sábado, 27 de junio de 2026

La boda de un enigmático personaje: Pedro Bories Colombo (Huérmeces, 1809)


El día 26 de diciembre de 1809 se celebró una boda en la iglesia de San Juan Bautista de Huérmeces. Nada nuevo bajo el Sol de aquellos tiempos, cuando lo habitual era que se celebraban unas 3 o 4 bodas al año en nuestro pueblo. La peculiaridad de esta ceremonia nupcial radica en la rareza de los apellidos del contrayente: Pedro Bories Colombo.




Apellidos nada comunes en las tierras del Úrbel, ni en las tierras burgalesas, ni siquiera en España. El apunte nupcial nos cuenta algunas cosas más del contrayente: 25 años de edad, natural de la ciudad de Roma, vecino de Aguilar, e hijo de Jacinto Bories y Antonia Colombo, vecinos de Roma; añade que estaba domiciliado "desde hace diez años en este Reino de España". Nada se dice acerca de su profesión o estatus social, aunque este último se le supone.

He buscado datos acerca de esta persona de apellidos foráneos, pero no he sido capaz de encontrar nada. En principio creí que pudiera tratarse de algún militar, teniendo en cuenta que en 1809 el país se encontraba en los primeros tiempos de la francesada, durante los cuales Huérmeces adquirió cierta importancia estratégica, por encontrarse enclavado en plena ruta de Burgos a Aguilar y Reinosa, con frecuente trasiego de tropas de uno y otro bando. Finalmente, nada he podido constatar al respecto.

Así que nos tendremos que contentar con los abundantes datos que hemos encontrado relativos a su esposa, María Candelas García Álvarez, natural de Huérmeces, que contrajo matrimonio (en sus segundas nupcias) con Pedro Bories en aquel diciembre de 1809. 



 

MARÍA CANDELAS GARCÍA ÁLVAREZ, LA ESPOSA DE BORIES

María Candelas García Álvarez fue la cuarta de los siete hijos que trajo al mundo la pareja formalizada en Huérmeces en 1777 por Pedro García Martínez (Hces, 1756) y Bárbara Álvarez Angulo (Miñón):


  1. Ramón (1778)
  2. Gregoria /1781)
  3. Simón (1782)
  4. María Candelas (1784)
  5. Rafael (1787)
  6. Tomás (1791)
  7. Josefa (1795)


María Candelas se habría casado en PRIMERAS NUPCIAS, hacia el año 1804, con Manuel Montero Pérez-Aguilar (c.1775), vecino de Burgos. La boda no se celebró en Huérmeces, contraviniendo la costumbre de casarse en el pueblo de la novia. María Candelas enviudó pronto, aunque pudo traer al mundo a una única hija, Francisca Montero García, nacida -probablemente- en Burgos hacia el año 1806.

De tal manera que cuando, el 26 de diciembre de 1809, María Candelas contrajo matrimonio en SEGUNDAS NUPCIAS (ahora sí, la boda se celebró en Huérmeces) con el enigmático Pedro Bories Colombo, la novia seguía siendo una mujer joven, de 25 años de edad.

Suponemos que la pareja (y Francisca, la hija del primer matrimonio de María Candelas) pasó a residir en Aguilar de Campoo, lugar en el que Pedro se encontraba avecindado, aunque no hemos encontrado referencia alguna al repecto. No sabemos cuántos hijos tuvieron, aunque hemos encontrado referencias de una hija: María Bories García, nacida hacia 1810.

Por diversas noticias posteriores, todo parece indicar que María Candelas también enviudó pronto de Pedro Bories; se convirtió así en una viuda joven, por segunda vez en pocos años, y con al menos dos niñas a su cargo.


EL PLEITO DE MARÍA CANDELAS POR LOS DERECHOS DE SU HIJA FRANCISCA MONTERO

En el Archivo de la Real Chancillería de Valladolid aparece un curioso documento que, datado entre 1818 y 1819, lleva por título "Pleito litigado de María Candelas García, vecina de Huérmeces, con Pedro Guerra y otros consortes, vecinos de Ros, Las Celadas y Santibáñez, en la jurisdicción de Castrojeriz, sobre la rendición de cuentas de la primera en la curaduría de su hija Francisca Montero"




Este pleito fue entablado por María Candelas contra los fiadores de los bienes incluidos en un mayorazgo de su hija Francisca Montero, obtenido a la muerte de su tía, la referida Florentina Rodríguez-Ubierna Varona.

