sábado, 11 de enero de 2020

Los Valcárceres: tres barrios en el Valle de las Encinas


UN VALLE DELIMITADO POR DOS "SIERRAS"

Los tres barrios que constituyen la localidad hoy conocida por el nombre de Los Valcárceres se encuentran enclavados en un bonito y amplio valle: con una extensión aproximada de 11 km2, orientado en el sentido este-oeste, rodeado de elevadas crestas calizas y drenado por el arroyo del Pradal, el auténtico hacedor del valle.

Porción oriental de Los Valcárceres, desde el vértice Cantón. Al fondo, el barrio de San Miguel

Zona central de Los Valcárceres, desde el vértice Cantón. En primer plano, el barrio de Santa Cruz; al fondo, a la izquierda, el de Santiago
Los límites septentrional y meridional de Los Valcárceres se encuentran definidos por una serie de crestones calizos que, en forma de sinclinal colgado, se elevan unos 100 metros sobre el fondo del valle.


Barrio de San Miguel, con la iglesia homónima

Por el norte, las alineaciones montañosas nacen en la no muy lejana lora de La Ulaña y mueren en las de La Piedra y Valdehayas. Existen varios pasos de montaña, antaño muy utilizados por las reatas de mulas que recorrían los caminos que comunicaban Villadiego con Talamillo y los pueblos del alto Úrbel. Hasta principios del siglo XX, existió una venta (Los Colmenares) en el lado de Los Valcárceres.


Barrio de Santa Cruz; al fondo, uno de los pasos de montaña hacia las tierras de Talamillo y alto Úrbel: el portillo de Santa Marina

Por el Sur, los límites montañosos del valle los conforman los apéndices calizos que se extienden al oeste de la enorme lora de La Mesa de Úrbel. Varias fallas escalonadas han originado portillos  o pasos de montaña que comunican el valle con los pueblos situados al sur de la "sierra".


La "sierra de Los Valcárceres" cierra el valle por el sur; vista desde el barrio de Santa Cruz
Hidrológicamente, la zona constituye una auténtica encrucijada. Al norte de la alineación montañosa que cierra el valle por el norte, las aguas drenan hacia la subcuenca Talamillo-Úrbel, afluente del Arlanzón. Al sur de la "Sierra de los Valcárceres", las aguas conforman la cabecera del río Brullés, afluente del Odra.

Arroyo del Pradal, que nace en el extremo oriental del valle, en el límite con el término de La Piedra
Arroyo del Pradal, a la altura del puente de la carretera que comunica los barrios de Santa Cruz y Santiago

El Arroyo del Pradal, a la altura del barrio de Santa Cruz
Casi toda la superficie del valle se encuentra a más de 950 de altitud, hecho que, unido a la relativa abundancia de agua, dota al territorio de Los Valcárceres de una clara vocación ganadera. En verano, sus amplios pastizales rara vez se agostan en su totalidad, por lo que eran capaces de soportar una relativamente importante cabaña ganadera (vacuno, lanar, caballar y asnal).


Brezales, arenas, rebollos y peñas, componentes habituales del paisaje de Los Valcárceres; al fondo, La Ulaña

Dada la naturaleza arenosa de sus suelos, abundan también los brezales, que originaron un antaño importante aprovechamiento apícola. Su bosque climácico estuvo formado, en las laderas y fondos del valle, por roble rebollo (Quercus pyrenaica), y por encina (Quercus rotundifolia) en los afloramientos calizos. La extensión de estos bosques vio muy reducida por la continua presión ganadera. En el extremo occidental del valle, masas de pinar de repoblación completan el panorama silvícola y pastoril de la zona. El cultivo de cereal de secano se realiza sobre un terrazgo claramente minifundista y escasamente productivo, a la espera de una concentración parcelaria que, solicitada en los años 80 del siglo pasado, nunca llegó.

Ganado vacuno pastando entre los barrios de Santiago y Santa Cruz

Partiendo de unas relativamente aceptables condicionantes medio-ambientales, parece lógico que el valle se poblara en tiempos remotos. La abundancia de agua, bosques, fauna y abrigos naturales constituirían un buen reclamo para las poblaciones paleolíticas, pero apenas se han encontrado evidencias al respecto.

