sábado, 7 de febrero de 2026

Las elecciones generales de febrero de 1936, y sus consecuencias, en Huérmeces y comarca


Este mes de febrero van a cumplirse noventa años de la celebración de unas elecciones generales de diputados a Cortes, las terceras y últimas de la Segunda República, que resultaron tan sorprendentes en resultados como trágicas en consecuencias; se celebraron el domingo 16 de febrero de 1936.



Las derechas estaban convencidas de la victoria. Las izquierdas, aún doloridas por los trágicos sucesos de octubre de 1934, tenían pocas esperanzas en los resultados. Los dirigentes anarquistas habían preconizado la abstención y, de todas formas, no podían votar varios millares de presos, condenados tras la revolución asturiana.

Mucha tinta y papel se ha gastado en analizar, estudiar, ensalzar, manipular y revisionar aquellos resultados. Nadie discute que hubo pucherazos, a pequeña escala y en ambas direcciones, pero tampoco parece tener fundamento la tesis esgrimida por algunos en el sentido de que el Frente Popular "hizo muchas trampas" gracias a las cuales consiguió la sorpresiva victoria.  

Lo que sucedió, más bien, es que los afiliados a los sindicatos anarquistas "pasaron" olímpicamente de las recomendaciones abstencionistas de los responsables anarcosindicalistas, y votaron en masa al Frente Popular. Y que las mujeres de aquellos también lo hicieron así, dejando aparte sus -supuestamente- mayores sentimientos religiosos. Muchos obreros y jornaleros tenían familiares encarcelados y una de las promesas electorales del Frente Popular había sido la de conceder la amnistía a todos los encarcelados por los trágicos sucesos de octubre de 1934.

El caso es que las derechas nunca aceptaron aquellos sorprendentes resultados. Y lo que vino a continuación es historia, negra para unos, blanca para otros, pero historia al fin y al cabo.


LAS CANDIDATURAS EN LA PROVINCIA DE BURGOS

A la circunscripción electoral correspondiente a la provincia de Burgos (355.000 habitantes) le correspondían 7 escaños (uno por cada 50.000 hab). El sistema electoral de la época establecía que, para provincias con 7 diputados, los votantes podían elegir un máximo de 5 candidatos cada uno, tanto dentro de una misma candidatura como en diferentes candidaturas, ya que las listas eran abiertas.

Si bien las izquierdas lograron presentar una única coalición principal, el Frente Popular, en la provincia de Burgos las derechas se presentaron divididas en tres candidaturas (Frente Contrarrevolucionario de Derechas, Partido Agrario y Partido Radical), a diferencia de lo que sucedió a escala nacional, dónde las derechas se presentaron en coalición dentro del denominado Frente Contrarrevolucionario.

En la provincia de Burgos, las cuatro principales candidaturas presentadas fueron:

  • Frente Contrarrevolucionario de Unión de Derechas (CEDA, Comunión Tradicionalista, Partido Nacionalista Español, entre otros): 5 candidatos: Estévanez, Bermejillo, Gonzalo Soto, Albiñana y Valiente
  • Partido Agrario: 5 candidatos: Martínez de Velasco, Alonso de Armiño, de la Cuesta, García Bedoya y Gómez González
  • Frente Popular (en Burgos, Izquierda Republicana y Partido Socialista, principalmente): 5 candidatos: Barrio Duque, Cuadrao, Mingo, Labín y Asenjo
  • Partido Radical: un solo candidato, Juan Antonio Rodríguez Moliner


LAS ELECCIONES EN LA COMARCA ÚRBEL-UBIERNA

Como viene siendo habitual en este blog, consideramos una ficticia comarca que, básicamente, consiste en los alrededores de Huérmeces, con una clara deriva septentrional, siguiendo el curso alto del Úrbel hasta las tierras del Tozo. También, por motivaciones familiares, se han incluido algunas localidades de los ríos Brullés y Hormazuela.

Para un análisis de los datos electorales, se han considerado en total 36 municipios de la "comarca", desde el más norteño (Basconcillos del Tozo) hasta el más meridional (Pedrosa de Río Úrbel); desde el más occidental (Olmos de la Picaza) hasta el más oriental (Cernégula).

