miércoles, 17 de enero de 2018

¿La virgen románica de Huérmeces?



Hace unas pocas semanas, en una de las habituales búsquedas de documentación que suelo realizar en la red, encontré una imagen con una etiqueta que no pudo pasar desapercibida: 


Virgen románica de Huérmeces 
(libreriasantuario.com)



Una bonita talla, de estilo románico, en madera policromada, representando la típica imagen de una virgen sedente, con su niño-dios en el regazo.

No tenía noticia alguna relativa a la existencia de una talla románica de estas características, relacionada con Huérmeces; en la iglesia parroquial del pueblo se conserva una talla de virgen con niño, pero claramente datada como post-románica y, probablemente, también post-gótica.  

Aún así, cabe recordar que durante el pasado siglo XX, muchos párrocos adquirieron la costumbre de vender parte del patrimonio religioso de la parroquia, en aras de una recurrente necesidad de liquidez con la que poder afrontar reformas u obras de carácter siempre urgente.

Podríamos encontrarnos ante este caso: un cura que prestara su servicio en el pueblo hace muchas décadas y vendiera una poco conocida talla románica, procedente de alguna de las varias ermitas con que contó el pueblo en tiempos remotos (La Blanca, San Vicente, Santorcaz, San Pedrillo...), y guardada hasta entonces en un olvidado rincón de la sacristía o incluso en una vieja alacena de la casa rectoral.

Pinché rápidamente en la página web en la que se hospedaba la imagen: se trataba de una librería y tienda de objetos religiosos radicada en Valladolid. Aparte del precio, el artículo en cuestión estaba acompañado de una escasa información complementaria: referencia (V 220 VV), altura (27,5 cm) y acacabo ("Policromía Viejo Valladolid").

Llamé por teléfono a la tienda, con la esperanza de que pudieran proporcionarme algo más de información relativa a la "Virgen románica de Huérmeces": el nombre del taller que realizaba la réplica comercializada ... quizás la ubicación concreta de la talla original, si es que existía ... en qué museo o colección particular se guardaba ... o quizás en qué viejo libro de arte románico encontró el artista la fotografía en la que basó su trabajo ...

La única información de que disponía la tienda era que la réplica se realizaba en un veterano y afamado taller radicado en Horche (Guadalajara), y que quizás allí pudieran proporcionarme más detalles al respecto. Esta escueta información ya supuso un pequeño jarro de agua fría: ya sabemos que en Guadalajara existe otro pueblo con el mismo nombre de pila que el nuestro: Huérmeces ...  del Cerro, por lo que muy probablemente la talla original procediera de allí y se encontrara en algún museo provincial o incluso en la propia iglesia parroquial del lugar.

No obstante el bajonazo, al día siguiente llamé al taller (Arte Martínez). Me atendieron amablemente, aunque no pudieron concretarme el origen exacto de la talla; únicamente recordaban que venían realizando la réplica desde hacía muchos años, y que intentarían obtener una información más exacta en los días siguientes. Les proporcioné mi dirección de correo y quedé a la espera.


Mientras tanto, entre llamada y llamada, había comenzado a buscar información relativa a imaginería románica, en un intento por saber algo más de "nuestra" talla en concreto, y de tallas románicas en general.



















Si observamos "nuestra" talla con un poco de atención, podría aventurarse que posee elementos típicos tanto de un románico pleno (siglos XI-XII) como de otro mas tardío (siglo XIII). Tiremos, pues, de manual de arte románico:


Virgen Zolina (Pamplona) Siglo XII
Estas esculturas de cuerpo entero, exentas o de bulto redondo, representan a la Virgen María con el Niño-Dios sentado en su regazo. La virgen sirve de mero trono al niño-dios (por eso este tipo de tallas románicas recibe el nombre de Theotronos o Theotokos) y su imagen no resulta apenas femenina ni maternal.

