miércoles, 19 de julio de 2017

El río Lucio: de La Riba a Villallano




La lora de Valdelucio constituye una de las encrucijadas hidrológicas más interesantes de la provincia de Burgos. De sus laderas parten cursos fluviales cuyas aguas mueren en el Atlántico o en el Mediterráneo.

La divisoria Duero-Ebro se dibuja en la ladera norte de la lora de Valdelucio, pasando a escasos 300 metros al Este de la población de Solanas de Valdelucio. Allí nace el arroyo de las Solanas, que más tarde, siguiendo un curso Este–Oeste, se convierte en el río Lucio, tributario del Camesa y del Pisuerga, dentro de la cuenca del Duero; y allí también se origina el arroyo de San Juan que, siguiendo un curso Oeste-Este, desemboca en el río Valtierra, que se convierte en el Hurón al sumirse en la cueva de Basconcillos, surgiendo después como Rudrón, afluente del Ebro. 

En la ladera sur de la lora de Valdelucio surgen varios ríos atlánticos: Monegro, Sauquillo, Riofresno y Odra, afluentes del Pisuerga; y el río Talamillo, afluente del Urbel y, por lo tanto, del Arlanzón.

Primeros pasos del Lucio tras el Molino del Diablo
Arroyo de Solanas de Valdelucio
El Lucio es un pequeño curso fluvial, que en sus 20 km de longitud salva un también pequeño desnivel de apenas 120 metros. Nace en el Molino del Diablo, potente manantial situado en las inmediaciones de Barrio Lucio (1000 m), y desemboca en el Camesa a la altura de Villallano (880 m), casi a los pies de la lora de Las Tuerces. Su caudal es humilde y apenas tiene arroyos tributarios de importancia (excepto el río Rupión, que drena la lora de Valdivia y Monte Bernorio).

Arroyo de Fuentilloso, drena la porción Este de la lora de Valdelucio 



Aparte de este manantial, forman parte de la cabecera del río Lucio tanto el Arroyo de las Solanas (casi 3 km de cauce, desde el pueblo homónimo) como el Arroyo de Fuentilloso (en unos 4 km recorre la vertiente oriental del Vallejo de la lora de Valdelucio). Este último suele bajar seco gran parte del año, pero el de las Solanas tiene varias fuentes que lo alimentan durante todo el año (Cuevas, Busto) o solo en época de grandes lluvias y deshielos (Chorramea)







  
Además de su humilde recorrido y escaso caudal, el río Lucio tiene una serie de características que le diferencian claramente de otros ríos del entorno:


-Su curso predominante es Sur-Norte (en concreto SE-NW), en contra de lo que sucede con sus vecinos Camesa, Pisuerga, Odra y Talamillo-Úrbel, todos de recorrido aproximado Norte-Sur.

-Su tramo encajonado entre masas calizas se dispone en el último tercio de su recorrido, no en el tramo inicial o medio como sucede con sus vecinos: Úrbel, Odra y Pisuerga.
 
-Su trazado ha sido muy modificado por las labores de concentración parcelaria, eliminándose meandros y dibujándose un trazado bastante rectilíneo en gran parte de su recorrido. Si comparamos ortofotos actuales con las realizadas en el "vuelo americano" de 1956, observaremos que el trazado actual del río tiene poco que ver con el que existía en los tiempos anteriores a la concentración parcelaria.


Vuelo americano (26 de julio de 1956)

Ortofoto de Bing Maps (Julio 2010): el curso del Lucio aparece muy modificado en el tramo entre Fuencaliente y Puentetoma: se ha hecho más recto y se ha alejado del caserío de este último



Paso improvisado: poste de hormigón, entre Villallano y Renedo
-A pesar de su escaso caudal y escueta anchura, su cauce es relativamente profundo y difícil de cruzar, ni siquiera peatonalmente, por lo que abundan todo tipo de pasarelas, realizadas tanto por entidades públicas como tendidas por usuarios privados (ganaderos). Postes de hormigón, troncos de árbol, planchas metálicas, todo sirve para hacer posible el cruce peatonal del humilde Lucio.

