sábado, 30 de mayo de 2026

Los chicos del maíz: Huérmeces, agosto de 1960


Hubo un tiempo, no muy lejano, en el que se cultivaba maíz en esta parte de Castilla. No servía cualquier tierra, por supuesto, pero se cultivaba maíz, en secano, y con relativo éxito.

También hubo un tiempo en el que, para la chavalería que había emigrado y parte de la que aún no lo había hecho, los veraneos en el pueblo duraban todo el verano: de mediados de junio a mediados de septiembre.


Fotografía: Regina Pérez Alonso (agosto de 1960)


Siempre he considerado que ésta de los "los chicos del maíz" es una fotografía de película, valga la redundancia. Está tomada en agosto de 1960, al atardecer de un caluroso día de verano.

En la fotografía aparecen cinco menores, con edades comprendidas entre los cinco y los quince años. Dos de ellos ya no habían nacido en el pueblo, aunque sí lo habían hecho sus padres; los demás, aunque habían nacido en Huérmeces, ya residían en la capital provincial o estaban a punto o muy cerca de abandonar su pueblo natal, camino de destinos intermedios en su periplo vital.

Tres de ellos se establecieron definitivamente en la ciudad de Barcelona. Otra, primero lo hizo en Burgos para luego pasar a residir en Pamplona. Y otra encaminó su vida hacia la vocación religiosa, pasando por destinos diversos y distantes: Rabé de las Calzadas, San Sebastián, Valladolid, Santander y la República del Chad.

La fotografía fue realizada en las cercanías del paraje denominado "El Rinconcillo", allí dónde todavía existía un lavadero de ropa, a la vera del cauce molinar de "Los Sabares", que abastecía de agua motriz a tres molinos. En aquellos tiempos era habitual que los chavales acompañaran a sus madres a hacer la colada, ayudando en ocasiones a transportar la ropa o a tenderla en las eras. 

Las "frescas" tierras situadas a la vera del Úrbel eran las más adecuadas para aquellos cultivos más exigentes en humedad edáfica, entre los que se encontraba el maíz, la alfalfa o la patata.

En la fotografía, los chicos del maíz son, en orden cronológico, los siguientes:

  • Raquel Villanueva Varona, 15 años, hija de Epifanio y Constantina
  • Gloria Varona Varona, 14 años, hija de Jesús y Eliecer
  • Marina Villanueva Varona, 10 años, hija de Víctor y Petra
  • Miguel Ángel Miguel Pérez, 6 años, hijo de Joaquín y Regina
  • Ana María Miguel Pérez, 5 años, hija de Joaquín y Regina

Las tres primeras eran primas hermanas entre sí. Los dos hermanos, más pequeños, también eran primos de aquéllas. Como en cualquier otro pequeño pueblo de la zona, casi todos estaban emparentados entre sí, de una manera directa o colateral.

Esta espléndida fotografía nos servirá de excusa para realizar otro tipo de fotografía, la del Huérmeces de 1960, la de un pequeño mundo que se encontraba en trance de desaparición.


HUÉRMECES 1960: UNA CIERTA ESTRUCTURA SOCIAL

En 1960, vivían en Huérmeces 293 personas, noventa de ellas menores de 18 años. A la escuela asistían unos cuarenta niños. Había tres bares abiertos y misa diaria en la iglesia.

El colectivo más importante era el de pastores de ganado. En el pueblo residían seis familias de pastores, cuyos 34 miembros suponían el 12% de la población de Huérmeces, y una parte importante de la población escolar.

El 70% de los habitantes de Huérmeces (201 de 293) habían nacido en el pueblo. Los 92 habitantes restantes habían nacido en un total de 56 localidades diferentes, destacando las más cercanas a nuestro pueblo: Montorio (10), Santibáñez (7), La Nuez de Arriba (3), Ros (3), Ruyales (3), Castrillo de Rucios (2), Pedrosa de Río Úrbel (2), Quintanilla Pedro Abarca (2), Ubierna (2), Úrbel del Castillo (2), Celada de la Torre (1), Coculina (1), Fuente Úrbel (1), Las Hormazas (1), Lodoso (1), La Nuez de Abajo (1), Quintanilla Sobresierra (1), Quintanilla Vivar (1), Las Rebolledas (1) y San Martín de Ubierna (1).

En la capital provincial habían nacido tres personas: el médico, Luis Salinas, su asistente doméstica, María Ascensión, y una familiar del cura Alejandro, María Concepción, que también realizaba funciones domésticas.

En localidades algo más alejadas, destacan las pertenecientes a la comarca de Villadiego: Castromorca (1), Icedo (1), Pedrosa del Páramo (3), Quintanilla de la Presa (1), Los Valcárceres (1), Villadiego (1), Villamartín de Villadiego (1), Villahernando (1), Villalibado (1), Villanoño (2) y Villanueva de Puerta (1). Varios eran personas pertenecientes a familias de pastores. De Villanueva de Puerta procedía el carpintero, Benjamín. De Villahernando, Laurentino. De Villalibado, Rosario. De Villanoño, Lucía y Genara.

De la comarca Bureba-Ebro y aledaños: Altable (1), Castil de Peones (1), Pradoluengo (1). De Altable procedía Gloria, la esposa del secretario.  

De las comarcas norteñas: Barrio Panizares (1), Hoyos del Tozo (1), Quintanas de Valdelucio (1), Mozuelos de Sedano (1), San Andrés de Montearados (1), Tubilla del Agua (2). De este último pueblo procedían Librada, la esposa del carpintero, y la madre de ésta, Eugenia.

De las comarcas situadas al sur y oeste de la capital provincial: Los Ausines (1), Boada de Roa (2), Castrillo Solarana (1), Celada del Camino (1), Isar (1), Pineda de la Sierra (2), Pinilla de los Moros (1), Revilla del Campo (1), Roa (1). El párroco procedía de Los Ausines; el secretario, de Castrillo Solarana. 

Por último, aparecían siete empadronados nacidos en localidades pertenecientes a otras provincias: Polientes (Cantabria), Villaescusa de Ebro (Cantabria), Valiñas (Orense), Paderne (Orense), Pozancos (Palencia), Villodre (Palencia) y Sestao (Vizcaya); un molinero, un tratante de ganado, los dueños de un negocio de mercería, la esposa de un pastor, un trabajador del molino de Retuerta y el maestro del pueblo.  