APUNTES HISTÓRICOS 

La primera referencia documental de "Los Valcárceres" data del año 1165, cuando Pedro Fernández, miembro de la nobleza radicada en tierras de Aguilar y Villadiego, ofrece al monasterio de Aguilar la casa y fincas que poseía en Sancte Crucis de Valcarcer, para que allí se fundase un convento de religiosas que profesasen la regla de San Agustín. Años más tarde, se fundaría un convento, aunque de monjas benedictinas. 

El barrio de San Miguel (Sancti Michaelis) aparece registrado con anterioridad, en un documento datado en el año 978, relativo a la fundación de la abadía e infantado de Covarrubias. 



Valcarce, Valcárcel y Valcárceres son topónimos alusivos a la encina, derivados de las voces latinas Quercus-Quarcus-Quarci-Quarqueri, que dieron lugar finalmente a los topónimos Carce-Carcel.

En el denominado Libro Becerro de las Behetrías (1352) el lugar, incluido en la merindad de Villadiego, aparece escrito como Val Carçel, y se señalaba que era solariego, y sus vecinos vasallos de la abadesa de Val Carçel, a la que cada uno de ellos debía dar una gallina al año. Al Rey pagaban moneda y servicios, pero nunca pagaron yantar ni martiniega.


Cuatro siglos después, en el Catastro de Ensenada (1752), el lugar aparece consignado como Los Valcazares/Los Balcazares (en aquellos tiempos la "b" y la "v" se intercambiaban habitualmente): "...dijeron llamarse y titularse este lugar Los Balcazares, que se compone de tres barrios, bastante divisos y apartados, de distancia del primero al último más de un cuarto de legua, y se nominan a los barrios: el uno de San Miguel, el otro de La Inera y parroquia de Santiago, y el otro de Santa Cruz; y siempre han conocido llamarse dicho lugar y barrios en la forma y con los nombres dichos, sin que hayan oído ni entendido que jamás hayan tenido otra denominación..." 

Cien años después, Madoz recoge en su célebre Diccionario (1850) que Los Valcaceres es un lugar con ayuntamiento "... situado entre dos sierras, con buena ventilación y clima sano, tiene 27 casas, escuela de instrucción primaria, dotada con 10 fanegas de trigo, 3 iglesias parroquiales (San Miguel, Santiago y Santa Cruz) servidas cada cual por un cura párroco y situadas en los 3 barrios que forman la población, aunque separados..." 

LA DESAPARECIDA IGLESIA DE SANTIAGO, EN LA INERA

Hoy en día, tres siguen siendo los barrios que conforman el valle (Santa Cruz, Santiago-La Inera y San Miguel), aunque únicamente dos las iglesias que destacan sobre los caseríos respectivos.

La iglesia de Santiago, en el barrio de La Inera, hace tiempo que desapareció, no quedando ni rastro de sus piedras, utilizadas -seguramente en la segunda década del siglo XX- para levantar unas nuevas escuelas sobre un cotorro existente a unos escasos 250 metros al norte, al otro lado de la carretera, en el denominado cerro de la ermita (San Roque).

Plano del barrio de Santiago (1916): la iglesia, rodeada de un círculo verde, con el cementerio al norte; justo a su oeste, señalado con las iniciales A.E., el edificio correspondiente a Ayuntamiento y Escuelas


Cerro de San Roque
Tal y como atestiguan viejos mapas (las tan socorridas planimetrías), en el año 1916 aún existía la iglesia, con su cementerio adosado al norte, y casi pegado al edificio religioso, la vieja construcción (hoy superviviente) de una planta, en la que se ubicaban el ayuntamiento y la escuela. Por lo tanto, suponemos que la demolición de la iglesia de Santiago sucedió con posterioridad a ese año. 

La iglesia de Santiago se encontraba en la pequeña elevación que destaca a la izquierda del viejo local municipal
En el antiguo enclave de la iglesia escasos son los restos que indiquen que allí se levantó un edificio religioso. Justo al oeste del enclave, aún persiste el viejo local municipal, que albergó las viejas escuelas, la secretaría del ayuntamiento y "el baile". Es una pena que el local se encuentre parcialmente vandalizado, sin protección alguna.

