Hace dos años se publicó en este blog un monográfico relativo al proceso depurador sufrido entre 1937 y 1940 por Emilio García Amo, el que fuera maestro de Huérmeces durante dos épocas (1934-1940 y 1957-1968).
En aquella ocasión, el contenido de su expediente de depuración demostraba a las claras que fueron los informes negativos emitidos por el ínclito cura párroco Félix López Hidalgo los principales causantes de su posterior castigo disciplinario (traslado a otra localidad de la provincia). En el momento de la materialización del traslado intra provincial, Emilio era un joven maestro, casado y con un hijo de corta edad.
En esta ocasión, presentamos el caso de una maestra que ya había alcanzado la edad sexagenaria, que ocupaba la plaza de Castrillo de Rucios desde 1903, llevando en las escuelas del pueblo más de treinta años, y que tuvo la mala fortuna de cruzarse en el camino de un cura párroco pendenciero, vengativo y pródigo en actuaciones muy poco coherentes con su credo. Los durísimos informes de este cura, Ezequiel Hidalgo Serna, contradictorios con todos los demás informes emitidos y firmados por el resto de vecinos notables y autoridades del pueblo, ocasionaron la suspensión de empleo y sueldo y el traslado intra provincial de la maestra, cuando a esta le quedaba apenas un año para alcanzar la edad de jubilación.
Si bien en el caso de don Emilio no se conocen claramente los motivos por los que el párroco de Huérmeces emitió los informes inicialmente negativos sobre el docente, en el caso de la maestra de Castrillo sí que resultan evidentes aquellas motivaciones: la mala relación personal entre el presbítero y la familia de la maestra. Es por ello que, en los informes del cura, su venenoso contenido alcanza no solamente a la maestra, ya que también afectan a su esposo (secretario municipal), a sus hijos (secretario uno de ellos, maestra otra), a sus tíos, a sus primos y a sus cuñados (uno de los cuales también era docente en un pueblo del entorno).
Tal y como hicimos en el caso de don Emilio, dejaremos que hable por sí solo el contenido de los documentos incluidos en el expediente depurador de Felipa Díez Pérez, maestra de Castrillo de Rucios.
PRIMERAS ACTUACIONES DEPURADORAS: CIRCULAR DE LA INSPECCIÓN PROVINCIAL DE PRIMERA ENSEÑANZA DE FECHA 2 DE SEPTIEMBRE DE 1936
En el caso de la provincia de Burgos, fue una Circular de la Inspección Provincial de Primera Enseñanza, de fecha 2 de septiembre de 1936 (emitida apenas siete semanas después del comienzo de la guerra), la que inició el proceso depurador del magisterio español. En ella se solicitaba a los alcaldes información relativa a:
- la fecha de apertura de las clases
- la situación personal de los maestros: si estaban presentes, en las filas del ejército o detenidos
- el restablecimiento o no del crucifijo y de la bandera roja y gualda en la escuela
- el contenido patriótico y religioso de las enseñanzas
- y lo más importante: la conducta de cada uno de los maestros, con anterioridad al "Movimiento Salvador de la Patria", en el orden político, religioso y social, tanto en la escuela como fuera de ella
A la citada circular, respondieron dos vecinos de Castrillo, conminados a ello por el alcalde de Gredilla la Polera, municipio al que pertenecía Castrillo.
[en aquellos tiempos, el municipio de Gredilla la Polera estaba formado, además de por el pueblo homónimo, por los de Castrillo de Rucios, Mata, Robredo Sobresierra y Villalvilla Sobresierra; la población total del municipio rondaba los 370 habitantes]
El escrito, de fecha 24 de septiembre de 1936, informaba acerca de la conducta de la maestra Felipa Díez Pérez, en el aspecto político ("de derechas manifiesta"), religioso ("cumple con los preceptos de Nuestra Santa Madre la Iglesia Católica Apostólica Romana") y social ("buena").
El escrito está firmado por los vecinos de Castrillo de Rucios Bonifacio Pérez Fernández (labrador, 59 años) y Valentín García Pérez (labrador, 37 años).
En el expediente depurador de Felipa Díez Pérez no constan, en esa fecha tan temprana, informes del cura párroco ni del comandante del puesto de la guardia civil más próximo (Quintanilla Sobresierra). Quizás ni uno ni otro se encontraban en su puesto en aquellas primeras semanas del "Glorioso Alzamiento". En el caso del segundo, las razones podrían parecer obvias; en el caso del cura, no tanto.
SEGUNDAS ACTUACIONES DEPURADORAS: CIRCULAR DE LA COMISIÓN DEPURADORA D) DEL MAGISTERIO NACIONAL DE PRIMERA ENSEÑANZA DE BURGOS DE FECHA 23 DE DICIEMBRE DE 1936
Apenas dos meses después, las actividades depuradoras en la provincia sufren un fuerte impulso, con la creación de la denominada Comisión Depuradora (D) del Magisterio Nacional de Primera Enseñanza de Burgos, el 24 de noviembre de 1936.
Una de las primeras actuaciones de la Comisión Depuradora de Burgos consistió en el envío a todos los ayuntamientos de la provincia de una circular, de fecha 23 de diciembre de 1936 por la que se otorgaba a todos los alcaldes un plazo de ocho días para que enviaran informes exactos y detallados sobre la conducta de los maestros de sus municipios.
En esta ocasión, el informe consignado por las autoridades y fuerzas vivas locales debía ceñirse a la contestación de un exhaustivo formulario estandarizado, con preguntas claras y concisas, relativas a la conducta profesional, social, particular, religiosa y política del maestro durante los años de la República. El impreso debía ser cumplimentado, de manera independiente, por alcalde, cura párroco, comandante del puesto de la guardia civil y vecinos de la mejor reputación.
En el caso de la maestra Felipa Díez Pérez, los cuatro informes preceptivos fueron emitidos entre el 13 de enero y el 28 de febrero de 1936. El primero fue el cumplimentado por el cura párroco, sin duda ansioso por descargar resentimientos durante tanto tiempo acumulados.
1. Informe del cura párroco de Castrillo de Rucios (13 enero 1937):
El párroco, Ezequiel Hidalgo Serna, emite un informe totalmente desfavorable a la maestra; cumplimentado con letra minúscula, para que en cada epígrafe cupiera la mayor cantidad posible de texto.
El cura afirma que la maestra faltaba a la escuela a menudo, impartiendo las clases su marido (Benito Díez, el secretario municipal) o alguno de sus hijos.
A la pregunta relativa a si la maestra se mezcló en asuntos obreros o del campo, el cura Ezequiel responde:
"bastante, en el sentido de abstraerlos absolutamente del fiel cumplimiento de sus deberes religiosos, morales y culturales, abandonados a la intemperie laica y concitados a la rebelión social, faltos de todo atendimiento personal, honesto y encima pecuniario" [sic]
A la cuestión relativa a si la conducta de la maestra había sido o era digna de su profesión, el cura Ezequiel responde:
"No. Porque entregada exclusivamente a los quehaceres de su numerosa familia y fárrago de la labranza y secretariado caciquil de su marido, se ocupa bajamente en todos estos pormenores, haciéndose llamar por la opinión ridícula trapera." [sic]
En cuanto a la conducta religiosa de la maestra, es en este epígrafe dónde la literatura biliosa del cura alcanza su más alta cota:
"Friísima, hasta el extremo de que carece de la más elemental convicción cristiana, limitando su creencia a ir si van, pero en modo alguno aconsejar vi, ya que prácticamente por lo menos su casa es atea."