Uno de los jóvenes empadronados en el pueblo se encontraba realizando el servicio militar: Rogelio García Ubierna.

Otros jóvenes empadronados se encontraban estudiando fuera (César Javier García Girón) o en sus primeros destinos profesionales (Isidoro García, María Jesús García Girón, Fernando Serna, Jesús Montero, Orencio Girón), aunque regresaban a casa durante las vacaciones navideñas, fechas en las que se cumplimentaban los correspondientes padrones de población. 

En el pueblo residían diez viudas (Agustina, Emilia, Eugenia, Genara, Juana, Hermenegilda, Josefa, María, Rosario y Rosenda) y cinco viudos (Antonino, Bernardo, Lázaro, Miguel y Millán).

La estructura demográfica y socio-económica del pueblo permitía aún la persistencia de variados oficios y comercios:

  • pastores (6): Sabino Pérez, Gregorio Santamaría, Jerónimo Blanco, Alejandro Cuende, Rufino Martínez y Donaciano Esteban
  • molineros (3): Agapito Barrios, Aquileo García y Joaquín García
  • taberneros (3): Felisa Arnáiz, Rosario Gutiérrez y Joaquín García
  • transportistas (2): Ángel Valladolid y Valeriano Díez
  • tratante (1): Gil Montero
  • sastre (1): Mariano Crespo
  • mercería (1): Delfín Rodríguez Guerra
  • zapatero (1): Lorenzo Güemes
  • modista (1): Lucila Infante
  • herrero (1): Dionisio Alcalde Calzada
  • carpintero (1): Benjamín Humada
  • carnicero (1): Santos Ubierna
[quizás a algunos nos pueda sorprender la existencia de una mercería en el Huérmeces de 1960, pero así fue durante, al menos, siete años (1954-1960); Delfín Rodríguez Guerra y su esposa, Rosa Pérez Gil, orensanos ambos, residieron en la casa nº 5 de la calle de la Solana, y en sus bajos mantuvieron un negocio de mercería; Delfín poseía una motocicleta, con la que se desplazaba a Burgos y a otros pueblos del entorno; con anterioridad a Huérmeces, habían residido en Santibáñez, dónde nació su hija, Sara]

Por otra parte, también persistían diversos cargos oficiales:
  • médico: Luis Salinas Mendizábal
  • maestro: Emilio García Amo
  • maestra: Victoria Arce Alonso
  • secretario: Cipriano Ramos Castrillo
  • cartero: Fidel Alonso Díez
En 1960 se oficiaron tres bodas en la iglesia de Huérmeces, una de las cuales sería la última que se celebrara entre labradores residentes en el pueblo. Las otras dos tuvieron como novias a una hija del molinero Aquileo y a una hija de Emiliano Ortega, el que fuera pastor de Huérmeces durante los años cuarenta y cincuenta.

Ninguna de las tres parejas se estableció definitivamente en Huérmeces. Sus destinos finales fueron los habituales en aquellos años: Bilbao, Burgos y Madrid.

Durante aquel 1960 nacieron tres criaturas en Huérmeces. Dos eran hijos de sendas parejas de pastores y el otro lo era de una pareja de labradores. El último nacimiento en Huérmeces se produciría cinco años más tarde, en agosto de 1965.

[a partir de 1966 todos los hijos de residentes en Huérmeces nacieron en el hospital de Burgos]

En 1960 falleció una sola persona en Huérmeces: una mujer de 74 años de edad.

El alcalde era Maximiliano Crespo Díaz-Ubierna (Hces, 1928-1974) y el cura, Alejandro García González (Los Ausines, 1934-Burgos, 2020).

Rugían por caminos y carreteras los motores de una moto Ossa (José Marín), una Montesa (Delfín Rodríguez), un automóvil Seat-600 (Luis Salinas), dos camiones (Emilio Valladolid y Valeriano Díez) y un tractor Lanz (Maximiliano Crespo).


CAMBIO DE ERA: DEL POLICULTIVO AGROGANADERO AL MONOCULTIVO CERALISTA

Quince años más tarde, en agosto de 1975, ya nadie cultivaba maíz en Huérmeces. Las necesidades de forraje y pienso para el ganado habían decrecido al mismo ritmo que lo había hecho la cabaña ganadera, sobre todo en cuanto a ganado de labor. La pareja de bueyes y las mulas habían sido reemplazados por los muchos caballos de un tractor. 

Cultivos como yeros, alholvas, esparceta y maíz habían dejado paso a un monocultivo cerealista. 

En el pueblo vivían 120 personas, poco más de un tercio de las que lo hacían en 1960. Residían apenas seis niños en edad escolar por lo que, desde junio de 1973, la escuela ya estaba cerrada. Aún resistían dos bares abiertos. La misa era ahora semanal, y gracias. No se celebró boda alguna. Falleció un vecino de 75 años de edad.

El parque de tractores se había incrementado notablemente, al pasar del único existente en 1960 a los nueve existentes en 1975: Avelino, Daniel, Fidel, Ismael, Javier, Jesús, Lorenzo, Mauro y Ramiro. 


Fotografía: Diputación Provincial de Burgos, fondo Virgilio Soto (10 agosto 1975)


En una bonita fotografía de agosto de 1975, realizada por el reconocido fotógrafo burgalés Virgilio Soto, aún aparecen parvas y montones de cereal en las eras, aún puede contemplarse algún carro tradicional en buen uso, con los iniestos bien puestos.

La fotografía fue realizada desde la era de José Alonso Villalvilla, que ya había abandonado Huérmeces hacía apenas cuatro años, en compañía de su esposa, Mónica, y de su hijo pequeño, José Enrique.

En agosto de 1975, el alcalde de Huérmeces era Avelino Bárcena Villalvilla (Hces, 1923-2007), y el cura, Santos Cidad Muñoz (Villahizán de Treviño, 1925-Burgos, 2006).

