lunes, 12 de mayo de 2014

Cornavarios


Una peonía en Huérmeces y dos no muy lejos

           
          Durante la segunda quincena de mayo florece en nuestros montes la especie vegetal más llamativa y la que más connotaciones de todo tipo nos ofrece: la peonía o CORNAVARIO.

        Planta considerada maldita o venenosa en algunos sitios (Extremadura), medicinal e incluso milagrosa en otros (Cataluña), no pasa desapercibida en ninguno. Los extremeños la llaman "matagallinas", "oinlodi" los vascos, "rosa de la Mare de Déu" o "pelònia" los catalanes, "casadillas" los pueblos vecinos de Huérmeces, y "rosa de Santa Clara", "rosa montesina", "rosa de lobo" o "erva casta" en otros lugares, ya que escasas son las montañas que no albergan a una de las cinco especies de peonía que viven en España; únicamente Galicia y gran parte de la vertiente norte de las cordilleras cantábrica y pirenaica se ven privadas de la presencia de estas plantas. 

            En latitudes más cálidas que la nuestra, la peonía comienza a florecer a mediados de abril y, según nos cuenta el botánico catalán Píus Font i Quer, "es posible que la costumbre catalana o barcelonesa de celebrar con profusión de rosas la fiesta de San Jorge arranque de un cambio de protagonista, porque la rosa de Sant Jordi es, realmente, la peonía".

                        Ya los botánicos griegos se fijaron en ella y pronto le atribuyeron multitud de virtudes, entre las que destacan la de ahuyentar al demonio, curar la epilepsia o facilitar la dentición infantil. Puede que las tradicionales ofrendas florales con que las mujeres de la zona adornaban los altares a últimos de mayo, o los collares que a base de semillas de cornavario confeccionaban en verano para colgarlos alrededor del cuello de sus hijos, tengan mucho que ver con éstas virtudes ancestralmente atribuidas a la peonía. En España crecen cinco especies diferentes de peonía, con pequeñas diferencias morfológicas entre ellas, pero con distribuciones geográficas bien definidas:


·        Paeonia officinalis microcarpa (P. humilis): habitual en las montañas de la mitad norte
·        Paeonia broteroi (P. lusitanica): más sureña, montañas del centro y del suroeste
·     Paeonia mascula mascula: muy poco común en España, sólo crece en cuatro localidades cántabras y otras tres en Soria, Zaragoza y León.
·        Paeonia coriacea: la peonía sureña por excelencia, sólo crece en Andalucía
·        Paeonia cambessedesii: sólo crece en las Islas Baleares


            En la provincia de Burgos y zonas limítrofes con ella podemos encontrar tres de las anteriores especies: Paeonia microcarpa, Paeonia broteroi y Paeonia mascula mascula.

            a) En Huérmeces y alrededores únicamente encontraremos la primera, Paeonia microcarpa, bajo la denominación local de cornavario, que florece a partir de la segunda o tercera semana de mayo, aunque en las ubicaciones más expuestas y en primaveras frescas aún podremos encontrar algún espécimen en flor a principios de junio.

 
Peonía o cornavario, en la falda norte de Itero

 

 
            El cornavario es muy abundante en Huérmeces, aunque en algunos parajes lo es especialmente: falda norte de Itero, vallejos de Valcavado y Los Avellanos, Alto de Valdegoba, Buzón, Buen Tudanca. En general, en casi todos los vallejos calizos es muy probable que las encontremos, siempre cerca o dentro de montes de encina.



 

            En el resto de la mitad norte de la provincia es muy abundante. Vive en casi todas las altas parameras de La Lora, El Tozo y Los Altos. Incluso sobre el túmulo del Dolmen del Moreco (Huidobro) descubriremos peonías, a pesar de que fue excavado y restaurado a finales de los años ochenta.



    
        b) Para observar a la Paeonia broteroi, tendremos que viajar al sur de la provincia de Burgos; es una peonía con más necesidades térmicas. La encontraremos no muy lejos de Aranda de Duero (entre La Horra y Villalba de Duero, entre Aranda y Castrillo de la Vega). También vive en la zona central de la provincia de Palencia (Saldaña) y en el NE de la de Valladolid (Encinas de Esgueva). Es muy abundante en las montañas del Sistema Central y Extremadura.


Paeonia Broteroi en Las Hoces del Duraton (Segovia)
 
Paeonia broteroi, hojas más anchas y lustrosas, raquis claramente rojizo

            Esta peonía tiene las hojas más lustrosas y grandes que la Paeonia microcarpa, y también se caracteriza por los tonos rojizos que adquieren los raquis de sus hojas.

            En el Pinar de Hoyocasero (Avila), en la ladera norte de Gredos, se da la curiosa circunstancia de que crecen juntas las dos especies: Paeonia microcarpa y Paeonia broteroi.


            c) Para encontrar ejemplares de Paeonia mascula mascula tendremos que viajar unos 50 km hacia el norte, al Valderredible cántabro, dónde en las proximidades de un par de pequeñas localidades cercanas al Ebro (Bárcena y Cubillo) crecen pequeños rodales de esta peonía. Sus poblaciones son muy pequeñas y muy alto el riesgo de que desaparezcan de la zona.

Peonia mascula mascula en Cubillo de Ebro (Valderredible, Cantabria)

Paeonia mascula mascula, hojas más anchas y raquis rojizo, a diferencia de la P. microcarpa

Paeonia mascula mascula, en Cubillo, unos pocos ejemplares en una zona muy limitada
 
            Esta peonía también tiene unas hojas más grandes que la Paeonia microcarpa, y los raquis son ligeramente rojizos; florece medio mes antes que ella, consecuencia lógica de ocupar hábitats algo más cálidos (a menor altitud y más protegidos).

            También crece en Liébana (Cantabria), Valle del río Tera (Soria), Peña de Armas (Zaragoza) y Sabero (León). En todas estas localidades son muy pocos los ejemplares existentes, por lo que se considera especie en riesgo de extinción en España.

No hay comentarios:

Publicar un comentario