A la pregunta de si la maestra estaba afiliada a algún partido del Frente Popular, el cura no tiene ningún empacho en contestar que "oficialmente quizá no, pero con deseos."
A la pregunta de si cantó con los niños la Internacional o algún otro himno parecido, el cura Ezequiel responde:
"Cuántas veces permitió y hube de oir al subir a la iglesia a voces y silbos 'Si los curas y frailes supieran...' de las bocas infantiles y como también de sus hijos más desvergonzados que los demás."
En todos y cada uno de los numerosos epígrafes del informe, el cura Ezequiel emite opiniones, suposiciones y ensoñaciones que -incluso para el contexto de aquellos belicosos tiempos- rezuman maldad y sed de venganza. Muy antiguos y fermentados debían de ser y estar los motivos del rencor acumulado por el párroco Ezequiel, aunque no he sido capaz de averiguar su origen y circunstancias.
En el apartado de nombres de los tres padres con mejor reputación en el pueblo, el párroco consigna los de: Nicolás Pérez Crespo [labrador, 50], Francisco Díez Crespo [labrador, 55] y Clemente Fernández Díez [labrador, 33]; añade el cura que el primero de los citados, Nicolás Pérez Crespo, "es primo de la informada, y acaso no a la altura debida al efecto, y menos en libertad, por la argamasa de pueblo tan reducido."
[el cura no aclara, sin embargo, que Nicolás era -además de primo de la maestra- enemigo declarado de Felipa y de su familia; un olvido involuntario, seguramente]
2. Informe del alcalde de Gredilla la Polera (22 enero 1937):
El alcalde, José Díez Rodríguez (labrador, 68 años), emite un informe totalmente favorable a la maestra; en el epígrafe correspondiente a la celebración del día del crucifijo por parte de la maestra, el alcalde afirma que "sí, con la asistencia de una escuadra de las milicias de F.E. de las J.O.N.S. y gran esplendor".
[José era cuñado de Felipa, ya que estaba casado con María Díez Crespo, hermana de su marido Benito]
En el apartado de nombres de los tres padres con mejor reputación en el pueblo, el alcalde consigna los de: Andrés Díez Moradillo [labrador, 36 años], Nicolás Pérez Crespo [labrador, 50] y Ceferino Carrera Fernández [labrador, 41]
3. Informe del comandante del puesto de la guardia civil (24 enero 1937):
El guardia segundo del puesto de Quintanilla Sobresierra, Enrique Melchor Fernández (44 años) emite un informe favorable sobre la maestra, con la única salvedad de que Felipa "alguna que otra vez abandonaba la clase", motivo por el cual el pueblo no se encontraba del todo satisfecho ("regular") con el estado de la enseñanza. Ninguna tacha en la conducta social, particular y política de la maestra.
[Enrique Melchor Fernández (1892) era un guardia civil destinado en el puesto de Quintanilla Sobresierra durante los años inmediatos al comienzo de la guerra civil; en 1945 aparece destinado en Miranda de Ebro]
En el apartado de nombres de los tres padres con mejor reputación en el pueblo, el guardia civil consigna los de: Pablo Díez Díez [labrador, 58], Nicolás Pérez Crespo [labrador, 50] y Andrés Díez Moradillo [labrador, 36]
4. Informe de uno de los padres de mejor reputación en el pueblo (28 febrero 1937):
El vecino de Castrillo, Nicolás Pérez Crespo, emite un informe relativamente desfavorable sobre la maestra: no consideraba que fuera una buena profesora, ya que faltaba a las clases caprichosamente y tenía la enseñanza algo abandonada; buena conducta religiosa; por lo demás, Felipa mantenía buena conducta social, particular y política.
Nicolás afirma que Felipa no tenía significación política alguna, y que no estaba afiliada a ningún partido del Frente Popular ni a la Masonería ni a la Federación de Trabajadores de la Enseñanza aunque:
"simpatizaba con la política izquierdista porque aún cuando no ha hecho propaganda política ni juzgo haya votado a favor de las izquierdas, sin embargo demostraba satisfacción y amistad con elementos izquierdistas"
Es particularmente curiosa la opinión del vecino Nicolás en cuanto a la conducta religiosa de la maestra:
"asistía y asiste a misa todos los Domingos y días festivos, así como también recibe los Santos Sacramentos alguna que otra vez al año"
En el último párrafo del informe, Nicolás aclara que emite el mismo a título particular, sin haber contado con la opinión de ningún otro vecino de Castrillo, ni siquiera de los tres padres de mejor reputación que él mismo propone.
[ya he comentado anteriormente que Nicolás Pérez Crespo era un reconocido enemigo de la familia de Felipa y Benito]
En el apartado de nombres de los tres padres con mejor reputación en el pueblo, el vecino Nicolás consigna los de: Rafael Díez Díez [labrador, 42], Gregorio Díez Díez [labrador, 34] y Andrés Díez Moradillo [labrador, 36]
EL CURA PÁRROCO DE CASTRILLO DE RUCIOS, EZEQUIEL HIDALGO SERNA, EMITE INFORMES COMPLEMENTARIOS
Informe 1: Aclaraciones sobre el informe del 13 de enero de 1937
No contento con el contenido (ni seguramente con el tamaño, por reducido) de su informe de 13 de enero de 1937, el ínclito párroco emite un nuevo documento a modo de "Aclaraciones" al referido informe sobre la maestra Felipa Díez Pérez. Y lo hace con fecha 24 de abril de 1937. En el preámbulo, el presbítero ya deja claras sus intenciones, motivaciones y justificaciones. El cura se considera la única persona en la comarca capaz de decir la verdad. Ahí es nada.
"...dando por resultado la emisión en conciencia de cuanto acompaño, pospuestos todos los motivos humanos primero y después excluidos los personales que pudiera haber, mirando únicamente la verdad para que descanse en ella la justicia patria, movido por el celo del bien y la corrección del mal; a este fin, considerando la misión sacerdotal-parroquial por encima de todo arreglo social-temporal, siempre creí prudente inhibirme de toda intromisión directa en estos asuntos y similares a pesar de ser una pequeña comarca de pueblos ínfimos en los que desprovistos de alguna persona de valor que quiera sacar la cara por la verdad se había infiltrado el más hondo izquierdismo que perdura lastimosamente con bien raras excepciones por no haber quien haga la obligada depuración."
No puedo resistirme a la tentación de transcribir literalmente el contenido de sus "aclaraciones", por muy miserables, extemporáneas y sonrojantes que aquellas sean; tampoco he podido resistirme a subrayar algunas expresiones cuando menos curiosas, y que constituyen buenos ejemplos de su atrabilaria literatura:
- El pueblo, harto del abandono en la enseñanza y condiciones de vida, llevó su indignación a formular denuncia o expediente en dos ocasiones por lo menos; y sea por tratarse de un pueblo pequeño, y quizás más por las marañas de familias, no se efectuó; pues la Maestra se halla casada con el riquillo cacique izquierdista del pueblo que, con mil bajezas, supo darse maña para sobornar al entonces alcalde a cambio de preferir su hija para el primer premio y puesto en la escuela; y así la Junta lo tapó todo, quedando el pueblo soliviantado por la ineficacia de las diligencias y debilidad de las autoridades en la Inspección.