En contra de lo sucedido con el Palacio de Arriba (adquirido por Belén Landáburu a finales de la década de los sesenta), el Palacio de Abajo aún se encontraba deshabitado, y en mal estado de conservación. A finales de los años sesenta había sido adquirido por Francisco Javier García-Ormaechea Quero, arquitecto municipal de Burgos, aunque no había realizado reforma alguna en el mismo. En 1976 pasaría a manos de sus penúltimos dueños, Eloy López Díez y María Luisa García Urruchi, quienes sí que reformaron y rehabilitaron el edificio, dotándolo de amplios jardines.


Fotografía: Diputación Provincial de Burgos, fondo Virgilio Soto (10 agosto 1975)


Y mientras tanto, la vida seguía. Los pueblos se despoblaban y las ciudades se superpoblaban. Los municipios rurales se fusionaban. Los bares se jubilaban. Las ermitas se hundían. Las iglesias se quedaban huérfanas de parroquianos.

Los veranos siguientes verían desaparecer totalmente parvas y trillos, carros y ubios, bueyes y mulas, leguminosas y forrajeras.


[Los entonces municipios de Quintanilla Pedro Abarca y Huérmeces se fusionaron en marzo de 1978]

[Virgilio Soto Cornejo (Burgos, 1919-2004) fue un conocido fotógrafo burgalés, que ejerció su oficio entre los años 1941 y 1995; en 2023 su familia cedió su legado fotográfico (más de 17.000 fotos) al Archivo Provincial de la Diputación, que lo digitalizó, constituyendo el denominado "Fondo Virgilio Soto", de acceso libre en la web institucional]



LOS CHICOS DEL MAÍZ

Children of the Corn es un relato corto escrito por Stephen King y publicado en 1977. Basada en él, se estrenó en 1984 una película de igual título, dirigida por Fritz Kiersch, protagonizada por Peter Horton y Linda Hamilton, y hoy en día convertida en una película de culto dentro del género de terror.




El argumento del relato no puede resultar más  inquietante: en Gatlin, un perdido pueblo de Nebraska, únicamente moran niños y jóvenes, ya que una entidad demoníaca ejerce una poderosa influencia sobre aquellos, instándolos a asesinar a todos los adultos mediante brutales rituales, para asegurarse así el éxito de la cosecha de maíz, fundamental para la supervivencia de la joven comunidad.




La pirámide de población de Gatlin era, pues, bien diferente de la existente en los pueblos de la comarca del Úrbel en aquellos mismos años.

sábado, 16 de mayo de 2026

Los cuatro hermanos Hidalgo Fernández (Huérmeces, 1881-1894)


Como en tantas otras ocasiones, la historia de estos cuatro hermanos comienza con una boda, en este caso la celebrada en Robredo Sobresierra el día 4 de marzo de 1878. El novio era un varón natural de Huérmeces, de 25 años de edad; la novia, una mujer nacida en Robredo, de 21 años. 

  • Quiterio Hidalgo Díez (Hces, 1852)
  • Florentina Fernández Gómez (Robredo, 1856)
Quiterio se había librado de cumplir con el servicio militar gracias a la redención en metálico que abonó su padre en 1874. A este asunto ya le dedicamos un post:


Con el tiempo, Quiterio se convertiría en uno de los más prósperos labradores de Huérmeces, en su condición de propietario de muchas y buenas tierras de labor, así como de una importante cantidad de ganado y varias casas. También ejerció de secretario municipal durante los primeros años del siglo XX. 

Por todo ello, en aquel año de 1878 Quiterio podía ser considerado un buen partido. Ignoro si Florentina también reunía dicha condición en su pueblo, Robredo Sobresierra. 

Quiterio era el único superviviente de los seis hijos que trajo al mundo la pareja formada hacia 1851 por José Hidalgo Espinosa (1821) y Eduviges Díez Alonso (Castrillo, 1825); sus cinco hermanos (tres hembras y dos varones)  habían fallecido a muy corta edad. Quiterio era, pues, el heredero único de la hacienda paterna. 

Su madre, Eduviges, fallecería en 1884, seis años después de la boda de Quiterio. Su padre, José, lo haría mucho después, en 1895. 

Quiterio y Florentina trajeron al mundo a ocho hijos, de los que únicamente cuatro sobrevivirían a la infancia. Tres de sus hijas (Casilda, María y Claudia) sucumbirían a la epidemia de dipteria de 1893. Otra hija, Isabel, fallecería a los pocos meses de nacer (1896). 

Los cuatro hijos supervivientes, y protagonistas del presente post, fueron:
  1. Emilio (1881)
  2. Aureliano (1883)
  3. Amancia (1892)
  4. Francisco (1894)
La peripecia profesional de estos cuatro hermanos Hidalgo Fernández resultó muy diferente, aunque todas ellas se caracterizaron por un cierto éxito en los negocios emprendidos o haciendas asumidas. En cuanto a la peripecia vital, las diferencias entre ellos resultaron algo mayores.

Emilio y Aureliano tuvieron una vida relativamente corta, ya que el primero falleció a los 44 años de edad, mientras que el segundo lo hizo a los 53. Amancia y Francisco, por su parte, gozaron de una longevidad relativamente normal para los tiempos aquellos. Amancia vivió 68 años, mientras que su hermano Francisco resultó ser el más longevo de los cuatro, al vivir hasta los 76 años.

Aureliano y Amancia se casaron en dos ocasiones. Emilio y Francisco, solo en una. Emilio tuvo seis hijos; Aureliano, ocho; Amancia, dos; Francisco, ocho.

[Emilio tuvo once hijos, de los que sobrevivieron a la infancia solo seis; Aureliano tuvo nueve, de los que sobrevivieron ocho]

Los tres primeros se convirtieron en lo que por entonces se denominaba "industriales", regentando negocios de diversa índole: Emilio, una tienda de comestibles en Huérmeces; Aureliano, varios bares y casas de comidas y huéspedes en Burgos; Amancia, un negocio relacionado con instrumentos musicales y antigüedades, también en Burgos; y Francisco, por último, se estableció en Huérmeces al continuar con la ocupación de labrador que tuvieron sus ancestros.

Sus vidas y circunstancias han resultado relativamente sencillas de seguir en los archivos virtuales, gracias a su condición de "industriales" y prósperos propietarios, todo ello en el contexto de la Castilla de aquellos años, cuando era costumbre -dentro de las clases más o menos acomodadas- publicar en la prensa escrita acontecimientos sociales tales como nacimientos, estudios de los hijos, matrimonios, viajes, donaciones, accidentes y defunciones.