La escultura presenta un aspecto duro, de rostros serios y de línea marcadamente simétrica y vertical, con el niño situado en el mismo eje de la virgen madre. Esta simetría vertical es característica de las vírgenes románicas más antiguas, ya que en épocas posteriores el niño irá desplazándose paulatinamente hacia la rodilla izquierda de la madre, hasta llegar a las tallas típicamente góticas. 


No existe ningún contacto visual entre madre e hijo, aunque si un leve detalle protector: la Madre apoya su mano izquierda sobre el mismo hombro del Hijo, detalle que podría significar una cierta evolución en la simbología de la talla: no solo se trata de una madre-trono, que también de una madre-protectora, más propia de una fase ya avanzada del románico, camino del gótico, con tendencia a introducir en las imágenes actitudes más naturalistas, menos hieráticas.

En la mano derecha del Hijo, se aprecia la señal de la bendición: tres dedos levantados, en referencia a la naturaleza trina de Dios, de la que Él mismo forma parte.


Virgen de la Malena (Catedral Huesca) XII
También son características las esferas que portan tanto la Madre como el Hijo: la primera, sostenida por la mano derecha derecha de la virgen, hace referencia a su atribución como redentora del pecado, como una segunda Eva (sujetando una poma o manzana del Paraíso); el Hijo, por su parte, sostiene una esfera más pequeña en su mano izquierda, indicadora de la totalidad, de la perfección.


Virgen Catalaín (Catedral Pamplona) XIII
La rica policromía de las tallas románicas tenía por objetivo acentuar la expresividad del conjunto, dada la relativa oscuridad del espacio en el que solían situarse estas imágenes: en el ábside, iluminadas tan solo por las estrechas ventanas que solían disponerse en los laterales de la típica cabecera de toda iglesia románica.

En aquellos tiempos medievales, quizás en las iglesias de las ciudades se realizaran encargos puntuales a imagineros de prestigio, pero en el medio rural nos encontraríamos con un artesano ambulante, siempre con sus tallas a cuestas, traginando de pueblo en pueblo ofreciendo sus obras. El elevado número de iglesias y ermitas que proliferarían por aquellas tierras de repoblación, ocasionarían una fuerte demanda de este tipo de tallas, pequeñas, manejables y, seguramente, también baratas. 



Virgen León (Museo Marés) XIII-XIV
Con el paso de los años, y a base de hilvanar la continuidad histórica de generaciones, muchas de aquellas tallas se convertirían en vírgenes milagreras, aparecidas a pastores y niños del pueblo, o descubiertas por el lugareño anónimo, al remover la tierra de su huerta; nacen así las recurrentes leyendas de imágenes escondidas tras la invasión árabe, y reencontradas después en fuentes, pozos, cuevas, troncos huecos o desolados páramos. 

Cuando una ermita o pequeña iglesia quedaba convertida en pura ruina, al compás de los movimientos migratorios de los años del avance cristiano hacia el sur, estas tallas pasarían a la iglesia más cercana, conservando el nombre original de la virgen, y sufriendo -a veces- rehabilitaciones y añadidos acordes con el discurrir de los tiempos y de los gustos artísticos.  

Hasta aquí la fase de recogida de información relativa a tallas marianas románicas en madera policromada. Ahora a esperar.


Cuando -al poco- llegó a mi correo la contestación del taller alcarreño, aún mantenía cierta esperanza acerca de la posible relación entre la talla y el Huérmeces burgalés. 

Pero no. La respuesta era en todo caso sorprendente: el taller desconocía completamente el origen de la talla que sirviera en su día de modelo para la réplica por ellos realizada, y la denominación comercial de ésta ("Virgen románica de Huérmeces") respondía exclusivamente al hecho de que una de las personas que trabajaba por entonces en el taller era natural del mencionado Huérmeces del Cerro.

Quizás un desenlace decepcionante. Bueno ... aunque estuviera prácticamente descartada cualquier relación de la talla con nuestro Huérmeces, seguía sin conocer el origen exacto de aquélla y -ya puestos- decidí amortizar el tiempo hasta entonces dedicado al asunto intentando averiguar algo más, que por algo estamos en la era Google.