-En el tramo que recorre el valle burgalés de Valdelucio proliferan las balsas de riego, que restan caudal durante el invierno pero lo respetan durante el verano.

-El Lucio es un río patatero, en el estricto sentido agrológico del término, en contra del carácter marcadamente cerealista del resto de ríos del entorno.

-Excepto en su desembocadura en el Camesa (y dos pequeñas manchas en las proximidades de Renedo de la Escalera y Quintanas), no existen apenas choperas de importancia que aprovechen su curso



Molino de Quintanas de Valdelucio



A pesar de su corto recorrido, hasta 11 molinos harineros se aprovechaban de las aguas del río Lucio en tiempos del Catastro de Ensenada (1752). Debido a la relativa potencia de su manantial de cabecera, los primeros molinos del cauce se establecían a los pocos metros del nacimiento del río, en Barrio Lucio y La Riba. En tiempos del Diccionario de Madoz (1850) únicamente se habla de 3 molinos, algo que a todas luces suena a ocultamiento fiscal, más que a un repentino declive de la industria harinera del Lucio. En la actualidad, únicamente tres molinos permanecen en pie, aunque uno de ellos se encuentra en estado de ruina inminente.



Localidades por
Molinos en el río
Puentes y pasos sobre el río
las que discurre
1752
1850
2017
Vados
Pie-
Hor-
Pasa-
el río Lucio
Ensen.
Madoz
en pie
ruina

dra
migón
relas
Barrio Lucio






1

La Riba
3
1
1



2

Escuderos
1



2

1
1
Quintanas
1
1
1



1

Renedo de la Escalera
1





1

Fuencaliente de Lucio
1

1

1


1
Puentetoma
1



1
1
1
1
Rebolledo de la Inera
0






1
Gama
1







Renedo de la Inera
1



1


1
Villallano
1
3


1
1
2

Total ruta río Lucio
11
5
3
0
6
2
9
5




Puente viejo de Puentetoma
En cuanto a pasos sobre el río, únicamente han llegado hasta nosotros dos puentes de piedra, de supuesto origen romano. Por ninguno de los dos pasa ya el río, debido a las modificaciones realizadas en su cauce. Unos de ellos ha recibido cuidados y presenta un buen aspecto; el otro, permanece a duras penas, pero ya oculto por la maleza.

Nueve puentes de hormigón, casi todos ellos relativamente recientes, sirven para que crucen el río las carreteras y caminos más importantes.

En cuanto a pasarelas peatonales, cinco son las que sirven para que personas (y ganado en episodios de grandes avenidas) crucen el río sin mojarse. Las tres existentes en las poblaciones palentinas de Puentetoma, Rebolledo y Renedo de la Inera son idénticas en apariencia, por lo que suponemos que fueron desplegadas en fechas similares, quizás en los años 70 del siglo pasado. La de Rebolledo no está en uso, por carecer de tablero; la de Fuencaliente apenas levanta sobre el lecho del río, por lo que únicamente es utilizada en situaciones de escaso caudal.  

Se puede realizar una interesante excursión en bici desde Barrio Lucio a Villallano, siguiendo el discurrir del río, por caminos y carreteras de escaso tráfico y trazado más o menos paralelo al curso del Lucio. Salvo en el tramo de río existente entre los pueblos de Rebolledo y Renedo de la Inera (unos 2,5 km serpenteantes y encajonados), todos los caminos son de buen firme y escasísima pendiente, lo que suaviza sobremanera la excursión ciclista propuesta.

En el tramo aludido, la única dificultad consiste en seguir el desdibujado camino que recorre la sucesión de praderías situadas en la margen izquierda del río, lo que puede revestir alguna dificultad únicamente en épocas de fuertes lluvias o deshielos. El tramo puede obviarse siguiendo el camino-carretera que comunica los pueblos de Rebolledo y Renedo, que discurre al norte de los afloramientos calizos entre los que se encajona el Lucio.