En esta ocasión, además, se han considerado seis municipios completamente ajenos a la comarca (bien por situación, bien por demografía), en un intento por ofrecer datos que contrasten con el apabullante voto derechista que se produjo tanto en la comarca como en la mayor parte de la provincia de Burgos. Y en un intento, sobre todo, de comprender el porqué de aquellos resultados.

De esta manera, por el norte, se han incluido los datos electorales de Arija y Tubilla del Agua; por el sur, los de la ciudad de Burgos, Los Balbases y Villasur de Herreros; y por el Oeste, los de Villadiego.   


LA PARTICIPACIÓN: MAYOR ABSTENCIÓN EN LAS ZONAS DE VOCACIÓN PASTORIL

En la tabla siguiente aparecen los datos de participación para los 36 municipios considerados, ordenados de mayor a menor participación.



Llama la atención la elevada participación media en la comarca, al alcanzar el 76,1%, cuatro puntos y medio por encima de la ya de por sí elevada media provincial (71,5%).

Observamos también una ligera tendencia hacia la mayor participación en los municipios de clara vocación cerealista, en contraposición con aquellos de claro predominio pastoril. Las excepciones a esta norma fueron Santibáñez Zarzaguda, Las Celadas y Zumel, en cuanto a las primeras; Quintanilla Sobresierra y Hontomín, entre las segundas. 

Ocho municipios presentaron una participación superior al 85%: Tobar (95,0%), Manciles (93,4%), Quintanilla Sobresierra (93,0%), Hontomín (91,2%), Mansilla (89,2%), Pedrosa de Río Úrbel (88,8%), Quintanaortuño (88,4%) y Ubierna (85,2%).

En el extremo opuesto, seis municipios presentaron una participación inferior al 70%: Quintanilla Pedro Abarca (57,7%) La Piedra (60,4%), Basconcillos del Tozo (61,6%), Las Hormazas (63,7%), Acedillo (68,4%) y Las Celadas (68,7%).

Especialmente llamativo resulta el bajo índice de participación de Quintanilla Pedro Abarca, municipio conformado por la localidad homónima, San Pantaleón del Páramo y Ruyales del Páramo. Solo votó el 57,7% del censo electoral. Desconozco los posibles motivos de tan alta abstención aunque, en pequeñas poblaciones, la mera ausencia de un par de familias con hijos en edad de votar puede ocasionar que se dispare el abstencionismo. 

Huérmeces aparece en el escalón siguiente de la tabla, al alcanzar una participación del 83,3%, similar a la de Lodoso, Ros, Los Tremellos o Cernégula.

En las seis localidades consideradas, ajenas a la comarca, se alcanzaron niveles de participación muy dispares, aunque casi siempre por encima de la media provincial:

  • Villasur de Herreros: 88%
  • Villadiego: 86,9%
  • Tubilla del Agua: 86,8%
  • Los Balbases: 80,3%
  • Arija: 78,5%
  • Burgos (capital): 69,7%

LOS RESULTADOS: UNA COMARCA CLARAMENTE CONSERVADORA

En la tabla siguiente se han resumido los resultados obtenidos por las cuatro candidaturas principales, con el añadido del sumatorio por bloques de derechas e izquierdas. La tabla se encuentra ordenada por porcentaje decreciente de voto a las derechas.



Resulta evidente que, tanto en la comarca como en la mayor parte de la provincia, las derechas arrasaron en las elecciones generales de febrero de 1936. 

A escala provincial, la media de apoyo a las derechas alcanzó el 74,9% mientras que, en la comarca, llegó al 91,9%, diecisiete puntos más. Así de claras estaban las cosas en las tierras del Úrbel, Ubierna, Hormazuela y más allá.

En este caso resulta menos clara la diferenciación entre municipios claramente cerealistas y aquellos otros de vocación más pastoril. Aquí cabe considerar otro tipo de parámetros socio-demográficos, tales como la abundancia de jornaleros o trabajadores por cuenta ajena en cada municipio.