El mayorazgo que había recaído en su hija Francisca Montero procedía de Florentina Rodríguez-Ubierna Varona, nacida en Huérmeces en 1777 y esposa del teniente coronel José Ramón Bustillo Orna, natural de Villarcayo; cuando Florentina Rodríguez-Ubierna falleció, sin hijos, en 1818, el mayorazgo pasó a su resobrina Francisca Montero, que era menor de edad, ya que su padre Manuel Montero Pérez-Aguilar había fallecido en 1807.

Fue entonces cuando su madre, la citada María Candelas García (viuda de Manuel Montero), pasó a ejercer la función de tutora y curadora de los bienes de su hija, nombrando fiadores a Pedro Guerra y otros seis vecinos de Ros, Las Celadas y Santibáñez Zarzaguda.

El pleito se originó al discrepar María Candelas en las cuentas del mayorazgo presentadas por los siete fiadores aludidos; María Candelas solicitó a la Real Chancillería de Valladolid una especie de certificación de su condición de "viuda honesta", a la que los fiadores contestaron aduciendo Mª Candelas no era viuda, porque se había casado en segundas nupcias con el tal Pedro Bories (Boris, Bureis, "de nación italiano"), vecino de Roma y que no presentaba arraigo en la zona.

Afortunadamente, para los intereses del presente post, en uno de los documentos incluidos en el Pleito se afirma que María Candela García era, en abril de 1818, vecina de Huérmecesviuda en segundas nupcias de Don Pedro Bories

En aquella fecha tan temprana, cuando María Candelas tenía 34 años de edad, había enviudado dos veces, había retornado a Huérmeces con sus -al menos- dos hijas habidas en sus dos matrimonios, y se había visto inmersa en un pleito que no le acarreó más que desgracias y disgustos.

Aunque el pleito no concluyó con sentencia firme alguna, sabemos que María Candelas consiguió su certificación de "viuda honesta", aunque también sufrió el embargo de todos sus bienes y un gasto considerable en el desarrollo del procedimiento judicial. 

En uno de los documentos del Pleito, María Candelas manifiesta sus temores hacia el alcalde pedáneo de Huérmeces, Juan de Ubierna, enemigo declarado de ella, así como hacia el ínclito escribano Melchor Díaz de Ubierna (un viejo conocido de este blog), primo del citado alcalde y estrechamente relacionado con Anselmo Montero Pérez de Aguilar, cuñado de María Candelas, y enemistado con ella por el asunto del mayorazgo que obtuvo su hija, Francisca Montero. 

[Manuel Montero Pérez-Aguilar era el primogénito de José Montero Rodríguez-Ubierna y María Teresa Pérez-Aguilar Guilarte; debido a que José Montero había fallecido en 1808 y su hijo Manuel Montero en 1807, a la muerte de Florentina Rodríguez-Ubierna Varona (1818) recayó en su resobrina Francisca Montero García (en su condición de familiar más directo) el mayorazgo del que ella era titular]

Ver entrada anterior: La historia de amor de Florentina Rodríguez de Ubierna

No sabemos ni dónde ni cuando nació María Bories, aunque suponemos que lo haría en Aguilar alrededor del año 1810. Lo que sí sabemos es que falleció en Huérmeces en 1841, en su condición de moza soltera.

En cuanto a Francisca Montero, la hija cuyo mayorazgo originó el pleito de 1818-1819, sabemos que contrajo matrimonio en Huérmeces, en 1826, con Manuel Rozas Pérez, natural de Virtus. En nuestro pueblo trajeron al mundo a un hijo, Nicasio María Rozas Montero, nacido a finales de aquel mismo año de 1826. No sabemos si Francisca y Nicasio se establecieron definitivamente en Huérmeces o sí, lo que parece más probable, partieron hacia otro destino.