En la prensa oficial, por su parte, se publicaban cargos tales como alcaldes, concejales, miembros de juntas locales, jueces y miembros de tribunales municipales, secretarios, maestros, etc. Durante los años de entre siglos solían publicarse, también, los reemplazos y alistamientos militares.

Le dedico un mayor espacio a la figura de Amancia Hidalgo, por el hecho de ser una mujer de vida ciertamente interesante, y que puede considerarse claramente adelantada al convulso tiempo que le tocó vivir, en el Burgos de 1920-1960.



RETAZOS BIOGRÁFICOS DE LOS CUATRO HERMANOS HIDALGO FERNÁNDEZ


1. Emilio Hidalgo Fernández  [Hces, 1881-1925]

Emilio nació un primero de julio, festividad de Casto y Secundino, mártires.

Emilio fue declarado soldado hábil dentro del reemplazo de 1901 por Huérmeces, por lo que supongo que se vio obligado a cumplir con la patria en los años siguientes. En el censo electoral de 1905, Emilio aparece en Huérmeces, con una edad de 25 años, soltero, labrador.

De todas formas, el primogénito de Quiterio y Florentina, en contra de lo que hubiera sido costumbre de la época, no encaminó su vida profesional hacia el labrantío, sino que prefirió hacerlo hacia el honrado comercio local, en forma de tienda-taberna, radicada en Huérmeces.


BOPBU, 5 nov.1907: mayores contribuyentes por industrial

Contrajo matrimonio en 1909 con Rosario Conde Martínez (Peñahorada, 1888). La pareja se estableció en Huérmeces, dónde Emilio ya regentaba la tienda aludida. 

Emilio y Rosario tuvieron once hijos entre 1910 y 1925, de los que solo seis sobrevivieron a la infancia.


BOPBU, 30 nov. 1921: tribunales municipales para 1922



La tienda de Emilio estuvo abierta en Huérmeces entre 1907 y 1925, en la casa (calle Real nº 19) que luego ocuparía la tienda-taberna de Ángel Valladolid y Felisa Arnáiz ("Terreplena"). Emilio falleció en Huérmeces en 1925, a los 43 años de edad. Su viuda, Rosario Conde, tenía entonces 36 años.

Tras enviudar, Rosario y sus seis hijos de corta edad (entre los 3 y los 14 años) se establecieron en la localidad vecina de Montorio, dónde continuaron con el negocio tendero.

En 1935, la tienda de Montorio sufrió un robo de género (tela, pantalones, camisas, camisetas, calcetines, boinas, chocolate, bota de vino) y dinero (15 pesetas); el presunto autor del robo fue rápidamente puesto a disposición judicial.

LOS HIJOS DE EMILIO Y ROSARIO

Los seis hijos de Emilio y Rosario que sobrevivieron a la infancia fueron: Felicidad (1911), Cecilio Néstor (1913), Resurrección (1914), María Luz (1915), Florentina (1918) y Josué (1922).

Felicidad Hidalgo Conde contrajo matrimonio civil en Corbera de Llobregat (Barcelona), el 23 de diciembre de 1935, con Elías Pérez Molina, natural de Abarán (Murcia), de 26 años de edad, trabajador de obras públicas. Tras la guerra civil, Elías resultó represaliado por el régimen franquista, pasando ocho años (1939-1946) en diversas cárceles y colonias penitenciarias (Barcelona, Montijo-Badajoz, Ocaña). Le fue concedida la libertad condicional en agosto de 1946. No he encontrado posteriores referencias de la pareja.

Cecilio Néstor Hidalgo Conde se estableció en Montorio y se casó con María Gloria Vicario Bravo (La Piedra, 1924). Falleció en Montorio en 1944, a los 31 años de edad. No tuvieron descendencia.

Florentina Hidalgo Conde ingresó en una orden religiosa.

Josué Hidalgo Conde se casó con Mercedes Serna Díez (Quintanilla Sobresierra) y mantuvo el negocio familiar en Montorio hasta su jubilación. Josué y Mercedes tuvieron cuatro hijos, ninguno de los cuales se estableció en Montorio.

Uno de los hijos de Josué y Mercedes, Emilio Hidalgo Serna (Montorio, 1948), es profesor de lenguas y culturas románicas en la Universidad de Braunschweig. Se instaló en Alemania en 1973, tras cursar estudios de Filosofía y Letras en la Universidad Complutense de Madrid, y de Filosofía Pura en la Universidad de Roma. Ha publicado varias obras relativas a Juan Luis Vives, Baltasar Gracián, Ernesto Grassi y otros autores y corrientes filosóficas, escritas en castellano, alemán e italiano.

No he encontrado referencia alguna de las otras dos hijas de Emilio y Rosario: Resurrección y María Luz Hidalgo Conde.


2. Aureliano Hidalgo Fernández  [Hces, 1883-Burgos, 1936]

Aureliano nació un 20 de agosto, festividad de San Bernardo, fundador.

Aureliano fue declarado soldado útil en el reemplazo de 1903 por Huérmeces, por lo que supongo que tuvo que realizar el correspondiente servicio militar de aquellos años.

En 1909 aún permanece empadronado en Huérmeces, residiendo en el domicilio familiar, con sus padres (Quiterio y Florentina) y sus hermanos Amancia y Francisco.

Aureliano contrajo matrimonio en 1911, en el barrio de Villatoro, con Eulalia María González Gutiérrez (Villatoro, 1886). Aureliano enviudó poco más de un año después de la boda.

Aureliano contrajo segundas nupcias, probablemente en Burgos, hacia el año 1915, con María Presentación Sáiz Moral (c.1882). Tuvieron nueve hijos.

Aureliano regentó en la ciudad de Burgos varios negocios relacionados con la hostelería. 

Así, en 1919 aparece regentando un establecimiento de vinos y comidas en la calle Carnicerías nº 13, anteriormente denominado "El Cortesano". 


Diario de Burgos, 16 abril 1919

En aquel mismo año aparecen en la prensa de la época varios anuncios solicitando personal, poniendo a la venta diversos enseres y publicitando productos de repostería.