Los mayores apoyos a las derechas se dan en Avellanosa del Páramo (100%), Susinos del Páramo (100%), Las Celadas (100%), Basconcillos del Tozo (99,3%) y Ros (99,3%). De todas formas, en 30 de los 36 municipios considerados el apoyo a las derechas fue superior al 85%, por lo que resultará más interesante analizar las relativas excepciones a este apabullante triunfo de las derechas.

Los mayores apoyos a las izquierdas (superior al 15%) se observan en los siguientes seis municipios de la comarca:

  1. Cernégula (39,3%)
  2. Santibáñez Zarzaguda (29,5%)
  3. Olmos de la Picaza (17,0%)
  4. Masa (16,6%)
  5. Quintanilla Pedro Abarca (16,5%)
  6. Celadilla Sotobrín (15,1%).

Merece la pena realizar un pequeño esfuerzo analítico en el caso de los cuatro primeros, ya que hemos encontrado suficientes datos que nos pueden ayudar a entender el porqué de su -relativamente- mayor apoyo a las izquierdas. En Quintanilla Pedro Abarca y Celadilla Sotobrín, sin embargo, no hemos encontrado motivos claros para ese mayor apoyo a las izquierdas. No abundan los jornaleros ni ningún otro colectivo que pudiera encontrarse fuertemente influido por sindicatos y partidos de izquierda.


CUATRO EXCEPCIONES COMARCALES AL RODILLO DE LAS DERECHAS: CERNÉGULA, SANTIBÁÑEZ ZARZAGUDA, OLMOS DE LA PICAZA Y MASA

Puede parecer muy forzado el criterio de otorgar excepcionalidad a un apoyo electoral que apenas sobrepasa el 15-20% pero hay que incidir en el hecho de que la media comarcal al voto izquierdista apenas sobrepasó el 8%. La media provincial llegó al 25,1%, gracias a la importancia del censo obrero de Miranda de Ebro, Burgos capital, Arija y otras localidades del norte provincial. 


1. CERNÉGULA: EL MEJOR RESULTADO DEL FRENTE POPULAR EN LAS TIERRAS DEL ÚRBEL, UBIERNA Y MÁS ALLÁ

Las elecciones de febrero de 1936 dieron un resultado sorprendente en Cernégula. En este pequeño municipio, las izquierdas obtuvieran el mejor resultado de toda la comarca (39,3%), similar al obtenido en otras poblaciones con censo electoral claramente superior: Burgos (34,0%) y Villadiego (34,7%).

En aquellos tiempos, el municipio de Cernégula estaba conformado exclusivamente por la localidad homónima, ya que Quintanajuar había pasado a pertenecer al municipio de Masa diez años antes (1926). La población de Quintanajuar a mediados de los años treinta alcanzaba los 220 habitantes

Nada destacable aparece en el censo electoral de Cernégula de aquel año de 1936, a no ser el término "labradora" que aparece al lado del nombre y apellidos de un buen número de mujeres mayores de edad. En otros municipios, en la profesión de las mujeres, esposas de labradores, aparece consignado el socorrido "sus labores", que no dice nada y lo dice todo. 

El censo electoral de Cernégula estaba conformado en 1935 por 118 electores (hombres y mujeres mayores de 23 años), de los cuales 48 aparecen como "labradores", 29 lo hacen como "labradoras" (inusual clasificación en la época), 23 como "sus labores", 2 camineros, 2 pastores, 2 taberneros (hombre y mujer), un cazador, un zapatero, un cartero, un sacerdote, un jornalero y dos sin ocupación alguna. 

La única explicación posible para el relativamente importante voto obtenido por las izquierdas puede que radique en la abundancia de "renteros" o "jornaleros" aquí clasificados como "labradores" (ellos) y "labradoras" (ellas). Puede que la mayor parte de estos renteros o jornaleros fueran potenciales votantes del Frente Popular, al igual que sucedió en la vecina localidad de Quintanajuar.