Durante los días siguientes tecleé reiteradamente las palabras "virgen románica" en el buscador de imágenes, con la esperanza de encontrar alguna talla idéntica o por lo menos similar a la "nuestra". Nada. Ni remotamente parecidas. Probé en otros idiomas y con otras combinaciones de palabras: "romanesque virgin", "vierge romanique", "romanesque madonna and child", "madonna con bambino", ... Nada. Desfilaron cientos de imágenes, en una especie de sesión continua de imaginería mariana románica ... pero nada ... solo aparecían las réplicas ya conocidas, comercializadas por diferentes tiendas virtuales.  

Quizás el supuesto original haya desaparecido hace mucho tiempo y su imagen se encuentre recogida únicamente en algún descatalogado libro de arte, ajeno completamente al mundo digital.

Lo más probable es, sin embargo, que nos encontremos ante una obra neo-románica, una especie de recreación de una talla más o menos conocida, y que fuera realizada hace ya décadas por un habilidoso artesano, buen conocedor de la escultura románica en madera. Recordemos que la imagen, aparentemente, posee rasgos típicos de estéticas románicas tanto puras como más modernas, por lo que la talla que sirviera de modelo tendría que reunir estas características.

Todo parece indicar que "nuestra" virgen posee un más que notable parecido con la Virgen de Montserrat (Mare de Déu de Montserrat), tono epitelial aparte. La talla catalana procede del siglo XII, aunque el rostro y la cabeza del Nen fueron retocados en época posterior, por lo que presentan una estética naturalista ajena completamente al mundo románico; así como las manos de la Verge, que son un añadido del siglo XIX. 

Aunque son diferentes las proporciones entre las cabezas de Madre e Hijo, así como sus expresiones faciales, en todo lo demás destacan las coincidencias: la mano izquierda de la Madre casi apoyada en el hombro del Niño, la mano del Niño bendiciendo, detalles del trono, tocados que cubren las cabezas de la Virgen y el Niño, ubicación y tamaño de las esferas, pliegues de la vestimenta ...



Sea lo que fuere, hay que reconocer que el efecto estético obtenido resulta convincente, por lo menos a ojos de un profano: una talla armoniosa y dotada de un cierto "encanto", algo importante en este tipo de imágenes religiosas.




V-220 Virgen Huérmeces en distintos colores (artemartinez.com)



Como ya he comentado, son varias las tiendas virtuales que comercializan esta imagen en internet, presentada incluso en una pequeña variedad de policromados. En alguna de estas tiendas aparece etiquetada con el mismo nombre que le adjudicó el taller alcarreño: "Virgen románica de Huérmeces"; en otras, aparece referenciada como "Virgen románica pequeña" o simplemente como "Virgen románica"; a veces, con el añadido de "tallada y policromada a mano". 





EPÍLOGO:

Aún contando con esta pequeña decepción, cabe considerar como más que positivo el balance artístico-patrimonial de Huérmeces durante el recién expirado 2017: puede que hayamos perdido la posibilidad de una Virgen Románica, pero hemos ganado toda una Villa Romana, aunque esta esté aún enterrada a varios centímetros bajo tierra y su "descubrimiento" haya originado una considerable polvareda mediática. Cuando las aguas vuelvan a su cauce, recuperaremos una "vieja" entrada de este blog (4 Noviembre de 2017), retirada de la circulación por causa de fuerza mayor.






OBRAS CONSULTADAS:

"El arte románico en territorio burgalés", Emilio José Rodríguez Pajares, María José Bringas López (coord.), Universidad Popular para la Educación y la Cultura, Burgos (2004) ["Imágenes marianas de madera policromada", Clementina Julia Ara Gil, pág. 233-235]

http://www.arquivoltas.com/Presentacion/Presentacion47.htm 

http://blogarteehistoria.blogspot.com.es/2016/01/comentario-virgen-romanica-virgen-de-ger.html

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