tardajos pasaba la importante Vía Aquitania de Burdeos a Astorga, tramo Sasamón-Monasterio de Rodilla.

Asentamientos urbanos más próximos: Deobrígula (Tardajos), Segisama (Sasamón), Tritium Autrigonum (Monasterio de Rodilla), Salionca (Poza de la Sal).

Castros supuestamente romanizados más próximos: La Polera, en Ubierna; Páramo Ciudad, en La Nuez de Abajo; San Vicente, en Huérmeces.

Restos romanos en el entorno de Huérmeces: Lodoso, La Nuez de Abajo, Tardajos, Vivar del Cid, Ubierna, Palacios de Benaver, Moradillo de Sedano, Sotopalacios, Villadiego, Villanueva de Puerta, Villarmero, Villarmentero

Villas romanas visitables: La Olmeda, cerca de Saldaña; La Almenara, entre Olmedo y Arévalo; Baños de Valdearados.




NOTA:


Desde el desarrollo de la aviación y la técnica fotográfica, las crop marks (marcas de cultivo) vienen siendo una interesante herramienta, utilizada por los arqueólogos para descubrir estructuras constructivas enterradas, imposibles de contemplar de otra manera.

Los cultivos (a veces también la vegetación espontánea) revelan la existencia de restos arquitectónicos gracias a las variaciones que presentan en su coloración, densidad y desarrollo al encontrarse con estructuras enterradas. Estas variaciones indican –básicamente- respuestas vegetativas ante el diferente grado de penetración de las raíces en el subsuelo.

Si debajo de las plantas cultivadas existe una estructura tipo “zanja”, que ha sido rellenada bien por sedimentos acumulados por el mero transcurrir del tiempo bien por antiguos aportes de origen antrópico, la respuesta de los vegetales será “positiva”, en el sentido de que se desarrollan más que los del entorno, por la mayor profundidad del suelo sobre el que se pueden desarrollar sus raíces, así como por la mayor facilidad para acumular agua y nutrientes.

Si, por el contrario, debajo de las plantas (a una profundidad nunca superior al medio metro, que constituye el horizonte máximo al que suelen penetrar las raíces de los cultivos) existen estructuras tipo “muro” (paredes, cimientos), la respuesta de los vegetales será “negativa”, desarrollándose menos que los del entorno inmediato, ya que sus raíces dispones de menor profundidad de suelo.

Los terrenos más proclives a manifestar marcas de cultivo son los que posean mayor tendencia a la compactación: arcillas, yesos y limos (cienos); por el contrario, los menos favorables para que aparezcan estas marcas son los terrenos sueltos: arenas y gravas.

En cuanto a los tipos de cultivo más apropiados para que se manifiesten marcas: todos los que no dispongan de un sistema radicular excesivamente superficial: cereales, trébol, remolacha o girasol.


En cuanto al momento del año más apropiado para que se puedan observar marcas de cultivo, está claro que –una vez nacidas las plantas- son los períodos de máximo crecimiento vegetativo (mayo-junio por estos lares) los mejores, y dentro de estos los episodios de fuerte sequía son los más favorables, ya que es entonces cuando se ponen de manifiesto las diferencias en cuanto a densidad y coloración de las plantas. En verano, una vez desarrollada y seca la parte aérea de las plantas, ya es muy difícil que puedan observarse marcas de cultivo en fotografía aérea.

Así sucedió en la foto de Google Maps que nos ocupa, tomada el 20 de junio de 2015. El invierno y la primavera habían resultado escasos en lluvias, especialmente el mes de mayo, durante el que prácticamente no cayó ni una gota de agua, registrándose –además- episodios de varios días con temperaturas máximas muy elevadas. Por eso, las plantas situadas inmediatamente por encima de muros, paredes y cimientos manifiestan un crecimiento muy inferior a las que lo hacen sobre terrenos más profundos, que tienen más posibilidades de extraer agua del subsuelo. Además, unos días antes de tomar la foto, se registraron en la zona importantes precipitaciones de carácter tormentoso, que hicieron aún más patente la diferencia entre las plantas que disponían de profundidad de suelo suficiente para almacenar agua y las que no.