Quizás nos sirva para conocer algo más al respecto, comentar la represión sufrida por dos personas residentes en el pueblo: el tabernero y el maestro. 

[El tabernero de Cernégula, Venancio Arce González (32 años en 1936), resultó represaliado por las nuevas autoridades "nacionales", al serle incautados sus bienes en 1937. Quizás nos encontremos ante un caso de venganza personal ya que, dos años antes, un vecino del pueblo había sufrido el embargo de sus bienes por importantes deudas acumuladas con el mencionado tabernero, que interpuso la consiguiente demanda judicial. A pesar de la incautación de bienes, Venancio prosiguió con su labor de tabernero de Cernégula, falleciendo en el pueblo en 1960, a los 57 años de edad; para completar la triste historia, añadir que el vecino embargado por deudas en 1935 falleció en Burgos en 1951, a los 56 años de edad, arrollado por un tren]

[El maestro de Cernégula, Juan Quintero Parreño (Valverde del Camino, Huelva, 1890), que había tomado posesión de la plaza de Cernégula el año anterior, fue detenido el 25 de julio de 1936 e ingresado en la prisión provincial, dónde estuvo hasta septiembre de 1938; falleció en Burgos el 8 de septiembre de 1940, a los 50 años de edad, probablemente a consecuencia de su estancia en el penal]

  
2. SANTIBÁÑEZ ZARZAGUDA: UN PUEBLO CON MUCHOS ARRIEROS Y ALBAÑILES Y UN AYUNTAMIENTO TUMULTUOSO

No menos llamativo resulta el voto obtenido por las izquierdas en el municipio vecino de Santibáñez Zarzaguda que, en aquellos tiempos, comprendía a la localidad homónima y al anejo de Miñón. El 16 de febrero de 1936 votaron 315 personas (abstención del 29,2%), de las cuales el 20,5% votó a las izquierdas (lo que supone 12,4 puntos más que la media comarcal del voto a las izquierdas (8,1%).

En 1936, la población del municipio de Santibáñez alcanzaba la abultada cifra de 870 habitantes. Por otra parte, el censo electoral de 1935 incluía a 439 electores, hombres y mujeres mayores de 23 años.  

En un primer análisis del censo electoral de Santibáñez correspondiente al año de 1935 llama la atención la importancia de dos colectivos profesionales: arrieros (36 censados) y albañiles (23 censados). Entre ambos colectivos (59 censados) se alcanza un 13,4% del censo electoral, quizás suficiente para que las izquierdas alcanzaran en este municipio el referido 20,5%. Otros colectivos presuntamente proclives al voto de izquierdas podrían ser los integrados por jornaleros (3 censados), sirvientes (2), estudiantes (4) y pastores y guardas de ganado (4).

El resto de los colectivos profesionales estaba compuesto por las siguientes categorías: anticuarios (2 censados), chófer (1), industriales (7), barbero (1), panadero (1), sacerdote (1), maestros y maestras (4), médico (1), comerciantes (3), electricistas (2), caminero (1), molineros (3), carreteros (3), cartero (1), sastres (2), propietario (1), tratante (1), veterinario (1), quesero (1), secretario (1), herreros (3), tablajero (1), zapatero (1) y alguacil (1). 

Por supuesto, los dos colectivos más numerosos resultan ser el de "labradores" (105 censados), y el cajón de sastre femenino denominado "sus labores" (220 censadas). Ambos colectivos podrían ser considerados mayoritariamente votantes de derechas; los labradores por tratarse de pequeños propietarios preocupados por las noticias relativas a ocupaciones de fincas que llegaban desde el sur; sus esposas, por sus fuertes convicciones religiosas, fruto de años de costumbre y sumisión total a la Iglesia y sus ministros.

Como también sucede en otros municipios, quizás convenga echar un vistazo al listado de represaliados de Santibáñez Zarzaguda para comprobar cuales fueron los colectivos más afectados, como supuestos afines y votantes del Frente Popular.