Carretera entre La Piedra y Los Valcárceres, a la altura del desvío hacia el barrio de San Miguel




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La carretera que, en un trazado de 17 km, comunica La Piedra con Villaute, pasando por Los Valcárceres, no se ejecutó hasta los primeros años sesenta del siglo pasado. Hoy recibe el nombre de carretera BU-V-6013.

U
no de los recorridos ciclistas más atractivos que podían efectuarse desde Huérmeces resultaba ser aquel que, tomando la vieja carretera Burgos-Aguilar (BU-622) en dirección norte, pasaba por Montorio y Quintana del Pino y, a la altura de La Piedra, se desviaba hacia Los Valcárceres, Villanueva de Puerta, Villahernando y Villaute, para continuar hacia Las Hormazas, Los Tremellos, Ros y Miñón, y de nuevo en la carretera de Aguilar, por Santibáñez, retornar a Huérmeces. Eran 65 km de recorrido circular, con una gran variedad de aires y paisajes, cuestas, parameras y vallejos, por bacheadas carreteras secundarias, de alquitrán derretido a mediodía; y con una parada reparadora casi a mitad de camino, en la desaparecida y recordada venta de Villaute.

Triste resulta conjeturar acerca del negro futuro demográfico -o futuro, a secas- que amenaza a Los Valcárceres y a casi todos los pequeños pueblos del entorno. ¿Quién guardará sus casas cuando desaparezca la cabaña bovina que aún pastorea por sus términos y ancla a sus ganaderos en el territorio? ¿Será suficiente para garantizar su supervivencia la ocasional presencia de jubilados, veraneantes y turistas de paso?



La iglesia del barrio de Santa Cruz, en el terreno del viejo convento


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Los Valcárceres, el Valle de las Encinas, afronta la tercera década del siglo XXI quizás con parecidas incertidumbres a las que sufrieron aquel grupo de monjas que, encabezadas por doña Elo, fundaron un convento benedictino allá por la última década del siglo XII. 






APÉNDICES:

1-EL ARROYO DEL PRADAL Y SU MOLINO

El Arroyo del Pradal nace en el extremo oriental del valle, y constituye una de las cabeceras del río Grande; este río, que desemboca en el Brullés a la altura de Arenillas de Villadiego, pasa también por las poblaciones de Hormicedo (despoblado), Villalvilla y Tablada, tras un recorrido de casi 20 kilómetros.

Los Valcárceres (Planimetrías 1916): en rojo, las iglesias de los tres barrios; en verde, el molino del Pradal, al oeste del barrio de Santa Cruz

En el centro de la imagen, antigua ubicación del Molino del Pradal
Vuelo americano (5 de junio de 1957): el molino del Pradal
Bing Maps (Julio 2015): ni rastro del molino, y el arroyo del Pradal presenta una densa colonización leñosa de ribera
A poco más de 3 kilómetros del nacimiento del arroyo del Pradal, a unos 400 metros al oeste del barrio de Santa Cruz, existió un molino harinero que daba servicio a todo el valle. En las fotos del vuelo americano de 1957 aún se aprecia perfectamente la ubicación del edificio, levantado sobre el mismo arroyo. El molino estaba dotado de fuerza eléctrica.

En las ortofotos de finales de los años setenta el molino ya no existe, por lo que suponemos que su desaparición sería cercana a esos años. Hoy, una densa mata de zarzas y arbustos esconde los posibles restos que aún pudieran quedar.


2-LA SERIE DE FALLAS DE LA "SIERRA DE LOS VALCÁRCERES" 

La serie de cinco fallas escalonadas que fracturan el sinclinal colgado tipo "lora" que cierra Los Valcárceres por el sur, ha ocasionado la existencia de los correspondientes cinco pasos de montaña o portillos, de oeste a este: 1-Cruz de Icedo, 2-El Portillo, 3-Valdeburiel, 4-Argomal y 5-Monte la Peña.

Dichos portillos permiten la comunicación directa entre el valle y los pueblos existentes al sur de la "sierra": Icedo, Hormicedo, Fuencivil, Quintanilla de la Presa y Coculina.