- En dos de las varias escuelas que habrá regentado, sé por buena fuente, que ha tenido las faltas propias de la mujer; y en ésta, de soltera y antes de casarse con quien lo está también dio ocasión a notable crítica, perdurando por iguales conductos de sus hijos; de dónde y por carecer de los conocimientos suficientes a su grado en el Magisterio, el pueblo la considera inepta, humillada y rebajada con su familia para el desempeño de tan alto cargo. ¡Cuantas veces he oído: no nos ha caído mala desgracia!
- A principios de Septiembre debió de salir la disposición de reponer el crucifijo; en esta Escuela se celebró el día 19 del mismo mes; yo no sabía nada hasta que el día 18 víspera, a las seis de la tarde, dos vecinos me lo dijeron; no yo, sino ellos, dirán a qué raya estuve en la preparación del Templo, Solemnísimo Festival, Sermón y Discurso glosado con cánticos religiosos, escolares y patrióticos, sellados con los más calurosos Vivas a la Religión del Crucificado, a la Escuela y Magisterio Católico, a Nuestra Amada España y su Glorioso Ejército. Enseguida supe que el alcalde se había ausentado por indicaciones de la Maestra, o su marido e hijo, que son los que le traen y le llevan en inconcebibles chanchullos y de no ser así le hubiera costado en el Concejo una buena multa, recargada de burlas y dicterios como ellos mismos se la han sabido exigir por un pequeño desagrado hacia ellos. Para remate de la Fiesta, que para todos fue verdadera juerga hasta el día siguiente por la noche, se ocuparon de robarme una arroba de patatas en el huerto y asadas sirvieron para ingerir vino en proporciones desproporcionadas, amaneciendo beodos en los pajares fuera de sus domicilios, después de haber alborotado la tranquilidad y bienestar de los vecinos, cantando obscenamente y no sé cuántas cosas más; y aunque no parezca tan referente al caso, no está por demás, ya que al dirigirme al marido de la Maestra, Secretario del Juzgado, y exponerle en términos suaves algo de lo ocurrido como repugnante contraste a lo realizado en el día y a las disposiciones vigentes en cuanto al Orden público, fui desatendido y burlado incluso por su hijo, Secretario accidental del Ayuntamiento y dirigente de la Agrupación de Izquierda Republicana de Mata de Ubierna en este Distrito y pendiente de expediente de detención como Jefe que simula de Falange. Resumiendo: la fiesta del Crucifijo no fue comunicada ni celebrada por la Maestra, familia y Alcalde, con los desagradables episodios solo achacables a ellos.
- Aunque tengo a la vista la excelente Circular [de 23 de diciembre de 1936] que previamente acompañaba al informe, sin embargo lamento no poderle reproducir a fin de poderle evacuar tan circunstancialmente cual se nos requería, y yo muy ocupado continuamente y con obligadas ausencias así les decía por fijar plazo me autorizasen prórroga para ello, porque en los informes del mes de septiembre [de 1936] no se nos comunicó a los Curas del Distrito; el Ayuntamiento hizo un chanchullo y en dicho informe totalmente confeccionado por el hijo de esta Maestra, hermano de la de Villalvilla, primo de los de Mata, simpatizante en ideas marxistas con los de Gredilla, firmaron como en barbecho los vecinos rebuscados a todas luces y lo autorizó el Alcalde del Ayuntamiento, cuñado de esta Maestra, siempre en pugna con todo y hace poco tiempo vendido a esas gentes por bien poco precio, traicionando un deber tan sagrado como era cumplir la Circular de la Inspección Provincial de Enseñanza; como esto era un medio foco de Maestros izquierdistas de cepa; eran dieciséis los que veraneaban y a duras penas podrían excluirse más de dos o tres de los infectados del más refinado izquierdismo; los jóvenes decían somos cursillistas rusos, etc, viva el comunismo; los tres curas fuimos a exponer, más bien a consultar, al Señor Inspector, y parece que no agradó nuestra misión; se nos desatendió y conminó si no justificábamos y así nos resignamos a callar; pero por mucha influencia que tengan ante el Señor Inspector la verdad es que esta Maestra ha colado por el informe aludido, ilegal a todas luces, sus continuas manifestaciones han sido y son izquierdistas; de Marcelino Domingo, imposible el triunfo del Ejército; osadía al asaltar el poder; con qué van a vencer; y Madrid y Barcelona, Bilbao y Valencia; mejor que no se hubieran levantado los militares, hubiéramos estado mejor, etc, etc, etc; claro que se lo oye a los otros Maestros de Mata, su marido e hijo, etc, pero bien lo asimila; esto lo han oído y visto mis oídos y ojos hasta hace pocos días y jamás podrá borrarse del catálogo de hechos y dichos. Quizás no haya llenado sus aspiraciones a detallar clara, breve y sencillamente los párrafos indicados, aumentando con ellos la penosísima labor y más aún la tremenda responsabilidad que contraen en sus decisiones si se desestima; pero perdone S.S. y tenga por seguro que digo verdad aunque aquí sería más importante el modo concreto: es decir, breve, sencillo y claro de decirla pero por abarcar muchas cosas no sabe uno entenderse para decir lo puramente preciso.
- Es cuanto en honor a la verdad siento y digo quedando a disposición de esa Comisión de sus digna Presidencia si fuere necesario; esperando de su alta dirección el obligado secreto profesional en evitación de los detrimentos personales que de seguro podrían seguírseme, humanamente hablando; pero la verdad tiene fueros divinos. Dios guarde a Vd muchos años y reciba el respeto del último sacerdote Católico. Castrillo de Rucios a 17 de abril de 1937
"...mi sincero e inequívoco testimonio; que confiesan su falta de valor para confesar, lo que escarban las gallinas, por hacerlo en común; tales son las garras del cacique de Moscú en un pueblo de veinte vecinos..."
"...así en pliegos blancos han recogido las firmas de cuantos, engañosamente, ha podido, pero no las de aquellos que son sinceros y sienten la verdad y la justicia de esta triste España para la cual hizo ese día una postulación quedando en descubierto, ella misma, una hija y su consuegra; ¡por Dios y por España que es verdad!..."
"...Por lo que habiéndolo hecho en servicio de la Religión y de la patria hube de merecer no ya el secreto profesional sino un bien disculpado y conveniente anónimo en evitación de los detrimentos personales a que estos sin prójimo como sin Dios hayan de injustamente pararme con toda venganza, mientras llega aquí una gota de justicia de la nueva España que los desmonte para siempre del Caciquismo dictatorial de Moscú sobre el que se hallan encastillados..."
"...pues el marido es Secretario del juzgado, de la Junta administrativa, del ayuntamiento, etc, etc, todo menos hombre bueno y cristiano honrado y temeroso de Dios; que ayer últimamente pudo saber la desvergüenza de su hija soltera, sorprendida al atardecer cuando bajábamos mi madre y yo al huerto, en compañía de sus afines muchachos en manifestaciones y actos obscenos."