Antes de ello, conviene saber que en las elecciones municipales de 1931 había ganado la candidatura monárquica, eligiéndose como alcalde al médico del pueblo, Lázaro García González. En marzo de 1932, al médico-alcalde le fue abierto un expediente de incompatibilidad y desobediencia, por lo que tuvo que ser sustituido en la alcaldía por el concejal, también monárquico, Moisés Varona Rodríguez, que ejerció de alcalde de Santibáñez durante los siguientes cuatro años.

[El médico Lázaro García recuperó el cargo de alcalde de Santibáñez después del golpe de estado del 18 de julio; el 14 de agosto de aquel año ya aparece como alcalde de la localidad, manteniéndose en el cargo hasta el año 1938; volvió a repetir en el cargo durante los años 1949-1952]

A mediados de marzo de 1936, a las pocas semanas de producirse el triunfo del Frente Popular en las elecciones generales, el nuevo gobernador civil de la provincia ordenó el cese de todos los concejales que por entonces formaban parte del Ayuntamiento de Santibáñez Zarzaguda. En este caso, no parece que las nuevas autoridades pudieran acogerse a lo sucedido en otros municipios, cuyos alcaldes habían sido revocados de su cargo, por parte del gobierno republicano de derechas, tras los trágicos sucesos de la "Revolución de Asturias" (octubre 1934). En este caso, se trató de un cese dictado por el Gobierno civil, ordenándose la sustitución de los concejales monárquicos -surgidos en las elecciones municipales de 1931- por otros afines al Frente Popular.

De aquella manera, el día 15 de marzo de 1936 se convocó una sesión extraordinaria en el Ayuntamiento, durante la cual entregaron sus cargos el alcalde Moisés Varona y los siete concejales, tomando posesión de sus cargos los nuevos concejales, tras el nombramiento interino efectuado por el Gobernador Civil de Burgos. 
 
El nuevo consistorio interino se constituyó el 18 de marzo de 1936, resultando elegido alcalde Gregorio González García, siendo concejales Santos García Herrera, Francisco Álvarez Pérez, José Álvarez Nogal, Ricardo del Val Herrera, Emiliano Álvarez Lomas, Francisco González Álvarez y Pedro Rodríguez González.

Entre las primeras decisiones adoptadas por el consistorio interino destacan: la iniciación del expediente para construir nuevas escuelas y una casa para los maestros; la solicitud al Instituto de Reforma Agraria para que se anulara el pago de un antiquísimo censo que gravitaba sobre las finanzas del consistorio desde tiempo inmemorial; la declaración de festivo para el próximo 14 de abril; y dar el nombre de Plaza de la República a la plaza de la villa. Dos medidas de calado y otras dos de carácter meramente simbólico.

[resulta muy recomendable la lectura de la crónica realizada por el corresponsal del Diario de Burgos en Santibáñez, insertada en su edición del 19 de marzo de 1936, así como todas las publicadas con anterioridad y posterioridad a esa fecha; todas las crónicas estaban firmadas por Marcelo Palacios Conde, secretario municipal entre 1920 y 1944]

Tras aquellos convulsos días de la primavera de 1936, cuatro de los ocho concejales nombrados (incluido el que resultaría elegido alcalde, Gregorio González García) figuran entre las personas represaliadas por las nuevas autoridades surgidas del golpe militar del 18 de julio.

[Rafael Álvarez Abad, 53 años, arriero: pasó dos meses en el penal de Burgos (mayo-julio 1937); en 1938 se le reclaman ciertas cantidades de dinero, por supuestas deudas; en el censo electoral de 1946 no aparece en Santibáñez, puede que se hubiera trasladado a la ciudad de Burgos, dónde aparece una persona de igual nombre y apellidos en 1938, 1940 y 1948]

[Félix Álvarez Alonso, 27 años, arriero: aparece en listados de desaparecidos; en julio de 1938 se le reclaman ciertas cantidades de dinero, por supuestas deudas con vecinos de Sargentes de la Lora y San Andrés de Montearados; no aparece en el censo de 1946, ni en Santibáñez ni en ningún otro lugar]