Partida funeraria de María Candelas García, viuda de Pedro Bories [pobre]


El epílogo de esta historia no puede resultar más triste: María Candelas García, viuda de Pedro Bories, falleció en Huérmeces en 1863, a los 79 años de edad. Su partida funeraria nos dice que no otorgó testamento, que recibió un "entierro de pobre", con asistencia de los hermanos de las cofradías de Nuestra Señora, de las Ánimas y de la Vera Cruz, de las que ella misma era hermana; y que a su muerte dejó una única hija viva, la referida Francisca Montero, habida en su primer matrimonio con el vecino de Burgos Manuel Montero Pérez de Aguilar.

No cabe ninguna duda de lo azarosa y tortuosa que resultó ser la vida de María Candelas García: se casó muy joven, en primeras nupcias, con un vecino de Burgos, con el que tuvo una hija; enviudó pronto y se casó, en segundas, con un personaje presuntamente notable, natural nada menos que de "la corte de Roma"; se trasladó a vivir a Aguilar de Campoo, tuvo una hija con su segundo marido; enviudó pronto por segunda vez; se trasladó a vivir a Huérmeces con sus dos hijas; entabló un pleito con los fiadores de la primera, lo que le ocasionó embargos y disgustos; casó a la hija habida en su primer matrimonio (Francisca) y enterró a la hija habida en su segundo (María); y, por fin, a la avanzada edad de 79 años, falleció en Huérmeces, pobre y presumiblemente sola.

[No he podido constatar que en el momento de su fallecimiento, en diciembre de 1863, María Candelas viviera sola en Huérmeces o lo hiciera en compañía de su única hija superviviente, la citada Francisca Montero García, casada con un natural de Virtus, y presumiblemente establecida en aquel pueblo]


ANEXOS

I. LA PARTIDA NUPCIAL DE PEDRO BORIES Y MARÍA CANDELAS GARCÍA

El apunte nupcial, realizado Manuel Martín Varona, cura beneficiado de la iglesia de San Juan Bautista de Huérmeces en aquel día 26 de diciembre de 1809, nos da algunas pistas sobre la presunta relevancia social del novio, Pedro Bories Colombo. 

Comenzando por el tratamiento de "don" dado al propio Pedro (y a su esposa, claro) y que queda patente en el mismo encabezamiento de la partida.




En sus datos de filiación (edad, naturaleza, vecindad, nombre y vecindad de los padres) aparece de nuevo el tratamiento de don para sus padres, así como su vecindad en "la corte de Roma". 

También se consigna la preceptiva realización de la lectura de las tres canónicas moniciones, tanto en Huérmeces como en la villa de Aguilar de Campoo, lugar de residencia de don Pedro. La certificación de las realizadas en Aguilar aparece firmada por don Antonio Mantilla, "canónigo y cura párroco de la insigne colegial y parroquial de dicha villa"; también se cita la "licencia expresa de los señores Provisores dada en Burgos por testimonio de Inocencio Moragas".




Aunque, sin duda, resulta ser el capítulo de testigos firmantes el más clarificador al respecto de la relevancia del contrayente. Firman la partida nupcial de Pedro Bories y María Candelas García las cinco personas siguientes:

  • Manuel Martín Varona, cura beneficiado de la iglesia de San Juan Bautista de Huérmeces, en su calidad de oficiante
  • Pedro Bories, en su calidad de contrayente
  • Feliciano Lomillo (Hces, 1743-1818) vecino del pueblo y sacristán de la parroquia durante mucho tiempo, en su calidad de testigo
  • Ángel Mínguez Barajas, alcalde mayor de la Jurisdicción de Haza de Siero, en su calidad de testigo 
  • María de la Vara, esposa del citado alcalde mayor, en su calidad de testigo

Resulta ser la presencia como testigos del alcalde mayor de Haza de Siero y su esposa la que deja a las claras la relevancia social del novio. Ángel Mínguez Barajas era un abogado residente en Madrid, que cursó sus estudios de Bachiller en leyes por la Universidad de Alcalá de Henares (1779-1783) y que aprobó los exámenes para abogado en 1789. 