- Gregorio Díez Díez, labrador, vecino de Castrillo, 34 años: manifiesta que nunca vio ni oyó actuación ni palabra alguna de la maestra que le hiciera pensar en unas ideas fuera del ideario cristiano por parte de la encausada; también manifiesta tener lazos de parentesco con Felipa, por estar casada una hija de la maestra (Asunción) con un sobrino del declarante (Isaac Pérez Díez) [18 mayo 1937]
- Manuel Díez Güemes, presbítero, párroco de Villalón: manifiesta que en sus visitas familiares a su pueblo natal, Castrillo de Rucios, pudo comprobar que la enseñanza escolar estaba "en completo descuido" ya que la maestra Felipa "no tenía otro interés que sus fincas rústicas y la colocación de sus hijos"; también manifiesta que en los primeros días del Movimiento Nacional la maestra "daba sus gritos contra el ejército, alegrándose de la muerte del general Sanjurjo, todo ello con el aplauso de un hijo suyo, secretario de aquel Ayuntamiento, y hoy me dicen está afiliado a Milicias." [14 mayo 1937]
- Ángel Pérez Díez, labrador, vecino de Castrillo, 24 años: en un extenso informe de cuatro páginas, este vecino relata -con pelos y señales- los pormenores del incidente de finales de julio de 1936, cuando Julia y su madre Felipa profirieron gritos a favor de Rusia y las izquierdas, así como mostrando gran satisfacción por el recién por el trágico accidente mortal sufrido por el general Sanjurjo; Ángel implica en el incidente -como testigos- a un gran número de vecinos de Castrillo, incluso a algún visitante ocasional en aquellas fechas. [10 junio 1937]
- Encarnación Vivar Blanco, vecina de Bilbao, visitante ocasional de Castrillo de Rucios entre el 12 de julio y el 23 de septiembre de 1936: durante aquellos meses residió en la casa de Felipa, Benito, Julia y sus hermanos; aclara que es cierto que Felipa y Julia dieron vivas a Rusia y al comunismo, aunque cree que dicho incidente fue producto de un enfado temporal por la anulación de los cursillos para el ingreso en el Magisterio Nacional, recién realizados por Julia y pagados por su madre, Felipa. También afirma que la condición religiosa de la maestra Felipa le parecía "buena", habiendo organizado la "reposición del crucifijo en la escuela" con fervor y entusiasmo, enseñando himnos patrióticos a los niños y niñas, así como preparando banderitas al efecto. [Bilbao, 6 junio 1938]
"CONSIDERANDO: que, de lo actuado resulta evidente que la expedientada, bien por los intereses que tiene en el pueblo, o por su falta de condiciones para la enseñanza, tiene esta muy abandonada.
CONSIDERANDO: que también aparece probado que su conducta en los principios del Glorioso Movimiento Nacional, no fue la que corresponde a quien al frente de la enseñanza en un pueblo puesto que, por mucho que se perjudicaran los intereses materiales de su hija con la suspensión de los cursillos y aunque los vivas que se le atribuyen fueran dados sin reflexionar, tuvo que causar el correspondiente escándalo en un pueblo tan modesto como el de Castrillo de Rucios, por lo que se hace acreedora a una grave sanción y aún prescindiendo del caciquismo que se atribuye al esposo e hijo de la expedientada, sería de mal efecto que continuara en el pueblo.
Esta Comisión propone: EL TRASLADO A OTRA ESCUELA Y SUSPENSIÓN DE EMPLEO Y SUELDO POR UN AÑO".
[aunque no se especifique en el escrito, el traslado a otra escuela se refiere a un centro fuera de la provincia]
"... como católica que soy [...] este trato de marxista es injustificado [...] a no ser por un ser anormal y sin conciencia no podría caer sobre mí ni sobre mi familia tal calumnia [...] un señor cura que es indigno de tal ministerio sacerdotal, es el culpable de tamañas falsedades y coaccionador sobre otras personas que han depuesto en mi expediente. Denuncio a V.E. al citado sacerdote, que inmoral y pendenciero en sus actos [...] dedicándose a denunciar a los que no tenían culpabilidad y solamente por resentimientos y venganza [...] con esta fecha me comunican que en vista de que es incorregible y sus actos cada vez peores, acuden al Señor Prelado [Arzobispo de Burgos] en súplica a fin de traer la tranquilidad, separándole del servicio, a este pueblo y pueblos circunvecinos, por no ser digno ni mucho menos de tal Ministerio [...] que el cura que depuso es enemigo encarnizado mío y de mi familia ..."
- Certificación de conducta intachable, emitida por el alcalde del ayuntamiento de Gredilla la Polera, Mariano Alonso Díez, labrador, 60 años
- Certificación de buena conducta política, moral y social, emitida por el juez municipal de Gredilla la Polera, Domingo Ubierna Alonso, labrador, 56 años ["...siempre adicta tanto ella como su esposo y familia al Glorioso Movimiento Nacional salvador de España..."]
- Certificación del Jefe local de Falange Española Tradicionalista y de las JONS de Gredilla la Polera, emitida por Emiliano Díez Díez, 28 años, dependiente ["...es completamente falso que esta señora haya sido de izquierdas y por el contrario se calificaba siempre de extrema derecha..."] [Emiliano Díez Díez era hijo de Felipa]
- Escrito del alcalde y vocales de la Junta Vecinal de Castrillo de Rucios por el que se informa de que "personas envidiosas y enemigas encarnizadas de esta honrada familia han querido vengar cuestiones particulares valiéndose de falsedades". El alcalde era Robustiano Crespo Crespo (labrador, 45 años); los vocales, Zacarías Pérez Crespo (labrador, 54 años) y José Díez Rodríguez (labrador, 68 años); y el secretario, Isaac Pérez Díez (labrador, 30 años) [Zacarías era consuegro de Felipa, e Isaac, yerno]
- Certificación de buena conducta moral, religiosa y social, emitida por Manuel Alonso Díez, que fue párroco de Castrillo durante cinco años (1916-1920) y por entonces lo era de Quintanilla Riopico
- Certificación de buena conducta moral, política y religiosa, emitida por Nemesiano García Pérez, que fue párroco de Castrillo durante cuatro años (1920-1923), y que por entonces lo era de Ordejón de Arriba
- Certificación de buena cumplidora de sus deberes religiosos y profesionales, emitida por Jesús Maestre Cano, que fue párroco de Castrillo durante dos años (1923-1924), y que por entonces era ecónomo de Santa Cruz del Valle Urbión
"Los al final firmantes, vecinos todos de Castrillo de Rucios, diócesis de Burgos, arciprestazgo de Río Ubierna, a V.E. Ilustrísima respetuosa y humildemente exponen: Como católicos vemos con dolor esta determinación, pero también como católicos cumplimos un deber de conciencia al dirigirnos a V.E. Ilustrísima, dándole a conocer la conducta que observa, en todos los aspectos denigrante, el cura párroco de este de Castrillo de Rucios, Don Ezequiel Hidalgo Serna."