[Moisés Álvarez Alonso, 24 años, chófer: aparece en listados de desaparecidos; se le reclaman ciertas cantidades de dinero, por supuestas deudas con un vecino de Sargentes de la Lora; no aparece en el censo de 1946, ni en Santibáñez ni en ningún otro lugar]

[Emiliano Álvarez Lomas, 41 años, arriero: detenido el 31 de julio de 1936, su nombre aparece en la "saca" ejecutada el 13 de agosto de 1936, aunque no parece que fuera ejecutado en la misma, ya que aparece en el censo electoral de 1946 correspondiente a Santibáñez una persona de igual nombre y apellidos, edad 51, profesión labrador; Emiliano fue uno de los concejales nombrados interinamente por el Gobernador Civil en marzo de 1936]

[Francisco Álvarez Pérez, 33 años, arriero; detenido el 31 de julio de 1936; puesto en libertad el 1 de septiembre de 1936; en el censo electoral de 1946 aparece en Santibáñez, edad 43, profesión labrador; Francisco fue uno de los concejales nombrados por el Gobierno Civil en marzo de 1936; aparece en el censo de 1946 domiciliado en Santibáñez]

[Máximo García Herrera, 37 años, industrial; detenido el 31 de julio de 1936; aunque su nombre aparece en la "saca" del 13 de agosto de 1936 no parece cierto que fuera ejecutado ya que aparece en el censo electoral de Santibáñez de 1946, edad 47 años, profesión labrador; Máximo falleció en el Hospital Provincial de Burgos en 1980, a la edad de 81 años]

[Esteban González Álvarez, 32 años, albañil: detenido el 2 de agosto de 1936 y puesto en libertad el 28 de agosto siguiente; en el censo electoral de 1946 Esteban aparece domiciliado en Gamonal, casado, 42 años, obrero; en 1955 aparece en El Capiscol, 51 años] 

[Francisco González Álvarez, 29 años, albañil; su nombre aparece en el BOPBU, en octubre de 1938, debido a una incautación de bienes; Francisco fue uno de los concejales nombrados interinamente en marzo de 1936; no aparece en Santibáñez en el Censo electoral de 1946] 

[Gregorio González García, 48 años, labrador; elegido alcalde en marzo de 1936 por votación de los concejales interinos nombrados por el nuevo Gobernador Civil de la Provincia; afiliado a Izquierda Republicana; aunque entregó el Ayuntamiento a las nuevas autoridades sin oposición alguna, fue detenido el 21 de julio de 1936 y puesto en libertad el 1 de enero de 1939, tras sufrir un consejo de guerra que le impuso una pena de 38 años de prisión; pasó por el penal de Valdenoceda; en diciembre de 1939 se le abrió expediente de responsabilidades políticas, imponiéndole una multa de 500 pesetas por sentencia firme de marzo de 1940; en julio de ese año, una vez abonada la sanción, se decretó la libre disposición de sus bienes; en 1944 aparece instalado en la ciudad de Burgos, como industrial chatarrero; falleció en Burgos en 1958, a los 75 años de edad]

[Rafael Núñez Rosáenz, 29 años, maestro; en el pueblo era de sobra conocido su carácter laico, así como su afiliación a Izquierda Republicana, por lo que figuró en las primeras listas de maestros represaliados (dados de baja) por las nuevas autoridades (Orden de 19 de agosto de 1936); en octubre de 1937 aparece en el listado de maestros apartados definitivamente del Magisterio; después de la guerra, se estableció en Burgos, regentando una tintorería en la ciudad, y comenzando a participar activamente en la vida cultural de la misma; poeta de vocación tardía, falleció en Burgos en 1993, a los 86 años de edad]

En la relación de represaliados, conviene recordar la existencia de "listas negras", elaboradas o corroboradas, en muchos casos, por los párrocos de turno. En aquellos tumultuosos tiempos, el cura párroco de Santibáñez era Anastasio Colina González, de 44 años de edad en 1936, destinado en el pueblo durante -al menos- trece años (1926-1939). Parece ser que Anastasio era de aquellos curas aficionados a la confección de meticulosas listas de "malos cristianos y peores patriotas", esperando el momento oportuno para hacerlas valer. Momento que llegó tras el 18 de julio de 1936. 