Otras fotografías satelitales que "descubrieron" antiguas construcciones existentes en Huérmeces y ya desaparecidas:

-ermita de La Blanca (iglesia de Santa María del barrio de La Parte): La ermita de La Blanca (Bing Maps; fotografía de Julio de 2010; cultivo: girasol)

-torre o casa-fuerte de Santa Cristina: La torre de Santa Cristina (Google Maps; fotografía de 20 de junio de 2015; cultivo: trigo)



Vegas Negras desde el Páramo de las Murcianas



BIBLIOGRAFÍA:

- Carta arqueológica de la Provincia de Burgos. Partido Judicial de Burgos. Abásolo, J.A. y Ruíz Vélez, I. Diputación Provincial de Burgos (1977) [pág. 32]
- Población y poblamiento en la Hispania romana. El Conventus Cluniensis. García Merino, M.C. Studia Romana, I. Universidad de Valladolid (1975) [páginas 236 y 241]
- La Romanización de la Meseta Norte. Burgos. Clunia. Pradales Ciprés, D. Burgos (2005) [páginas 113 y 115]
- Inventario Arqueológico de Castilla y León. Consejería de Educación y Cultura (2001). [Yacimiento 09-172-00001-08. Ficha elaborada por José Enrique Santamaría González (1998)]
- La vía aquitania de Astorga a Burdeos a través de la provincia de Burgos: estudios sobre comunicaciones de época romana en los valles de los ríos Arlanzón y Arlanza. José Antonio Abásolo Álvarez. Universidad de Valladolid (1972) [páginas 480, 487-489]
- Comunicaciones de la época romana en la provincia de Burgos. José Antonio Abásolo. Publicaciones de la Diputación Provincial de Burgos (1975) [páginas 227-230]



OTRAS ORTOFOTOS EN LAS QUE APARECE VEGAS NEGRAS:
SIGPAC (Agosto 2014)

SIGPAC (Julio 2009)

SIGPAC (Agosto 2005)


4 comentarios:

  1. Un interesante hallazgo.
    En el Valle del Úrbel tenemos mucha historia y muy poco valorada. Enhorabuena por el trabajo que cada semana haces con este blog.

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  2. Excelente recopilación de información.
    Respecto al tema de publicar en internet datos..., se podría decir que casi la totalidad de yacimientos que existen en nuestra zona se conocen desde hace bastante tiempo y aparecen en publicaciones accesibles a todo el mundo, campo de cultivo del que se han nutrido los "detectoristas", piratas de nuestra historia y patrimonio, y que han acabado tirando toda la información y conocimiento a un profundo agujero negro.
    Muchos yacimientos se pueden localizar con precisión gracias a las ortofotos, y lo único que se puede hacer es ponerlo en conocimiento del organismo competente, y no hacerlo público, porque aunque existen detectoristas desde hace 40 que se han barrido toda la provincia y se conocen todos los yacimientos, siguen naciendo otros nuevos que no tienen ese conocimiento, y eso es algo que no podemos darles con facilidad, y más teniendo en cuenta lo avanzada que estará la técnica de búsqueda con las nuevas tecnologías.
    Creo que el yacimiento romano más importante de la zona es el de Ubierna, seis kilómetros en línea recta hasta la villa romana de Vegas Negras.
    Es interesante descubrir cómo existen tantos posibles candidatos para ganarse el famoso Bravum, entre los cuales tiene más posibilidades Ubierna que la Nuez, bajo mi modesta opinión y no docta en la materia. Creo que haría falta invertir mucho dinero para llegar a saber "algo" de lo mucho que nuestra tierra nos quiere contar.
    Enhorabuena de nuevo por tu gran trabajo.

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    1. No estoy de acuerdo de que estos yacimientos arqueológicos sean desconocidos, puedo decir de un puñado de ellos, sin salir de la provincia, que ya no existen, por que cuando se los llevaron por delante, solo los conocíamos unos pocos (ante la indiferencia estatal, regional o local). Por otro lado, sembrando la villa con arandelas de cobre de diez céntimos, (o cualquier otra morralla), seguro que no habría pitero con suficiente paciencia que lo aguantara.

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  3. Sumamente interesante el post. Ojalá los amigos de lo ajeno fueran mancos. Necesitamos menos inversiones en submarinos y más para desenterrar nuestra historia. Saludos.

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