- El Don Ezequiel fue reprendido por unos jóvenes del pueblo, ofendidos por haber injuriado a una hermana y otras jóvenes del pueblo
- Otra vez injurió en público a una vecina muy honrada
- Porque no se le permitió trillar al Don Ezequiel en una era de la propiedad de un vecino, pro-indivisa con otro, insultó al primero diciéndole además que se ensuciaba en su madre, blasfemando contra Dios y la Virgen, y además manifestó que si iba a trillar en la corona de la Virgen
- En el año 1935, mes de enero, mató dos perros de dos vecinos del pueblo, enterrando el uno en la finca rectoral y al otro le tiró en un pozo de agua potable de una huerta de la propiedad del dueño del perro, sin que dijese las causas que hubiera tenido para cometer tan feo y sucio hecho, pues sí sabe que los perros ladran a quien anda por las calles a altas horas de la noche
- También se le imputa y con fundamento por haberlo él confesado, la sustracción de varios objetos a los vecinos del pueblo
- Se rumorea que intervenía con elementos de izquierda de este término municipal en votaciones con anterioridad al Glorioso Movimiento Nacional, desprendiéndose de ello el que cuando la Justicia apresó a los más responsables dentro del municipio el tal Don Ezequiel se dedicó a trabajar para sacarlos
- Que con falsedades manifiestas se ha dedicado a denunciar a algunas personas honradas dentro del municipio, imputando tal y tamañas falsedades que este pueblo se ha visto obligado a llamarle la atención por medio de las autoridades competentes
- Que en la Iglesia raro es el día en que no emplea más oratoria que la sátira en contra de nuestros gobernantes actuales
- Que fuera de la ley está haciendo muchas cosas que en su día se justificarán si procede, poniendo trabas sin justificación a la justicia municipal y al Ayuntamiento
- Que se dedica a menesteres impropios de su ministerio sacerdotal
- Que todos los días marcha del pueblo, unos días por unos caminos y otros días por otros, viniendo a altas horas de la noche
- Que continuamente anda en pendencias con algunos de los vecinos, unos días con unos y otros con otros
- Que en más de una ocasión ha habido que llamarle la atención por no contribuir al plato único y día semanal sin postre, insultando a las señoritas postulantes en varias ocasiones
- Que se ha negado a contribuir a suscripciones nacionales, no haciéndolo recientemente a la del Pro Centenario a la Virgen del Pilar
"A V. E. Ilustrísima suplicamos que, probados la mayor parte de los hechos expuestos, se haga que el tal Don Ezequiel sea reemplazado por otro sacerdote que vuelva a estos vecinos la paz y tranquilidad de conciencia que antes tuvieron."
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| Diario de Burgos, 15 de mayo de 1935 |
[La guardia civil de Sobresierra ha puesto a disposición del juzgado a los vecinos de Castrillo de Rucios, Antonio Díez y Díez, de 27 años, y Eutiminio Díez y Díez, de 25, los cuales maltrataron, de palabra y obra, al párroco de dicho pueblo, don Ezequiel Hidalgo Serna, causándole una contusión en la espalda]
RECTIFICACIÓN DE LA SANCIÓN
Tuvieron que trascurrir dos años y medio antes de que el Juzgado Superior de Revisiones emitiera su resolución definitiva. Así, el 25 de marzo de 1942, el Juez Superior de Revisiones resolvió que:
"considerando que [...] los documentos aportados tanto en el expediente instruido en primera instancia como al solicitar la revisión del mismo demuestra que siempre observó buena conducta, lo que unido a que los cargos que subsisten no tuvieran reflejo en todo el ámbito de la provincia, es aconsejable reducir la sanción de traslado que se le impuso, a los límites de ésta, ya que aquella parecía un tanto excesiva"
Por lo tanto, a Felipa Díez Pérez se le impuso la sanción de traslado a otra escuela "dentro de la provincia, con prohibición de solicitar vacante durante un periodo de cinco años, e inhabilitación para cargos directivos y de confianza en instituciones culturales y de enseñanza, con pérdida de los haberes que haya dejado de percibir".
Resulta clarificador el contenido de uno de los considerandos de la resolución:
"Considerando que, si bien los informes emitidos por el cura párroco son en realidad un tanto tendenciosos debido sin duda a la poca armonía existente entre aquel y la interesada, reflejo de lo que indudablemente existía entre dicha autoridad eclesiástica y el pueblo en general, no es menos cierto -según puede deducirse del conjunto de documentos que integran este expediente- que en la mencionada localidad no existía gran satisfacción por la labor profesional desarrollada por aquella, a causa de tener abandonada la enseñanza."
Queda suficientemente claro que las acusaciones del cura en el sentido de que la maestra Felipa Díez Pérez era persona poco religiosa, de ideas izquierdistas y de escasa moralidad no tuvieron credibilidad alguna para el tribunal, que se basó en los informes emitidos por otras personas de mayor crédito ético y moral que el cura Ezequiel. Todo un varapalo para el presbítero, aunque con consecuencias para la maestra.
No obstante, el tribunal se decanta por centrarse en la acusación de que la maestra tenía un tanto abandonada la enseñanza (algo relativamente frecuente -en aquellos tiempos- en los docentes de ya cierta edad), y en su comportamiento inadecuado durante los primeros días del Glorioso Movimiento Nacional (los aludidos gritos de "Viva Rusia" y "Viva el comunismo", proferidos por Felipa en un momento de irritación y desencanto por la invalidación de unos cursillos para el ingreso en el Magisterio Nacional, realizados por su hija Julia).
PUBLICACIÓN DE LA SANCIÓN IMPUESTA A LA MAESTRA FELIPA
La publicación de la sanción aún hubo de esperar otros diez meses, hasta el 26 de enero de 1943, cuando se publican en el Boletín Oficial de la Provincia de Burgos diversas resoluciones relativas a los expedientes de depuración en trámite de Revisión, entre las que aparece la de la maestra Felipa Díez Pérez.
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| BOPBU, 26 de enero de 1943 |
COMUNICACIÓN DEL NUEVO DESTINO OBLIGATORIO PARA LA MAESTRA FELIPA DÍEZ PÉREZ
Tuvo que trascurrir otro año y medio para que se sustanciara la sanción impuesta a la maestra Felipa Díez Pérez. Con fecha 1 de julio de 1943 se publicó la relación de destinos obligatorios para los maestros sancionados con el traslado a otra escuela dentro de la provincia.
| Escuela Española, 1 de julio de 1943 |
DESTIERROS SERRANOS PARA LA MAESTRA Y EL CURA
- el cura Ezequiel se encontraba desde hacía más de tres años en Ezquerra, pequeña localidad situada en las estribaciones septentrionales de la Sierra de la Demanda, a unos 850 metros de altitud; el cura mantuvo el destino serrano hasta su muerte, a finales de 1958
- la maestra Felipa llegó a Riocavado de la Sierra, localidad situada en las estribaciones meridionales de la Sierra de la Demanda, al sur del Puerto del Manquillo; Riocavado se enclavaba a una altitud de 1140 metros; la maestra estuvo en Riocavado apenas nueve meses
Felipa únicamente cumplió un curso lectivo de "destierro" en la localidad de Riocavado de la Sierra la Sierra ya que, al cumplir sesenta y cinco años, en junio de 1944, se jubiló del Magisterio Nacional.
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| Boletín Oficial de la Provincia de Burgos, 27 de junio de 1944 |
Felipa retornó a su pueblo, Castrillo de Rucios, al finalizar el curso 1943/1944, y allí residió durante los quince años que le restaban de vida.
ANEXOS
I. LA MAESTRA REPRESALIADA
Felipa Díez Pérez (Arenillas de Villadiego, 1878-Castrillo de Rucios, 1959)
Felipa Díez Pérez nació en Arenillas de Villadiego el día 22 de octubre de 1878. Obtuvo el título de maestra de Primera Enseñanza Superior en Burgos el 6 de diciembre de 1899; Felipa tenía entonces una edad de 21 años recién cumplidos.
En su condición de maestra, muchos fueron los destinos desempeñados por Felipa, tal y como era habitual para la mayor parte de los docentes de la época. Como maestra interina, Felipa prestó sus servicios en las escuelas de Rebolledo Traspeña (1899), Coculina (1899-1900), Escóbados de Arriba (1900-1901), Ailanes (1901), San Juan de Ortega (1903) y Nocedo (1903).
Ya como maestra propietaria, Felipa prestó sus servicios en las escuelas de Castrillo de Rucios durante un total de treinta y seis años (1903-1939). Durante el desempeño de la plaza de Castrillo consiguió el ascenso al primer escalafón del Magisterio Nacional con fecha 1 de septiembre de 1934.