3. OLMOS DE LA PICAZA: LA CERCANÍA DE VILLADIEGO Y SU CASA DEL PUEBLO

El entonces municipio de Olmos de la Picaza estaba formado por la localidad homónima y otras dos localidades del entorno inmediato, Castromorca y Villanoño. A mediados de los años treinta del pasado siglo residían en el municipio unos 390 habitantes. El censo electoral, conformado por varones y mujeres mayores de 23 años, alcanzaba los 185 electores (87 por Olmos, 78 por Castromorca, 19 por Villanoño, 1 sin determinar).

En la composición del censo electoral, aparentemente, no aparece ocupación laboral alguna que pueda explicar el relativamente alto voto a la izquierda (17%). No obstante, cabe considerar que una parte de los electores clasificados como "labradores" podrían haberlo sido, más propiamente, como "jornaleros" o campesinos sin apenas tierra en propiedad, colectivo más proclive a apoyar a los partidos de izquierda.

Al igual que en los casos anteriores, quizás sea necesario analizar la lista de represaliados de estos pueblos para corroborar cuales pudieron ser los colectivos potencialmente votantes del Frente Popular.

En Olmos de la Picaza aparecen represaliados dos "jornaleros" (que figuran consignados como "labradores" en el censo electoral de 1935) y el cartero del pueblo, activo concejal del Frente Popular.

[Los dos jornaleros, Justo Díez Díez (36 años) y Valerio Díez Díez (31 años) pasaron un par de meses en la cárcel de Villadiego, acusados de pertenecer a la Casa del Pueblo y de tendencias anticlericales. Para redimir sus pecados, ambos tuvieron que afiliarse a milicias derechistas para salvar el pellejo (Justo, a los legionarios de Albiñana, Valerio a la Falange)] 

[El cartero, Epifanio Martín Pérez (54 años), figuraba como concejal izquierdista, por lo que fue detenido el 20 de julio y encerrado en la cárcel de Villadiego durante dos años y pico. Se le abrió expediente de responsabilidades políticas y fue desterrado]

En Villanoño, aparece como represaliado otro "jornalero", aunque con consecuencias mucho más trágicas.

[Néstor Hoyos Fernández (41 años) figura en algún listado como ejecutado en descampado el 16 de septiembre de 1937]

En Olmos residía un personaje que resultó muy dañino, incluso letal, para varias personas del municipio. Constantino, "el Zurdo de Olmos", falangista de primera hornada, campó a su anchas por la comarca durante los primeros meses del "glorioso alzamiento". La lista de desmanes cometidos o inducidos por el susodicho serviría para guionizar una película de terror. En 1958, en agradecimiento a los servicios prestados, el Régimen le concedió la medalla de oro de la Orden de Cisneros; el Zurdo también era poseedor de la medalla de la Vieja Guardia de Falange.

El entonces cura de Olmos, Emilio Moral Gonzalo (57 años en 1936) también era aficionado a la confección de listas negras, y no paró de emitir informes hasta conseguir que tres vecinos fueran sometidos a consejo de guerra. El cura chivato falleció en Burgos en 1967, a la provecta edad de 88 años, supongo que en escasa paz con su supuesta conciencia cristiana.

En Castromorca, la represión sufrida por algunas personas "significadas" resultó mucho más salvaje que en Olmos y Villanoño. Particularmente activos se mostraron el cura del pueblo, Victorino Barriuso Pérez (41 años), y otro falangista camisa vieja, un tal Arturo

Ambos fallecieron ancianos, el cura a los 78 años (1973), y el falangista a los 77 años (1980). Este último participó en un doble crimen familiar acaecido en el otoño de 1964, a resultas del cual resultaron muertos su hijo y su yerno, el primero por disparos de escopeta del segundo, y éste por culatazos de la misma escopeta, infringidos por su cuñada. El que tenga estómago puede leer la crónica del drama familiar -a lo Puerto Hurraco- publicada en el Diario de Burgos del 19 de noviembre de 1964. El que lleva dentro el gen de la violencia, la ejercerá en todos los ámbitos de su vida, incluido el familiar.