Hitos hidrológicos del río Lucio

altitud (m)
km
(parc.)
km
(total)
Surgencia del Molino del Diablo
990
0,0
0,0
Puente de Barrio Lucio
955
0,4
0,4
Molino y puente de La Riba
950
0,6
1,0
Vado de Collarillos
949
0,9
1,9
Puente de Escuderos
936
0,9
2,8
Vado de Escuderos
935
0,4
3,2
Puente de Quintanas
925
1,7
4,9
Puente de Renedo de la Escalera
915
2,3
7,2
Vado del Arenal (Fuencaliente)
918
1,5
8,7
Puente de la carretera de Puentetoma
908
1,4
10,1
Vado y pasarela de Puentetoma
907
0,6
10,7
Pasarela de Ruipiedras
901
2,8
13,5
Vado y pasarela de La Robliza (Renedo de La Inera)
895
2,3
15,8
Puente de Villallano (Este)
889
2,4
18,2
Puente de Villallano (Oeste)
888
0,5
18,7
Desembocadura en el Camesa (La Arroyada)
886
0,8
19,5


Km 0,0: Surgencia del Molino del Diablo

El nacimiento del río Lucio, tras un invierno escaso en nieves

El nacimiento oficial del Lucio se localiza en un hermoso paraje, El Molino del Diablo, situado justo encima de la pequeña población de Barrio Lucio.

Por una grieta, abierta en la parte inferior de un farallón calizo, surge un buen chorro de agua, más o menos potente en función de la época del año.

Una pequeña caseta de ladrillo, levantada en su día para algún tipo de captación, constituye el único elemento discordante.

Una pequeña pradera rodea el incipiente riachuelo, sombreado únicamente por algún que otro fresno. 










km 0,4: Puente de Barrio Lucio

Curiosa fuente artesanal en Barrio Lucio, obra de Francisco
En estos primeros 400 metros, el joven Lucio realiza el mayor salto de todo su recorrido, salvando un desnivel de 35 metros. A partir de aquí, su curso será pausado, sin sobresalto alguno. 

Barrio Lucio es una pequeña población, rica en agua, que se extiende a los piés de la porción oriental de la lora de Valdelucio, justo por donde penetra la carretera que comunica Valdelucio con Humada, en las cabeceras del Lucio y del Odra, respectivamente.

Su pequeña y arruinada iglesia de San Román (portada datada en 1727) merecería haber corrido mejor suerte.

El Lucio atraviesa el primer puente de su recorrido con un caudal respetable, agua cristalina, recién surgida del interior de la lora. 










km 1,0: Molino y puente de La Riba

En sus buenos tiempos, entre La Riba y Barrio Lucio existían tres molinos harineros. Este de La Riba es hoy uno de los tres que quedan en pie en todo el curso del Lucio. Su cauce sigue activo, y el molino se encuentra habitado en la actualidad. 


Después del puente del molino, el río se encamina hacia La Carrera, una amplia vega de regadío, que se extiende entre La Riba y Escuderos. Ya en esta zona del Alto Lucio, el cauce del río se encuentra muy modificado por la acción del hombre: su curso es artificialmente rectilíneo y su profundidad, considerable, para tratarse de la cabecera de cuenca.

La Riba de Valdelucio, desde el camino entre el molino y el paso de Collarillos
 
km 1,9: Vado de Collarillos

Collarillos es un paso entre las pequeñas crestas calizas que afloran entre Corralejo y Quintanas, y que delimitan por el norte el curso del joven Lucio. El paso ha sido abierto por un pequeño arroyo que procede de El Berrón, en el término de Corralejo. Al otro lado del paso, destaca la enorme balsa de Poyadal, la mayor de Valdelucio, que ocupa 6 hectáreas de terreno.




El paraje es rico en agua y, además del Lucio, lo surcan el arroyo aludido y una fuente que nace en su porción occidental. Un vado y una pasarela peatonal salvan el río.






km 2,8: Puente de Escuderos

En lugar de cruzar el río por el vado, tomamos el camino que discurre, pegado a la ladera sur de los afloramientos calizos, hasta el cruce de San Pelayo. La vega de Fuentepalillos, también de regadío, se extiende hacia Escuderos.



El camino se dirige ahora hacia el pueblo, atravesando el río por un moderno puente de hormigón. 