Si el cura Ezequiel Hidalgo Serna no se hubiera cruzado en su camino, aquí habría acabado el periplo profesional de Felipa. Pero llegó la guerra y comenzó el proceso depurador de todo el magisterio español a resultas del cual, en una fecha tan tardía como julio de 1943, cercana ya a su edad de jubilación, Felipa fue trasladada a Riocavado de la Sierra, a unos 80 km de Castrillo, en dónde permaneció apenas un curso.
Felipa se jubiló en junio de 1944, a los 65 años de edad. Su hoja de servicios dice que había prestado sus servicios como maestra durante un total de 44 años.
En el ámbito familiar, Felipa tenía fama de poseer -a pesar de su reducida estatura- un fuerte carácter. Pocas cosas se le ponían por delante.
Felipa falleció en Castrillo en 1959, a los 81 años de edad.
II. EL ESPOSO DE LA MAESTRA, SECRETARIO DE LAS BILLETAS
Benito Díez Crespo (Castrillo de Rucios, 1883-1956); aunque en junio de 1903 es excluido temporalmente de la obligación de servir al Ejército por su corta estatura (reemplazo 1903 de Gredilla la Polera), un año más tarde, en junio de 1904, es declarado soldado, ya que creció lo suficiente como para alcanzar la altura mínima exigida en aquellos tiempos (1,54 m).
Benito padecía la rara condición congénita denominada "situs inversus", por la que algunos órganos torácicos y abdominales se encuentran en posición invertida (el corazón a la derecha, el hígado a la izquierda). No puede denominarse enfermedad, ya que no suele causar síntomas ni problemas de salud, llevando las personas afectadas una vida absolutamente normal. Se detecta de manera incidental, normalmente al realizar una radiografía.
Benito se casó con Felipa en Arenillas de Villadiego en 1904, a los 21 años de edad.
En diciembre de 1907, a los 24 años, ya es secretario interino del municipio de Gredilla la Polera, manteniéndose en el cargo hasta su jubilación en 1953, a los setenta años de edad.
Como mera curiosidad, cabe citar que a las cuatro de la tarde del día 19 de agosto de 1914 un rayo impactó en su casa, encontrándose toda la familia en una de las habitaciones, aunque nadie resultó herido.
Benito falleció en Castrillo de Rucios en 1956, a los 73 años de edad.
III. EL CURA DENUNCIANTE
Ezequiel Hidalgo Serna (La Nuez de Arriba, 1898-Ezquerra, 1958)
Ezequiel nació el 9 de abril de 1898 (víspera de San Ezequiel, profeta) y fue el segundo de los cinco hijos que trajo al mundo en La Nuez de Arriba la pareja formada por Norberto Hidalgo González y Joaquina Serna González, naturales y vecinos de aquel pueblo. Tres de aquellos cinco hijos se encaminaron hacia la vida religiosa.
Ezequiel fue ordenado sacerdote en Burgos en 1924. Nombrado cura ecónomo de Hontomín en septiembre de 1924. Nombrado párroco de Castrillo de Rucios en octubre de 1925.
Ezequiel ejerció de párroco de Castrillo y sirviente de Mata durante, al menos, 15 años (1925-1939).
En 1935, en Castrillo de Rucios residían dos hermanos del párroco Ezequiel: Narciso (seminarista en Burgos) y Nicanora, que se había casado con un vecino del pueblo, Clemente Fernández Díez.
Aunque sabemos que en 1945 Ezequiel aparece destinado en Villagalijo, desconocemos el año exacto en el que abandonó Castrillo. Suponemos que, tal y como estaban las relaciones con sus convecinos, a Ezequiel le fue "ofrecido" un nuevo destino por el Arzobispado a finales de 1939 o principios de 1940.
En la parroquia de Castrillo, tras el paso de algún cura provisional, a Ezequiel le acabó por sustituir su hermano Narciso, que ya aparece ocupando la plaza en 1946.
Ezequiel falleció en Ezquerra (municipio de Villagalijo) el 23 de diciembre de 1958, a los 60 años de edad; el funeral e inhumación se celebró en Castrillo de Rucios, a los cinco días de su fallecimiento, tras cumplir con los preceptivos trámites de traslado del cuerpo del finado.
En 1959, el juzgado de Belorado (partido judicial al que pertenecía Villagalijo) inició el procedimiento de declaración de herederos por abintestato (ausencia de testamento) del finado Ezequiel Hidalgo Serna.
IV. LA HIJA DE LA MAESTRA Y EL INCIDENTE DE LA SUSPENSIÓN DE LOS CURSILLOS PARA EL INGRESO EN EL MAGISTERIO NACIONAL
Julia Díez Díez (Castrillo de Rucios, c. 1910) era la cuarta de los seis hijos de Benito y Felipa. Estudió para maestra en la Escuela Normal de Burgos, finalizando sus estudios en 1933, a los 22 años de edad.
Su primer destino como maestra interina fue la escuela de Peñahorada, a la que llegó en enero de 1933. Parece ser que, durante la primera mitad del año 1936, se celebraron unos cursillos para ingresar en el Magisterio Nacional, a los que acudió Julia.
Con el inicio de la guerra civil, las nuevas autoridades franquistas anularon la validez de aquellos cursillos, lo que motivó el enfado de la cursillista y de su madre, la maestra nacional Felipa Díez Pérez, que se había gastado su buen dinero en la inscripción de su hija en dichos cursillos.
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| Declaración de Ángel Pérez Díez, vecino de Castrillo, 10 de junio de 1937 |
Fue durante aquel episodio cuando -presuntamente- madre e hija profirieron expresiones contrarias a las nuevas autoridades "nacionales". Expresiones que fueron utilizadas por el cura y otros declarantes en los informes incluidos en el expediente depurador de la maestra Felipa Díez Pérez. Hay que reconocer cierta valentía (o insensatez) en ambas mujeres a la hora de gritar "Viva Rusia" y "Viva el comunismo" en zona rebelde durante las primeras semanas del glorioso alzamiento.
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| Declaración de Encarnación Vivar, visitante ocasional de Castrillo en julio de 1936; Bilbao, 6 junio 1938 |
Cuando comenzó la guerra, Julia estaba destinada, como maestra sustituta, en el vecino pueblo de Villalvilla Sobresierra. Poco después, en febrero de 1937, Julia aparece, también como maestra interina, en Quintanilla de Riofresno, dónde permanece hasta -al menos- junio de 1942.
En marzo de 1942, Julia Díez Díez ve como su expediente depurador (sufrido por todo el Magisterio Nacional) se resuelve favorablemente, al ser confirmada en su cargo de maestra interina en Quintanilla de Riofresno.
Si bien Julia Díez Díez aparece en julio de 1944 en el listado de maestras opositoras al Magisterio Nacional, desconocemos si finalmente logró culminar con éxito tales exámenes.
En marzo de 1946, Julia se casa en Burgos con Luis Beneite Pásaro, jefe administrativo de Continental Auto, y su nombre ya no vuelve a aparecer en listado docente alguno.
V. TRES FUNERALES EN CASTRILLO DE RUCIOS (1956-1959)
En un lapso de tiempo de tres años (de noviembre de 1956 a diciembre de 1959), se celebraron tres funerales en la iglesia parroquial de la Ascensión de Nuestra Señora, en Castrillo de Rucios. Los tres sepelios se oficiaron por el alma de sendas personas directamente relacionadas con el expediente depurador que ha protagonizado el presente monográfico: el esposo de la maestra, Benito Díez Crespo; el párroco denunciante, Ezequiel Hidalgo Serna; y la propia maestra, Felipa Díez Pérez.