Diario de Burgos, 23 abril 1919

Diario de Burgos, 2 mayo 1919

Diario de Burgos, 12 julio 1919


Al año siguiente (1920), su establecimiento aparece calificado como "restaurante", con motivo del banquete nupcial ofrecido por el enlace matrimonial entre su hermano Francisco y Avelina Hidalgo San Martín.

En 1924 aparece domiciliado en la casa nº 44 del Espolón.

En 1935 aparece como titular de "La Ferroviaria", establecimiento de vinos, comidas y hospedaje sito en la calle Santa Dorotea nº 2. En ese mismo año, aparece como propietario del "Café Pani", sito en la calle del Progreso, al objeto de proceder a su venta. 


Diario de Burgos, 7 noviembre 1935


Aureliano falleció, tras una grave enfermedad, en enero de 1936, a los 52 años de edad. Apenas seis meses antes del inicio de la guerra.


Diario de Burgos, 20 enero 1936


[En la memoria familiar aún persiste un relato que sitúa el fallecimiento de Aureliano en los convulsos años de la guerra civil aunque, una vez más, los datos parecen contradecir a la leyenda. Dice el referido relato que Aureliano fue asesinado por un pretendiente despechado por una de sus hijas mayores (Rosa o Sara), y que el suceso fue silenciado por las autoridades locales de la época, ya que el asesino era un conocido militar (o falangista) de la ciudad]

LOS HIJOS DE AURELIANO Y PRESENTACIÓN

Del segundo matrimonio de Aureliano nacieron -al menos- nueve hijos, de los que ocho sobrevivieron a la infancia: Rosa, Aurelio (1919), Sara, María Luisa (1922), Silvia (1923), Emilia (1925), Ramón (1929) y Luis Quiterio.

Tanto Rosa como Sara Hidalgo Sáiz fueron encausadas en 1940 por "desafección" al nuevo régimen. Su madre, Presentación Sáiz Moral, ya viuda, también resultó encausada. Desconozco los motivos y circunstancias.

Silvia ejerció de funcionaria en el Ayuntamiento de Burgos hasta su jubilación en 1987.

María Luisa regentó el Hotel Cordón, en la ciudad de Burgos.

Emilia y Luis Quiterio ingresaron en sendas órdenes religiosas.

Ramón es estableció en Valencia, ciudad en la que falleció en 2012, a los 82 años de edad.


3. Amancia Hidalgo Fernández  [Hces, 1892-Burgos, 1960]

Amancia nació un 6 de junio, día en el que se celebra la onomástica de San Amancio, mártir. Con el paso de los años, Amancia preferiría que se refirieran a ella con el nombre, más cosmopolita, de Amanda.





Amancia se casó en 1921, a los 29 años de edad, con Evencio Luis López González, un comerciante burgalés de ya cierta edad (45 años). La pareja trajo al mundo únicamente a dos hijos, nacidos entre 1923 y 1928.



El Castellano, 9 mayo 1921


Evencio Luis López fue un conocido comerciante radicado en Burgos, que regentó un negocio abierto por su padre Bonifacio López allá por 1875, y sito en el número 20 del Paseo del Espolón.


Diario de Burgos, 30 de agosto de 1906


Diario de Burgos, 8 de mayo de 1924


Lo que comenzó siendo un almacén de instrumentos musicales acabó por convertirse en un floreciente negocio de música y antigüedades.


Diario de Burgos, 12 de febrero de 1926


Con el paso de los años, el viejo Almacén de Música fue mutando su nombre, pasando a denominarse "Almacén de Música y Antigüedades", "Almacén de Música y Radios" y, finalmente, "Música y Deportes", conocida librería y tienda de discos del Espolón burgalés.


Música y Deportes, en los años sesenta, tras la reforma de 1954


Evencio Luis falleció Burgos en 1930, a los 54 años de edad, nueve años después de su boda con Amancia. Su viuda tuvo que hacerse entonces cargo del negocio, en un mundo comercial totalmente masculinizado. Amancia era una mujer de carácter, condición que le fue de gran utilidad en aquel contexto social y político de los años de la Segunda República y la guerra civil.

Amancia Hidalgo fue una pionera en muchas facetas de la anquilosada sociedad burgalesa de aquellos años. Fue una de las primeras burgalesas en conducir un vehículo a motor, tal y como aparece en la fotografía de 1926, a los mandos de un Austin Seven, provisto de una reiterativa matrícula (BU-777). Como curiosidad, cabe observar cómo los asientos de conductor y copiloto aparecen ocupados por las dos mujeres, mientras que sus respectivos maridos ocupan las plazas traseras.


Amancia Hidalgo, a los mandos de un Austin Seven (Burgos, 1926)


En 1936, ya en los meses de la guerra civil, Amancia adquirió otro Austin Seven (de carrocería cerrada), matrícula BU-2702, del que se deshizo en 1944, ya que no le convencía el uso del gasógeno, impuesto por la autarquía de aquellos años.

Fue también una de las primeras mujeres en regentar un negocio de cierta importancia, tal y como cabe considerar al almacén de música y antigüedades que capitaneó al fallecer su marido.

En 1935, en plena República, y poniéndose el mundo por montera, decidió casarse solo por la Iglesia, con el que sería su segundo marido, Fabriciano Segovia Galán, un varón bien plantado que hacía honor a su apellido materno, aparte de ser seis años más joven que la novia. La boda religiosa se celebró en Miranda de Ebro.

Ante la evidencia de que, de acuerdo con las leyes de la República, el matrimonio religioso no era válido legalmente, decidieron casarse civilmente, con las capitulaciones matrimoniales correspondientes, ya en agosto de 1936, con la guerra civil en marcha.

Fabriciano era natural de Talavera de la Reina, aunque los numerosos hermanos Segovia Galán se habían establecido hacía tiempo en la capital vizcaína, regentando negocios de todo tipo. Al menos entre 1928 y 1934, Fabriciano figura como titular de una tienda, "Ultramarinos Segovia", sita en la Gran Vía bilbaína.

No sabemos cómo ni dónde se conocieron Amancia y Fabriciano, quizás sucedió en el cerrado coto de las antigüedades, quizás en el más abierto de las siempre importantes relaciones económicas entre Burgos y Bilbao.