ERROR: en el rótulo "Santa Cruz" debería aparecer "San Miguel"

 

3-LOS VALCÁRCERES, MUNICIPIO

Entre 1833 y 1857, Los Valcárceres constituyeron un municipio independiente, formado únicamente por sus tres barrios; entre 1857 y 1981 figuraron incluidos en el municipio los pueblos de Fuencivil y Quintanilla de la Presa; a partir de 1981, el municipio desapareció, al integrarse sus cinco pueblos en el de Villadiego.


Planimetría del término municipal de Los Valcárceres (1916): los tres barrios del valle más Fuencivil y Quintanilla de la Presa

En el Diccionario de Miñano (1826), los tres barrios de Los Valcárceres tienen 66 vecinos (260 habitantes); en 1857, el municipio (ya con 5 pueblos) alcanza los 412 habitantes; las series de población municipal durante los censos siguientes son: 1860 (500 hab), 1877 (533 hab), 1887 (545 hab), 1897 (530 hab), 1900 (533 hab), 1910 (521 hab), 1920 (512 hab), 1930 (497 hab), 1940 (496 hab), 1950 (522 hab), 1960 (442 hab) y 1970 (232 hab).


En el año 2018, los tres barrios de Los Valcárceres presentan 35 empadronamientos, aunque la población que reside todo el año en ellos sea sensiblemente inferior.

En esta parte de la provincia de Burgos resulta relativamente habitual encontrarse con pueblos constituidos por varios barrios, más o menos separados: Las Hormazas, Ubierna y San Martín, Los Ordejones, Los Rublacedos, Los Escóbados, Los Marmellares, Las Celadas, Los Tremellos, La Riba y Barrio Lucio, etc. En muchos casos, la diferenciación nomenclatural se limitaba a añadir el apelativo "de Arriba" y "de Abajo" al nombre genérico. En algunos, sin embargo, se mantuvo el nombre del patrón de la iglesia (los tres de Los Valcárceres, San Martín de Ubierna) o la denominación original del término (Las Hormazas: Solano, La Parte y Borcos). En otros tantos, se ha mantenido la denominación en plural, pero el pueblo ha quedado reducido a un sólo núcleo (Los Tremellos), persistiendo -si acaso- únicamente la iglesia del barrio desaparecido (Las Celadas). Pueblos con barrios


4-LA VENTA DE COLMENARES

El valle contó con una venta desde, al menos, mediados del siglo XVIII; estaba situada en el paraje de Colmenares, a poco más de 2 km al oeste del barrio de Santa Cruz, ya en la raya con el término de Villanueva de Puerta.

Mapa de la provincia de Burgos, Coello (1866): al oeste de los tres barrios que forman Los Valcárceres, la Venta de Colmenares
La venta prestaba servicio a los viajeros y comerciantes que realizaban la ruta entre Villadiego y los pueblos del alto Úrbel.

En las cercanías del portillo de Santa Marina (1053 m), que comunicaba el valle con el despoblado de Cuevas de Puerta y Talamillo, existió una ermita, y aún brota hoy agua del manantial homónimo. 

Hoy no queda rastro de la construcción religiosa y apenas restos de teja cerámica en el paraje ventero, rodeado de pinares de repoblación.

Resulta muy recomendable caminar por la empinada senda que discurre entre el barrio de Santa Cruz y el portillo, desde el que se disfruta de impresionantes vistas tanto sobre el valle del Pradal como sobre el vallejo de Cuevas, que se pierde en dirección a Talamillo.

Este lugar de Colmenares aparece escrito en un documento del año 978, alusivo a la fundación de la abadía e infantado de Covarrubias por el conde Garci Fernández.