Escuderos de Valdelucio, desde el puente del camino que comunica el pueblo y San Pelayo




km 3,2: Vado de Escuderos

El camino ahora discurre por la margen izquierda del río, sin adentrarse en Escuderos. Poco después de éste, un vado cruza de nuevo el río, en dirección al Tasugo.

El camino de Escuderos a El Tasugo atraviesa el Lucio por un vado


Nosotros continuamos por la margen izquierda, atravesando las vegas de Los Juncales, Prado Ortuño y La Cabrilla, dejando también a la izquierda a Quintanas de Valdelucio, capital del municipio.

El mismo vado, en dirección sur, hacia Escuderos






km 4,9: Puente de Quintanas


Por el camino de La Cabrilla alcanzamos la carretera de acceso a Quintanas desde la N-627. 

Al poco, un edificio sobre el que se cierne la ruina: el molino de Quintanas; su cauce seco, también ha desaparecido en parte.


Medio escondidos en la maleza, aún pueden contemplarse sus dos cárcavos, en los que hasta no hace demasiado tiempo giraban los rodeznos.

Poco después del molino, un moderno puente de hormigón da servicio a la carretera de Quintanas.

A partir del puente, tenemos dos opciones: por la margen derecha del Lucio, un moderno camino de concentración parcelaria nos lleva hasta Fuencaliente; por la margen izquierda, una poco transitada carretera une Quintanas y Renedo de la Escalera; nos decantamos por la primera opción.


 
El molino de Quintanas

km 7,2: Puente de Renedo de la Escalera

Trascurridos unos 2 km del camino de Fuencaliente, nos desviamos hacia Renedo, cruzando por el puente de la carretera de acceso al pueblo.

Puente de Renedo; a la derecha, el pueblo; al fondo, la inmensa mole de la lora de Valdelucio

 
Al lado del puente, nos encontramos con una de las pocas choperas existentes en el recorrido.

Chopera del puente de Renedo; al fondo, Fuencaliente




km 8,7: Vado del Arenal, en Fuencaliente

Antes de entrar en Renedo por la carretera, a la derecha, surge un camino que se dirige a El Soto y La Poza. Posteriormente, tomando siempre la biburcación de la derecha, el camino se introduce -junto con el Lucio- en el paraje encajonado de El Alambre. Allí existe una caseta de captación de aguas para el cercano Fuencaliente.



Vado del Arenal; al fondo, primeras casas de Fuencaliente
Area recreativa del Arenal; al fondo, caseta de captación de aguas en El Alambre


Al salir del pequeño estrechamiento, surge el vado del Arenal, a cuya derecha se entrevé el Molino del mismo nombre. Fuencaliente se encuentra a apenas 400 metros, pero el río gira hacia el NW, para discurrir por un trazado aproximadamente paralelo a la N-627 (Burgos-Aguilar) durante los próximos cuatro kilómetros.



km 10,1: Puente de la carretera P-620, en Puentetoma

El puente que da servicio a la carretera que, desde la N-627, se dirige a Valdegama y Mave, ha sido rehabilitado recientemente (2015), y sirve también como acceso alternativo a la localidad de Puentetoma.




 
Desde el puente nuevo, aguas abajo, hacia Puentetoma

Desde el puente nuevo, aguas arriba, hacia Fuencaliente


km 10,7: Vado y pasarela de Puentetoma


Originalmente, desde el puente sobre la carretera de Mave, el río Lucio se encaminaba hacia el caserío de Puentetoma, pero el curso del río fue modificado durante las labores de concentración parcelaria, alejándolo del pueblo unos 80 metros hacia el sur, dejando el viejo cauce abandonado, con su antiguo puente de piedra sin agua. Este viejo puente tiene, supuestamente, un origen romano.



El nuevo cauce del río es salvado gracias a un amplio y cementado vado, con una pasarela metálica para el cruce de peatones y ganado. Este tipo de pasarela se repite en dos ocasiones más, río abajo, durante el tramo palentino del Lucio.





km 13,5: Pasarela de Ruipiedras, en Rebolledo de la Inera

Entre Puentetoma y Rebolledo, el Lucio surca tierras de clara vocación ganadera; entre los afloramientos calizos de Gama y la carretera de Aguilar, abundan los prados y las fincas cultivadas de veza o alfalfa. También de cereal.