Se cerraba de aquella manera un ciclo de conflictos, amenazas, agresiones, denuncias, venganzas, huidas y destierros que afectaron tanto a la familia Díez Díez como a la del propio presbítero. Un ciclo que se había iniciado a principios de los años treinta, cuando comenzaron los conflictos entre el párroco Ezequiel y el matrimonio formado por Felipa y Benito, alcanzando también a los hijos de estos y a otros familiares.
FUNERAL 1: 27 NOVIEMBRE 1956
Benito Díez Crespo, esposo de Felipa, antiguo secretario del municipio de Gredilla la Polera, falleció en Castrillo el día 26 de noviembre, a los 73 años de edad. Dejaba viuda y seis hijos (Asunción, Emiliano, Pilar, Julia, Valeriano y Beatriz). El funeral fue oficiado por Narciso Hidalgo Serna, párroco de Castrillo desde 1945, y hermano del cura Ezequiel.
FUNERAL 2: 30 DICIEMBRE 1958
Ezequiel Hidalgo Serna, párroco de Castrillo durante quince años (1925-1939), falleció en la localidad serrana de Ezquerra el día 23 de diciembre, a los 60 años de edad. En aquellos años no era aún habitual el traslado de los cuerpos de los fallecidos aunque, en este caso, Ezequiel quiso descansar eternamente en el pueblo dónde residían sus hermanos y sobrinos, y dónde tanto dolor causó veinte años antes. Ezequiel dejó tres hermanos (Nicanora, Narciso, presbítero, y Juliana, religiosa) y siete sobrinos. El funeral fue oficiado por su hermano Narciso, párroco de Castrillo.
No sabemos si Felipa acudió al funeral del cura Ezequiel, que tanto sufrimiento le había causado en vida, aunque suponemos que finalmente podrían más sus cristianas convicciones, superando así antiguos rencores y resentimientos.
FUNERAL 3: 25 OCTUBRE 1959
Felipa Díez Pérez, maestra de Castrillo durante treinta y seis años (1903-1939), viuda de Benito Díez Crespo, falleció en Castrillo el día 24 de octubre, al día siguiente al de su 81 cumpleaños. Dejó los ya citados seis hijos. El funeral fue oficiado por el referido Narciso Hidalgo Serna, párroco de Castrillo y hermano de Ezequiel.
No parece que aquellos viejos rencores se hubieran extendido también a la familia del presbítero ya que, en noviembre de 1954, se habían celebrado las bodas de oro matrimoniales entre Felipa y Benito, y el oficiante había sido el referido párroco de Castrillo Narciso Hidalgo Serna, hermano de Ezequiel.
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| Diario de Burgos, 30 noviembre 1954 |
Por otra parte, en Castrillo residía otra hermana de los curas Narciso y Ezequiel, Nicanora, casada con un vecino del pueblo (Clemente Fernández Díez)
VI. OTRO MAESTRO CASTIGADO POR LOS INFORMES DEL CURA EZEQUIEL
La actividad inquisidora del cura Ezequiel Hidalgo Serna no se limitó a la maestra de Castrillo, Felipa Díez Pérez, ya que también alcanzó a otro docente del municipio: a Lucio Fernández Díez, maestro nacional de Mata y familiar de Felipa (eran cuñados).
Lucio era siete años mayor que Felipa, y llevaba once años destinado en Mata cuando estalló la guerra civil. Al igual que en el caso de la maestra, los informes emitidos sobre el maestro de Mata fueron positivos por parte del alcalde de Gredilla la Polera, vecinos de Mata y comandante del puesto de la guardia civil de Quintanilla Sobresierra. El informe del cura Ezequiel, sin embargo, fue negativo en los aspectos religioso, político y moral, informando a las autoridades que, a su docto juicio, los referidos informes emitidos por vecinos y autoridades no eran de fiar.
Tras un calvario depurador similar al sufrido por Felipa, el maestro Lucio Fernández Díez fue sancionado definitivamente, en octubre de 1941 (sanción publicada en el BOPBU de 26 de enero de 1943), con un traslado intra provincial por dos años, con pérdida de los haberes dejados de percibir e inhabilitación para cargos directivos y de confianza. Lucio tenía entonces una edad de 69 años.
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| BOPBU, 26 de enero de 1943 |
Creemos que al maestro Lucio Fernández Díez no se le llegó a asignar la nueva escuela a la que debía ser destinado punitivamente, ya que el docente había solicitado la jubilación, siéndole concedida en febrero de 1944 con fecha efectiva de 15 de diciembre de 1942 (4000 pesetas), justo cuando cumplía 70 años de edad.
Por lo consignado en alguna de las reseñas consultadas, Lucio debía de padecer algún tipo de discapacidad física, ya que para alguna de las plazas adjudicadas se le concedió "dispensa por defecto físico". Supongo que ese fue también el motivo por el que se libró de cumplir con el servicio militar, al ser declarado excluido total por Burgos en el reemplazo de 1891.
Lucio, además de maestro, fue alcalde accidental del municipio de Gredilla la Polera entre 1896 y 190 y también fue secretario municipal entre 1896 y 1906.
Como docente, poseía el título superior de maestro, obtenido en la Escuela Normal de Burgos. Su hoja de servicios le sitúa en las escuelas de Cilleruelo de Bezana (1894), Castrillo de Rucios (1902), Gredilla la Polera (1909), Celada de la Torre (1911), Sotragero (1912), La Molina de Ubierna (1912-1924) y Mata (1925-1942).
Desconocemos la fecha de fallecimiento de Lucio Fernández Díez, aunque ya no aparece en los censos electorales de 1945. Todo parece indicar que el maestro Lucio pudo disfrutar de su jubilación durante muy poco tiempo.
Lucio tuvo la mala suerte de ser cuñado de Felipa y Benito, así como de encontrarse dentro del ámbito de poder del cura Ezequiel. El presbítero incluyó al pobre Lucio en el clan familiar de Felipa y Benito y arremetió contra él con la misma inquina que lo hizo contra aquéllos, hasta conseguir el ansiado castigo del maestro.
VII. APUNTES GENEALÓGICOS DE FELIPA Y BENITO
Felipa Díez Pérez nació en Arenillas de Villadiego el 23 de octubre de 1878. Sus padres, Miguel Díez Díez y María Pérez Rodrigo, eran naturales de Coculina y Arenillas, respectivamente.
Los abuelos paternos de Felipa, Cipriano Díez y Segunda Díez, eran naturales y vecinos de Coculina.
Los abuelos maternos, José Pérez y Ángela Rodrigo, eran naturales de Icedo y Villalibado, respectivamente, y vecinos de Arenillas.
[a medidados del siglo XIX, el hoy despoblado de Icedo recibía el nombre -al menos en algunos libros parroquiales- de Hicedo de la Sierra]
Felipa fue la cuarta de los ocho hijos que trajo al mundo la pareja formada por Miguel y María:
- Casilda (1872)
- Joaquín (1874)
- Froilán (1876)
- Felipa (1878)
- Braulio (1881)
- Raimunda (1884)
- Ricarda (1886)
- Fidela (1891)
Fidela, la hermana pequeña, ingresó en 1920 (al cumplir los 29 años de edad) en el convento de Santa Clara de Lerma, bajo el nombre religioso de Sor María Asunción de San Antonio.
Benito Díez Crespo nació el 24 de marzo de 1883 en Castrillo de Rucios. Sus padres, Venancio Díez Rodríguez y María Crespo Rodríguez, eran también naturales y vecinos de Castrillo de Rucios.