5-LOS VALCÁRCERES EN EL CATASTRO DE ENSENADA (1752)

Entre otras muchas interesantes cuestiones, en las denominadas Respuestas Generales del Catastro de Ensenada (interrogatorio efectuado el 7 de agosto de 1751) se recoge la siguiente información relativa al lugar de Los Valcárceres:

-nº 2 (jurisdicción: propiedad y derechos): la jurisdicción ordinaria pertenece al Duque de Frías, que nombra a su alcalde mayor en Villadiego; no se le pagan derechos

-nº 3 (situación geográfica y tamaño del territorio): los términos de este lugar, desde Levante a Poniente, o desde Solano a Regañón, miden 6540 pasos o varas castellanas; desde Norte a Sur, o desde Cierzo a Ábrego, miden 3350 pasos; su perímetro entre mojones mide 16560 pasos, y en él se incluye un pedazo de término comunero con los lugares de Villanueva de Puerta, Hormicedo y Villalbilla, en el que solo pueden pacer los ganados del pueblo, pero no cortar ni rozar sus vecinos; limita por Ábrego con Villanueva de Puerta [sic], por Regañón con Villanueva de Puerta y Talamillo [sic] y por Cierzo con Fuencivil [sic]; la figura de dicho término es la del margen (una especie de rectángulo)

-nº 11 (tipos de frutos): trigo alaga, trigo rubión, centeno, morcajo (tranquilón, mezcla de trigo y centeno), cebada, yeros, titos, avena y yerba.

-nº 15 (impuestos y sus titulares): los diezmos correspondientes al barrio de Santa Cruz eran percibidos, por "inmemorial costumbre", por el convento de monjas de San Salvador, en Palacios de Benaver.

-nº 16 (valor de los arriendos anuales): dichos diezmos alcanzaban los importes siguientes: 9 fanegas de trigo, 22 fanegas de morcajo (tranquilón: mezcal de trigo y centeno al 50%) y centeno, 19 fanegas de cebada, 1 fanega de yeros, otra de avena, 3 celemines de legumbres, 3 crías lanares, 10 libras de queso, 12 de lana, 2 de cera, 2 azumbres de miel, y 4 reales en dinero.

-nº 17 (minería, manufactura): existe un molino harinero de una rueda, propio del Común, arrendando a Lucas de la Peña, vecino del barrio de Santa Cruz, y que muele solamente cuatro meses al año, en invierno.

-nº 19 (colmenas): existían 120 pies de colmenas, tanto dispersas por los huertos y pastizales como insertas en las fachadas de las casas, así como dispuestas en colmenares cercados; cada colmena rendía unos 5 reales; una libra de cera valía 6 reales; la azumbre (2 litros) de miel, 4 reales, por ser amarga y negra.

-nº 21 (vecindario): 41 vecinos, 5 viudas y 3 habitantes (2 pastores y un guarda de campo que también ejerce de ventero).

-nº 22 (caserío): 82 casas, incluidas la del concejo, una fragua, varios vanizos y una venta.

-nº 23 (propiedades del común): una fragua (atendida puntualmente por herreros forasteros) y el denominado Monte la Peña, limítrofe con la Mesa de Úrbel.

-nº 29 (comercios): una taberna-panadería, sita en el barrio de La Inera; aunque no hay mesón, a media legua de distancia existía la denominada Venta de Colmenares, propia del Común, y que rinde muy poco, por estar situada en camino poco transitado, por lo que suele arrendarse a criados del Común, pastores o guardas del campo.

-nº 33 (oficios): cuatro sastres (Esteban Martínez, Martín de Martín, Juan Martín y Juan Martínez) y un aprendiz, así como otro sastre más, aunque muy anciano (Andrés de Martín); un tejedor de lienzos y sayales (Lucas de la Peña).

-nº 38 (clérigos): dos curas beneficiados, uno en el barrio de San Miguel y otro en el de La Inera; en el barrio de Santa Cruz existe un capellán, nombrado por el convento de monjas de San Salvador de Palacios de Benaver.


BIBLIOGRAFÍA:


- "Documentos del Monasterio de Santa Cruz de Valcárcel (Burgos)". Luciano Serrano. Revista de Archivos, Bibliotecas y Museos, números 2 (febrero 1905) [páginas 116-127] y 3-4 (marzo-abril 1905) [páginas 240-252]
- "El monasterio de Palacios de Benaver. Una fundación medieval de la casa de Lara". Luciano Serrano. Boletín de la Comisión Provincial de Monumentos de Burgos (1941) [páginas 24-31]
- "Catálogo municipal de bienes integrantes del patrimonio arqueológico de Villadiego (Burgos)". Cronos, S.C. (2012) [páginas 299-306]
- Página web: Románico Digital




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