Un poco antes de llegar a Rebolledo de la Inera, tenemos dos opciones para seguir el curso del Lucio: una sencilla y otra un poco más complicada.

El trazado más fácil consiste en recorrer el kilómetro y pico que separa los dos Ineras, Rebolledo y Renedo, por un cómodo camino de concentración. El Lucio se pierde completamente de vista, encajonado, al otro lado de los afloramientos calizos de Ruipiedras y El Cinto.

El más complicado, y atractivo, consiste en buscar la precaria y escondida pasarela metálica, que cruza el río a la altura del paraje de Ruipiedras. La pasarela carece de tablero, y su metálico pretil no parece muy estable, por lo que su cruce reviste algún peligro para el peatón que decida cruzarla. Si vas acompañado de una bici, mejor que te olvides de cruzar el río por este punto.



Supongo que la pasarela metálica, en origen, estuvo dirigida al cruce peatonal y de ganado entre los ricos pastos de una y otra orilla del Lucio. Quizás nunca llegó a utilizarse. Hoy, dispuesta en mitad de la nada, asaltada por la vegetación, sin plataforma de hormigón, constituye una metálica ruina sobre el profundo cauce del Lucio.

Al otro lado de la pasarela, un desdibujado camino de poco más de 2 km recorre una sucesión de alargados prados, encajonados entre el río y los paredones calizos. Por supuesto que, en época de lluvias, el camino no resulta muy recomendable. El paraje denominado El Molino hace referencia al desaparecido edificio que prestaba sus servicios de molienda a los vecinos del cercano pueblo de Gama, situado a un kilómetro por el camino que remonta el vallejo de Fuente Herreros.



   

km 15,8: Vado y pasarela de La Robliza, en Renedo de la Inera

Tras este primer tramo encajonado, el Lucio respira brevemente a la altura del paraje de La Robliza, en el que un vado y una pasarela permiten acercarse a la pequeña aldea de Renedo de la Inera, con su bonita iglesia románica, que hace que merezca la pena cubrir los 400 metros que separan al pueblo del río.





km 18,2: Puente Este de Villallano (La Quintana)

De nuevo en la margen izquierda del río, continuamos durante apenas medio kilómetros por el camino que finaliza en la carretera de Villallano a Gama. Al llegar a la carretera, giramos a la derecha. El Lucio transcurre plácidamente, dibujando pequeños meandros entre las pradería.




En los alrededores del Coto Navarro, el Lucio recorre otro pequeño tramo encajonado, para abrirse a continuación a la amplia vega de Villallano. En La Quintana, otro vado -este no encementado- cruza el río.



A la altura del puente de hormigón que da servicio a la carretera de la cantera, existen los restos de un puente de piedra, de supuesto origen romano, medio oculto por la vegetación; en estado de ruina, está situado sobre el antiguo cauce del río. Es una pena que el lugar no haya merecido, hasta el momento, mayores atenciones por parte de la autoridad competente.


Puente Este de Villallano, en la carretera de la cantera



 km 18,7: Puente Oeste de Villallano (Solapuente)

Villallano dispone de un segundo puente de hormigón, al Oeste de la población, que sirve a la carretera que comunica el pueblo con Aguilar de Campóo. Es el último puente del río antes de desaguar en el Camesa.



km 19,5: Desembocadura en el Camesa

El último tramo del río Lucio transcurre con la meseta de Las Tuerces como telón de fondo y desemboca plácidamente en el Camesa, 800 metros después de que lo cruzara el último puente de Villallano.

Tramo final del Lucio, camino de su desembocadura

Las Tuerces y, a la izquierda, choperas en el encuentro entre el Lucio y el Camesa






















El Lucio, por la derecha, desemboca en el Camesa



NOTA:

De La Riba de Valdelucio era natural Basilio Humada, que contrajo matrimonio con Leandra Ubierna, natural de Huérmeces. Residieron en Éibar (Guipúzcoa).






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