Amancia Hidalgo Fernández (1892-1960)


Amancia, dentro de su diversidad de actuaciones, mando construir varios chalets en la Castellana burgalesa, una de las mejores zonas de la ciudad. En uno de ellos residió por un tiempo, acompañada por un fiero can de supuesta ascendencia lobuna. Cuando Amancia dejó de conducir, trasladó su residencia a la calle Madrid.

En cuanto a sus conexiones con Huérmeces, cabe añadir que Amanda fue deshaciéndose paulatinamente de los inmuebles que -bien por herencia de su padre Quiterio, bien por compra a su hermano Aureliano- eran de su propiedad y radicaban en su pueblo natal (una casa y once tierras). 

La casa, sita en La Solana nº 3 (hoy Parada nº 1), era uno de aquellos bienes que había comprado a su hermano Aureliano. En 1941, Amancia procedió a su venta a Lorenzo Güemes Pérez (zapatero de Huérmeces durante varias décadas), que ya la ocupaba en régimen de alquiler. 


Huérmeces: casa nº 3 de La Solana (Hoy La Parada nº1)


[reza la memoria familiar que Amancia tenía cierto interés en adquirir el Palacio de Abajo, también conocido como Palacio de los Fernández Zorrilla, que fue puesto a la venta por los herederos de Íñigo García Villanueva al fallecimiento de éste, en 1949; quizás fueron el mal estado del edificio y la magnitud de las reparaciones necesarias los motivos por los que Amancia, finalmente, se olvidó de aquel anhelo]

Amancia falleció en Burgos el 4 de octubre de 1960, a los 66 años de edad. Su segundo esposo, Fabriciano Segovia Galán, había fallecido cuatro años antes, el 7 de mayo de 1956, en la ciudad de Bilbao. 

LOS HIJOS DE AMANCIA Y EVENCIO LUIS

Amancia Hidalgo Fernández y Evencio Luis López González trajeron al mundo a dos hijos: Margarita (1923) y José Luis (1928).

Margarita se casó en Burgos en 1950 con Emilio Rivas Maestro (Cogollos, 1916), por entonces capitán médico en la ciudad. Tuvieron cuatro hijos.

Fernando, el cuarto de los hijos de Margarita y Emilio, fue el último miembro de la familia en regentar el local comercial de "Música y Deportes", ya en forma de librería y tienda de discos. Lo hizo hasta el año 2022, tras treinta años detrás del mostrador. Hoy en día el local sigue abierto, también como librería, en otras manos, aunque no ajenas al mundo librero. 

José Luis se casó en Burgos en 1951 con Magdalena Frasie Gay (Bucarest, 1931), que luego fue catedrática de instituto y traductora. Tuvieron tres hijos. 



4. Francisco Hidalgo Fernández  [Hces, 1894-Burgos, 1970]

Francisco nació un 28 de enero, cuatro días después de la festividad de San Francisco de Sales, confesor.

Ignoro si Francisco tuvo que cumplir con el servicio militar. Pertenecía al reemplazo de 1915, aunque no he encontrado su nombre en el Boletín Oficial de la Provincia. En aquel año, sus dos hermanos mayores (Emilio y Aureliano) ya habían contraído matrimonio y tenían hijos, por lo que Francisco era el único que podía ayudar a su padre Quiterio en las labores agrícolas. Quizás ahí radicara el motivo por el cual pudo librarse de cumplir con la Patria.

En 1920, Francisco se casó en Burgos con Avelina Hidalgo San Martín (Montorio, 1899), prima segunda por línea paterna (el abuelo de Francisco, José, y el bisabuelo de Avelina, Manuel, eran hermanos).


Diario de Burgos, 10 de enero de 1920


Francisco y Avelina trajeron al mundo a ocho hijos, entre 1920 y 1938.

Durante los años cincuenta y sesenta, Francisco Hidalgo fue uno de los labradores más activos y prósperos de Huérmeces y fe de ello dan la abundancia de anuncios de compra y venta de animales, aperos, maderas de chopo y todo tipo de productos agrarios, aparecidos en la sección de anuncios del Diario de Burgos.


Diario de Burgos, 12 de febrero de 1958


En 1959, Francisco Hidalgo aparece en la prensa local en su virtud de descubridor de una necrópolis medieval en Huérmeces.


Diario de Burgos, 22 de enero de 1959


Se trata de la necrópolis altomedieval de La Nevera, en la que aparecieron tumbas a base de piedra bien labrada y acompañadas por las correspondientes estelas, alguna de ellas ornamentada son variada simbología.

Francisco Hidalgo se jubiló al cumplir los 70 años, pasando a residir en la capital provincial, dónde falleció en 1970, a los 76 años de edad. 

LOS HIJOS DE FRANCISCO Y AVELINA

Francisco y Avelina tuvieron ocho hijos: María Esther (1920), Ismael (1923), Evelio (1924), María Blanca, María Soledad, Beatriz Florentina, María Carmela y Leonor Ana María.

María Esther se estableció en la ciudad de Burgos, y contrajo matrimonio en 1944 con Jesús Miguel Maestro, veterinario de profesión. Tuvieron tres hijos.

Ismael se estableció como labrador en Huérmeces y contrajo matrimonio en 1950 con Lucía Fontaneda Alonso (Villanoño, 1928). Tuvieron tres hijos.

Evelio ingresó en la Congregación Marianista, previo paso por las escuelas de Escoriaza y Elorrio. Profesó en 1941. Continuó sus estudios en Segovia y Carabanchel Alto. En Valencia comenzó su carrera como docente marianista; que continuó en Vitoria y Zaragoza. En 1961 fue destinado por un curso al Segundo Noviciado de Castelgandolfo (Italia). La Almunia de Doña Godina y San Sebastián completaron su currículo docente, hasta establecerse definitivamente en Zaragoza, dónde falleció en 2016, a los 91 años de edad, tras 74 años de profesión.

María Blanca se estableció inicialmente en Villadiego al casarse en 1951 con Luis Miguel Escudero, industrial en la villa. Tuvieron cuatro hijos.

María Soledad ingresó en el Magisterio Nacional en 1954; tras desarrollar su carrera docente en diversas escuelas de las provincia de Burgos y Vizcaya, se estableció definitivamente en Madrid.

Beatriz Florentina se estableció en Burgos, tras contraer matrimonio en 1955 con Felipe Mariscal Martínez, entonces industrial en Cañizar de los Ajos. Tuvieron cuatro hijos.