Posteriormente, en fecha indeterminada, el licenciado don Ángel Mínguez Barajas fue nombrado alcalde mayor de la Jurisdicción de Haza de Siero por el Duque de Medinaceli, su legítimo titular. Desconozco si aquel lejano año de 1809 el citado alcalde mayor de Haza de Siero residía en Huérmeces, tal y como estaba estipulado en el cargo.

El caso es que, tanto si residía en Huérmeces como si lo hacía en Madrid, don Ángel Mínguez Barajas -y señora- acudieron a la boda de don Pedro Bories, y dejaron estampada su firma en la partida nupcial correspondiente, para posterior deleite de estudiosos y curiosos de la historia local.

[Parece ser que, en años posteriores, el mentado Ángel Mínguez Barajas hizo evidente dejación de sus funciones como alcalde mayor de Haza de Siero -suponemos que ya ejercidas desde Madrid- quedando el cargo en manos del alcalde ordinario de Huérmeces, lo que ocasionó no pocos quebraderos de cabeza en pleitos emprendidos por vecinos de alguno de los pueblos que conformaban la citada jurisdicción]


Sería de justicia que este post llevara por título algo así como "La azarosa vida de María Candelas García, dos veces viuda, una vez rica, finalmente pobre" aunque me decanté por el definitivo porque el motivo fundamental para fijarme en el apunte nupcial de 1809 fue el exotismo de los apellidos del contrayente.

Dicho lo dicho, quedan por responder varias cuestiones de importancia: ¿Quién fue Pedro Bories Colombo?, ¿a qué se dedicaba?, ¿dónde conoció a María Candelas?, ¿cuándo y dónde murió?.

Quizás algún día lo sepamos.


II. DOS DOCUMENTOS DEL PLEITO DE 1818-1819

Por el interés de su contenido, transcribo a continuación parte del texto de dos de los documentos que conforman el citado Pleito. Se han añadido tildes y pausas, corregido grafías y eliminado mayúsculas innecesarias.




En la villa de Castrojeriz [Castro Xeriz] a diez de abril de 1818, ante mi el escribano y testigos pareció doña María Candelas García, (viuda) y vecina del lugar de Huérmeces, de esta jurisdicción, viuda que quedó de don Manuel Montero, y madre legítima de doña Francisca Montero, menor de edad, y viuda en segundas nupcias de don Pedro Boris (sic), y dijo: que como tal tutora y curadora de la citada su hija, la corresponde la posesión real del vínculo o mayorazgo que gozó doña Florentina Rodríguez de Ubierna, última poseedora, como hija de don Manuel Montero, varón mayor, y de quien por el ministerio de la ley se ha trasferido la citada posesión, pero como la otorgante tiene justos recelos de que el alcalde pedáneo de Huérmeces, Juan de Ubierna, es un enemigo capital de la exponente, el escribano Melchor Díaz de Ubierna, que es el único de dicho pueblo, es primo de dicho juez, está relacionado estrechamente con don Anselmo Montero, su cuñado y menor que su esposo don Manuel, también enemigo y perseguidor de la que representa, no se atreve a exponer ante aquella justicia, porque cree no ser oída y con probabilidad asegura ser abatidas, para que no se estime ni experimente este mal hacia sí y a su hija, se acoge a la protección de los señores presidente y oidores de la Real Chancillería de Valladolid a fin de que manden librar su Real Provisión para que aquella justicia pedánea no la veje ni moleste con ningún recurso que se la promueva...