Los abuelos paternos de Benito, Maximiano Díez Díez y Daría Rodríguez Díez, eran naturales de Robredo y Villalvilla Sobresierra, respectivamente, y vecinos de Castrillo.
Los abuelos maternos de Benito, Mariano Crespo Alonso y Natalia Rodríguez López, eran naturales de Castrillo y Quintanarruz, respectivamente, y vecinos de Castrillo.
Felipa y Benito contrajeron matrimonio en Arenillas de Villadiego el 24 de noviembre de 1904, a unas edades de 26 y 21 años, respectivamente. La pareja tuvo seis hijos (o al menos seis sobrevivieron a la infancia):
- Asunción (1905)
- Emiliano (1907)
- Pilar (1911)
- Julia (1913)
- Valeriano (1917)
- Beatriz (1921)
VIII. APUNTES GENEALÓGICOS DEL CURA EZEQUIEL
Los padres de Ezequiel, Norberto Hidalgo González y Joaquina Serna González, eran naturales y vecinos de La Nuez de Arriba.
Los abuelos paternos, Lesmes Hidalgo Villalaín y Manuela González de la Fuente, eran naturales de Ruyales del Páramo y La Nuez de Arriba, respectivamente, aunque vecinos de este último pueblo.
Los abuelos maternos, Joaquín Serna García y Victoria González Crespo, eran naturales de Montorio y La Nuez de Arriba, respectivamente, aunque vecinos de este último.
Los bisabuelos de Ezequiel procedían de Ruyales, Celadilla-Sotobrín, Montorio y La Nuez de Arriba. Un pequeño compendio de la comarca.
De los seis hermanos Hidalgo Serna, tres encaminaron sus vidas hacia el gremio religioso: Ezequiel y Narciso, que fueron ordenados sacerdotes en Burgos en 1924 y 1935, respectivamente; Juliana, por su parte, que ingresó en las Hijas de la Caridad.
Los otros tres hermanos Hidalgo Serna se establecieron definitivamente en La Nuez de Arriba (Francisco y Lesmes) y Castrillo de Rucios (Nicanora). Los dos primeros fallecieron jóvenes (a los 39 y 40 años de edad, respectivamente), dejando viuda y dos hijos cada uno (Bienvenido y Julián; Esperanza y Delfina). Nicanora se casó con un natural y vecino de Castrillo de Rucios, Clemente Fernández Díez, trayendo tres hijos al mundo (Emilio, Faustino e Irene, los tres establecidos inicialmente en Castrillo).
IX. EL MUY DIFERENTE CONTENIDO DE LOS CUATRO INFORMES SOBRE LA MAESTRA (ENERO DE 1937)
A modo de ejemplo ilustrativo, añado la primera de las dos páginas de que consta cada unos de los informes emitidos por las cuatro "autoridades y vecinos notables" de Castrillo de Rucios, en cuanto a la conducta profesional, social, particular y política de la maestra Felipa Díez Pérez:
1. INFORME DEL ALCALDE
2. INFORME DEL PÁRROCO
4. INFORME DE UN VECINO NOTABLE
FUENTES
Archivo General de la Administración (AGA), Alcalá de Henares (Madrid): Fondo. Ministerio de Educación Nacional; Serie: Expedientes de depuración de maestros nacionales; signatura 32/12439 (Felipa Díez Pérez, maestra de Castrillo de Rucios, Burgos) [98 páginas] [inicio: 1936; final: 1939]
"Purga de maestros en la guerra civil". Jesús Crespo Redondo y otros. Editorial Ámbito. Valladolid (1987). [página 140]
Los datos biográficos y profesionales de la maestra Felipa Díez Pérez, de su esposo Benito Díez Crespo, de los hijos de éstos (Asunción, Emiliano, Pilar, Julia, Valeriano y Beatriz), de los cónyuges de los anteriores (Isaac, Jesusa, Lorenzo, Luis, Rosario y Zacarías), del maestro de Mata, Lucio Fernández Díez, del presbítero Ezequiel Hidalgo Serna y de sus hermanos Narciso y Nicanora, de los cónyuges de éstos y de sus hijos, han sido extraídos de las hemerotecas digitales siguientes, dónde se detallan esquelas, matrimonios, ascensos, nombramientos, abintestatos, sucesos, etc.:
- Biblioteca Digital de Castilla y León:
- Diario de Burgos: 19-06-1891; 02-05-1900; 11-06-1900; 10-01-1901; 17-10-1901; 27-06-1902; 02-12-1902; 09-03-1903; 18-05-1903; 17-06-1903; 01-07-1903; 31-08-1912; 05-09-1912; 05-04-1924; 06-09-1924; 07-10-1925; 02-07-1928; 27-12-1930; 01-01-1931; 06-01-1931; 21-11-1933; 19-10-1934; 11-03-1935; 15-05-1935; 29-04-1940; 08-06-1942; 06-07-1944; 03-03-1946; 30-11-1954; 27-11-1956; 24-11-1957; 28-12-1958; 25-10-1959; 30-08-1974; 16-02-1973; 22-01-1980; 04-07-1981; 15-07-1983; 28-10-1989; 29-05-1991
- Boletín Oficial de la provincia de Burgos: 15-03-1891; 25-04-1891; 30-11-1891; 24-08-1894; 16-08-1896; 18-03-1900; 28-02-1902; 02-12-1902; 18-09-1906; 03-12-1907; 01-10-1909; 27-02-1937; 23-10-1939; 28-08-1940; 10-03-1942; 26-01-1943; 01-02-1944; 27-06-1944; 22-07-1944; 06-06-1959
- Censos electorales de la provincia de Burgos: 1890-1905; 1930; 1936; 1946 (municipios de Gredilla la Polera, Úrbel del Castillo y Arenillas de Villadiego)
- Biblioteca Virtual de Prensa Histórica:
- El Castellano: 21-08-1914; 04-08-1924; 10-09-1928; 04-07-1932; 23-10-1939; 26-01-1943; 27-06-1944; 28-07-1951
- La Voz de Castilla: 03-06-1947
- El Magisterio Español: 11-04-1911
- El Papa-moscas: 19-06-1891
- Boletín Oficial del Estado:
- Gaceta de Madrid: 23-07-1925
- BOE: 23-07-1925; 19-07-1942; 11-03-1944
- Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes:
- Escuela Española: 02-07-1942; 01-07-1943; 16-03-1944
Archivo Diocesano de Burgos:
- Libros parroquiales de Castrillo de Rucios: Libros de Bautizados III (1852-1880) y IV (1881-1925)
- Libros parroquiales de Arenillas de Villadiego: Libro de Bautizados VI (1862-1896)
- Libros parroquiales de Villalibado: Libro de Bautizados (1852-1880)
- Libros parroquiales de La Nuez de Arriba: Libros de Bautizados y Casados; los datos correspondientes a la familia Hidalgo González han sido proporcionados por Diego Santa Marina
Los datos correspondientes a fechas posteriores a 1925 han sido extraídos de la prensa escrita, boletines oficiales y censos electorales digitalizados.
OTRAS ENTRADAS DEDICADAS A MAESTROS DE HUÉRMECES Y OTROS PUEBLOS DEL ENTORNO INMEDIATO
Emilio García Amo: la incomprensible depuración de un maestro
Julián García Jiménez, un maestro abulense desterrado en Huérmeces (1943-1947)
Ponciano Fernández Cortés (1855-1886)





























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