Carmela se estableció en Burgos, tras casarse en 1962 con Emilio Gil Duque. Regentaron un negocio en Burgos, el bar conocido con el nombre de Valdeajos, en el nº 10 de la calle San Pablo. Tuvieron dos hijas.


Diario de Burgos, 18 febrero 1967


Leonor Ana María desarrolló su carrera de maestra en diversos destinos provinciales, acabando por establecerse en Valladolid. Se casó en Burgos en 1963 con Jesús Manuel Sáez Comba (juez de instrucción en Villadiego y Villarcayo, futuro presidente de la Audiencia de Valladolid). Tuvieron cuatro hijos.



APUNTES GENEALÓGICOS DE LA FAMILIA HIDALGO FERNÁNDEZ

Si observamos el árbol genealógico de los cuatro hermanos Hidalgo Fernández, podemos comprobar que seis de los ocho primeros apellidos de los hermanos Hidalgo Fernández proceden de sendos pueblos del entorno comarcal (Castrillo, Hontomín, Hormazuela, Huérmeces y Villalvilla Sobresierra) y dos lo hacen de algo más lejos (Basconcillos y Covanera).

  1. Hidalgo: procede de Basconcillos del Tozo, establecido en Huérmeces a finales del siglo XVIII y principios del XIX
  2. Fernández: procede de Covanera, pasando por Gredilla la Polera
  3. Díez: procede de Castrillo de Rucios [Díez de Mata]
  4. Gómez: procede de Hontomín, pasando por Robredo Sobresierra
  5. Espinosa: procede de Huérmeces, dónde el apellido se había establecido ya a principios del siglo XVII
  6. Iglesia: procede de Hormazuela
  7. Alonso: procede de Villalvilla Sobresierra [Alonso de Arce], pasando por Castrillo de Rucios
  8. Alonso: procede de Villalvilla Sobresierra, pasando por Robredo Sobresierra





I. EL APELLIDO HIDALGO 

Durante el siglo XVII aparecen en Huérmeces varios bautizados que portan Hidalgo como apellido (mayoritariamente materno), combinado con apellidos tales como Barahona, Güemes, Peña, Melgosa, Iglesia y Abad.

No obstante, el Hidalgo que portan los cuatro hermanos Hidalgo Fernández procede del lugar de Basconcillos del Tozo, llegando a Huérmeces entre 1796 y 1814, en forma de tres enlaces matrimoniales, protagonizados por tres hermanos allí nacidos, hijos de Juan Hidalgo y Micaela Porras, vecinos de Basconcillos:

Boda 1 (1796):
  • Juan Hidalgo Porras (Basconcillos, c.1770) 
  • Isabel Ornilla Díez (Hces, 1771); hija de Nicolás y Casilda 
Juan e Isabel tuvieron siete hijos Hidalgo Ornilla: María (1798), Francisco (1799), Juana (1802), Antonio (1805), María (1807), Inés (1810) y María (1811)

Boda 2 (1807):
  • Antonio Hidalgo Porras (Basconcillos, c.1780)
  • Vicenta Espinosa Fontúrbel (Hces, 1783); hija de Francisco y Petronila
Antonio y Vicenta tuvieron cinco hijos Hidalgo Espinosa: Andrés (1807), Petra (1809), Manuel (1812), María (1815) y Domingo (1817)

Boda 3 (1814):
  • Manuel Hidalgo Porras (Basconcillos, c.1790)
  • Andrea Espinosa Fontúrbel (Hces, 1793); hija de Marcos y Florencia
Manuel y Andrea tuvieron siete hijos Hidalgo Espinosa: Manuel (1816), Modesto (1819), José (1821), Manuela (1824), Isidoro (1827), Tomasa (1829) y Pedro (1831).

Manuel Hidalgo Porras era el bisabuelo de los cuatro hermanos Hidalgo Fernández; José Hidalgo Espinosa era el abuelo.


II. EL APELLIDO FERNÁNDEZ 
 
El apellido Fernández resulta muy común en los libros de bautizados, casados y finados de Huérmeces ya desde los primeros apuntes (1611).
 
Ya hemos visto cómo, el apellido Fernández que portan los cuatro hermanos Hidalgo Fernández, procede de la pequeña aldea de Robredo Sobresierra, de dónde llegó a Huérmeces en 1878, en la persona de Florentina Fernández Gómez (Robredo, 1856), al contraer matrimonio con Quiterio Hidalgo Díez, el padre de los cuatro referidos hermanos. 

Los padres de Florentina, Mariano Fernández de la Iglesia y Casilda Gómez Alonso, eran vecinos de Robredo, y naturales de Gredilla la Polera y Robredo Sobresierra, respectivamente. 

El abuelo paterno de Florentina, Manuel Fernández Gutiérrez, también era natural y vecino de Gredilla la Polera.

Su bisabuelo, José Fernández Lezcano, también era natural y vecino de Gredilla la Polera. 

Sin embargo, su tatarabuelo, Manuel Fernández Merino-Gallo, era natural de Covanera. Por lo tanto, el apellido Fernández de los cuatro hermanos Hidalgo Fernández procedería, en principio, de Covanera, de dónde pasó a Gredilla la Polera a mediados del siglo XVIII (1753), a Robredo Sobresierra a mediados del siglo XIX (c. 1855) y a Huérmeces en la segunda mitad del siglo XIX (1878).



ANEXO

MAURA ALONSO MORAL: CRIADA EN HUÉRMECES POR UN MES

En el padrón de Huérmeces de 1924 aparecen todos los habitantes de la casa nº 19 de la calle Real, en cuya planta baja radicaba la tienda regentada por Emilio Hidalgo Fernández y Rosario Conde Martínez.





Aparte de Emilio y Rosario, aparecen sus siete hijos (Felicidad, Cecilio Néstor, Mª Resurrección, Mª Paz, Florentina y Josué) y, en el último renglón del listado, lo hace Maura Alonso Moral, una joven de 16 años, que figura como "sirviente".

["sirviente" era uno de los calificativos habituales en aquellos años para referirse al servicio doméstico, aunque también solían usarse los términos "criado" o "criada"]

Maura figura en el padrón como natural de Coculina, nacida el 8 de noviembre de 1908; también se consigna que había entrado a trabajar al servicio de la familia Hidalgo Conde apenas diez días antes de la elaboración del padrón de 1924, el 20 de noviembre de aquel año.