Valentín Calvo Antón, en nombre de doña María Candelas García, viuda, vecina del lugar de Huérmeces, jurisdicción de la villa de Castrojeriz, digo: que habiendo quedado en dicho estado por el fallecimiento de Don Manuel Montero, por ministerio de la ley quedo por tutora y curadora de su hija Doña Francisca Montero, en quien recayeron todos los derechos correspondientes al citado Don Manuel, entre los cuales se numera cierta vinculación que anteriormente gozó Doña Florentina Gutiérrez de Ubierna, y a causa de recelarse que la justicia de aquel pueblo, como parientes que eran de la mencionada Doña Florentina, la habían de molestar y perseguir con injustos recursos y demandas sobre la sucesión y posesión de dicho vínculo recurrió y yo en su nombre en el mes de abril del año pasado solicitando se la librase la correspondiente Real Provisión de viuda honesta; lo que en efecto se estimó y a su consecuencia se la despachó la que en debida forma con sus diligencias presentó y juró de las cuales resulta haber sido según de ella aparece cumplimentada de la Justicia de Castrojeriz y requerido el alcalde de dicha villa de Huérmeces: desde el mes de mayo del año anterior han tenido sufrimiento las justicias del mencionado pueblo y no han molestado de manera alguna a la Doña María Candelas, pero ya la emulación no ley ha podido por más tiempo prestar sufrimiento y así es que a instancia de un tal Pedro Guerra, fiador que se titula de la mencionada Doña María cerca de la posesión y rendimientos de dicha vinculación se ha proveído auto por la misma Justicia, mandando que la viuda de cuenta de la administración de ella, embargándola sus bienes y exhortando a los colonos arrendatarios de los de la vinculación para que no paguen a la referida sus rentas o productos, reteniéndolos en su poder a ley de depósito hasta que por aquel tribunal otra cosa se provea [...] la arbitrariedad de la Justicia de Castrojeriz es demasiado escandalosa, la inobediencia a los Reales preceptos de este supremo tribunal demasiadamente visibles y las extorsiones que esta miserable viuda sufre son y han sido extraordinariamente considerables [...] reponiendo las cosas al estado que tenían cuando fue requerida con la Real Provisión de Viuda Honesta, remita los autos que se expresan con emplazamiento en forma. En la Real Chancillería de Valladolid a octubre quince de 1819.


III. EL APELLIDO BORIES

Según lo encontrado en alguna web especializada en genealogía, el apellido Bories procede de Francia, concretamente de los departamentos situados en el cuadrante sudoriental del país. Desde esa zona, se expandió por el resto de Francia y por los países limítrofes, especialmente Bélgica y Alemania.

En España existieron Bories en Cataluña, quizás por razones de mera cercanía a aquel núcleo original. En el siglo XIX también existieron Bories en Italia, Roma incluida.

Según la base de datos del INE, hoy en día no existen en España personas apellidadas Bories.

En Chile vivió un Bories que ha pasado a la historia: Carlos Bories, gobernador de Magallanes entre 1898 y 1904, y cuya labor resultó fundamental para el desarrollo de la región. Puso nombre al primer buque-factoría ballenero bajo bandera chilena, el "Gobernador Bories", que procesó ballenas antárticas entre 1906 y 1914. También puso nombre a una localidad de la región magallánica, Puerto Bories, en la que se encuentran las instalaciones industriales conocidas como "Frigorífico Bories", declaradas Monumento Histórico Nacional por el gobierno de Chile en 1996, y que resultaron vitales para el desarrollo de la ganadería ovina en la Patagonia chilena


IV. EL APELLIDO COLOMBO

Fue uno de los apellidos más comunes en Italia. Era el apellido que se otorgaba a los niños abandonados, especialmente en Lombardía (apellido equivalente al Expósito castellano). El término Colombo hace referencia a la paloma, ave relacionada con el Espíritu Santo en las culturas cristianas.

El apellido Colombo era también muy común en las regiones de Francia limítrofes con Italia.

Hoy en día existen en España 885 personas que portan Colombo como apellido paterno, y 450 lo hacen como materno. El apellido tiene cierta importancia relativa en la provincia de Cáceres.


FUENTES

Archivo Diocesano de Burgos: libros parroquiales de la iglesia de San Juan Bautista de Huérmeces: libro de bautizados III (1730-1781); libro de bautizados IV (1781-1851); libro de casados IV (1785-1825); libro de casados V (1826-1851); libro de finados V (1826-1851); libro de finados VI (1852-1880)

Archivo de la Real Chancillería de Valladolid: Signatura PL CIVILES, MORENO (OLV), CAJA 58,5; "Pleito litigado de María Candelas García, vecina de Huérmeces, con Pedro García [sic] y otros consortes, vecinos de Ros, en la jurisdicción de Castrojeriz, sobre la rendición de cuentas de la primera en la curaduría de su hija Francisca Montero". Fechas 1818-1819. (94 páginas). PARES-Pleito María Candelas García