[el padrón de Huérmeces de 1924 se confeccionó el 1 de diciembre de aquel año]

En el apéndice del padrón de 1925 figura que Maura abandonó Huérmeces poco más de un mes después de llegar a la casa de Emilio y Rosario, camino de Bilbao, siguiendo la ruta migratoria norteña más potente de aquellos años veinte del siglo pasado.

Podríamos haber dejado la indagación en este punto, citando a Maura como un ejemplo más de los miles y miles de jóvenes del medio rural burgalés que comenzaban a trabajar nada más salir de la escuela y que, tras servir en casas de los pueblos de alrededor, encaminaban su futuro hacia las verdes y humeantes tierras vizcaínas.

Pero uno es curioso y no pude evitar teclear en Google el nombre y apellidos de Maura y, sorprendentemente, el buscador devuelve una única entrada, aunque con información suficiente para poder confeccionar unas leves notas biográficas sobre la persona que pasó, efímeramente, por el Huérmeces de 1924.

Una web relativa a la genealogía de la familia Lekue-Lastra-Baskaran-Boada, administrada por Asier Lekue Lastra, nos cuenta que Maura Alonso Moral (Coculina, 1908) era hija de Braulio (Coculina) y Ana (Puentes de Amaya) y que se casó con Fabriciano Lastra Bermejo (Amaya, 1897), avecindándose la pareja en Erandio.

Fabriciano era hijo de Juan Lastra Martín (Peones de Amaya, 1857) y Dominga Juliana Bermejo Vegas, vecinos de Amaya.

Nada dice acerca de la posible descendencia de Fabriciano y Maura.

En los censos electorales de Vizcaya correspondientes al periodo 1925-1955 solo he encontrado referencias de Fabriciano y Maura en el censo de 1932, en el que ambos aparecen domiciliados en Erandio, en la casa nº  8 de la calle Jado, barrio de Axpe:




  • Lastra Bermejo, Fabriciano (34 años); jornalero
  • Alonso Moral, Maura (23 años); sus labores
[En el censo electoral de 1932 Maura figura -erróneamente- como María, lo que ha dificultado sobremanera su localización; compartiendo domicilio con la pareja, aparecen un hermano de él, Félix (41), y otro de ella, Máximo (26)]

No he encontrado posteriores referencias de Maura y Fabriciano (ni siquiera en el censo electoral siguiente, el de 1934), lo cual puede no significar nada o significarlo todo ya que, aunque son una constante los errores presentes en los censos electorales de la época, con la guerra civil mediante, cualquier desenlace resultaría posible.

De todas formas, sus hermanos, Félix Lastra Bermejo y Máximo Alonso Moral, aparecen en varias referencias relativas al conflicto:

  • Máximo Alonso Moral (32 años, residente en Erandio) aparece en un listado de milicianos heridos en octubre de 1936, convaleciente en Bilbao; también aparece en un listado de ex soldados republicanos represaliados en los denominados Batallones Disciplinarios de Soldados Trabajadores; y en una ficha de la sección político social como "obrero de la industria pesada de la sección de Erandio (Vizcaya), afiliado a UGT".
  • Félix Lastra Bermejo también aparece en la relación de represaliados en los Batallones Disciplinarios de Soldados Trabajadores



AGRADECIMIENTOS

A Miguel Ángel Rivas López, nieto de Amancia Hidalgo Fernández

 
FUENTES

-Archivo Diocesano de Burgos, Libros parroquiales de:
  • Huérmeces
  • Robredo Sobresierra
  • Castrillo de Rucios
-Archivo Municipal de Huérmeces: Padrones de población de 1924 y 1925

-Blog especializado en genealogía de los pueblos de la Merindad de Río Ubierna, administrado por Héctor Hernando ArceGenealogía Río Ubierna

-Página web sobre la genealogía de la familia Lekue-Lastra-Baskaran-Boada, administrada por Asier Lekue Lastra

-Página web marianista Curia Generalizia dei Marianistibiografía de Evelio Hidalgo Hidalgo

-Biblioteca Digital de Castilla y León
  • Diario de Burgos: 16-04-1919, 23-04-1919, 02-05-1919, 12-07-1919, 23-02-1921, 10-11-1924, 14-05-1925, 30-05-1925, 02-09-1929, 10-12-1930, 25-06-1935, 07-11-1935, 15-01-1936, 20-01-1936, 04-01-1939, 20-09-1944, 30-09-1944, 13-08-1950, 07-12-1951, 15-04-1955, 20-06-1955, 10-05-1956, 17-05-1956, 10-07-1958, 05-10-1960, 03-06-1962, 09-08-1963, 18-02-1967, 28-02-1969, 01-02-1970, 14-11-1979, 24-08-1980, 16-05-1981, 13-08-1981, 26-02-1985, 26-12-1987, 16-12-1991
  • Boletín Oficial de la provincia de Burgos: 05-11-1907, 30-11-1921, 12-07-1935, 09-03-1953, 02-04-1993
  • Censos electorales de Burgos, Huérmeces y Montorio: 1890-1905; 1936; 1946
-Biblioteca Virtual de Prensa Histórica:
  • El Castellano: 09-05-1921, 10-11-1924, 20-03-1928, 30-05-1925, 12-03-1935, 22-03-1937
  • La Voz de Castilla: 13-08-1950
-Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes:
  • Escuela Española: 19-01-1955, 14-01-1960, 26-02-1960, 01-09-1960, 29-10-1965, 11-08-1966, 16-04-1969
-Buscador de la Guerra Civil Españolacombatientes.es 
  • Expedientes de Rosa Hidalgo Sáiz, Sara Hidalgo Sáiz, Evaristo Pérez Martínez y Presentación Sáiz Moral. Tribunal Militar Territorial 4 (Causas 95/1940 y 35/1940, caja 42, Orden 1893) Archivo Intermedio Militar Noroeste, El Baluarte (Ferrol)
-Portal de esquelas onlinerememori.com

Todos los datos biográficos y profesionales de los hermanos Hidalgo Fernández, así como de sus cónyuges y descendientes, han sido obtenidos en base a los contenidos de la prensa histórica digitalizada.