El listado de represaliados de Castromorca resulta amplio, ya que hasta siete vecinos del pueblo pasaron una buena temporada en la cárcel: un carpintero, un agostero, un pintor, un labrador y tres jornaleros. Otras cuatro personas tuvieron menos suerte, pagando con su vida por motivos tan graves como ser maestro en tiempos revueltos, no ir a misa o no haber accedido a las pretensiones pseudo sentimentales del gañán de turno.

[El maestro del pueblo, el salmantino Lucas Muñoz Martín (24 años), había llegado al pueblo en abril de 1936 en condición de interino, sustituyendo al anterior titular, Máximo Fuente Vallejo; Lucas fue muerto a palos en la subida a Olmos, el 9 de octubre de 1936; el médico de turno certificó que la muerte se había producido por "hemorragia", el eufemismo al uso en aquellos tiempos; parece ser que el pecado de Lucas había consistido en colgar en la pared de la escuela su título de maestro, del que sin duda se sentiría orgulloso; el problema resultó ser que el título -extendido el 3 de diciembre de 1932- estaba firmado por Rodolfo Llopis, director general de primera enseñanza en aquellas fechas, durante el primer bienio republicano, el bienio rojo] 

Sin duda alguna, el suceso más salvaje de todos los que acaecieron en la zona durante las terroríficas semanas que siguieron al 18 de julio, acaeció el 10 de agosto de 1936 y afectó a tres vecinos de Castromorca: a un padre de 69 años, a su hijo de 34, y a una joven de 22 años. Los tres fueron asesinados de madrugada en la carretera que baja de Pedrosa del Páramo a Cañizar de Argaño, dejando abandonados sus cuerpos en la misma cuneta, por lo que debieron ser enterrados en la finca contigua, aprisa y corriendo, por caritativos vecinos de Pedrosa, tras negarse el cura de Pedrosa a que fueran enterrados en el cementerio del pueblo.

[Elidio Arce García (34 años, casado, tres hijos): labrador y concejal; acusado por el cura Victorino Barriuso de "pésima condición religiosa"]

[Demetrio Arce García (57 años, casado, padre del anterior), labrador; al igual que su hijo, acusado por el cura Victorino Barriuso de que "no iba a misa"]

[Evarista Rupérez Izquierdo (22 años, soltera); tanto su padre, Marceliano Rúperez Martín (69 años, labrador), como su madre, Sergia Izquierdo García (53 años) y como su hermano, Alejandro Rupérez Izquierdo (26 años, labrador), se encontraban presos en la cárcel de Villadiego desde el 20 de julio, por lo que a sus captores les resultó sencillo tal acto; quizás el pecado de Evarista había sido el no haber accedido a las pretensiones de uno de los gerifaltes falangistas de Villadiego; por el estado en que se encontraban sus ropas -un kimono de flores- seguramente, la pobre Evarista fue violada antes de que la remataran sus asesinos]

Hoy, casi noventa años después del terrible evento, continúan sin ser recuperados los cuerpos de los tres asesinados. Se realizaron dos intentos en años pasados (2008 y 2011), ambos sin éxito. El lugar se encuentra incluido en el listado de fosas elaborado por la Asociación Coordinadora Provincial de Recuperación de la Memoria Histórica, con el nº 74 y el nombre de "Fosa de La Solana-Valdoro", ubicada en el término de Pedrosa del Páramo, cerca ya del límite con Villanueva de Argaño. La zona fue objeto de concentración parcelaria hace ya más de treinta años (finales de los ochenta-primeros de los noventa del pasado siglo), lo que ha dificultado sobremanera la correcta identificación del lugar de enterramiento.


4. MASA: EL "COTO ROJO" DE LOS RENTEROS DE QUINTANAJUAR

En 1926, Quintanajuar y sus "granjas" de La Cabañuela y Monte Espinoso (esta última, probablemente despoblada) se segregaron de Cernégula y pasaron a formar parte del municipio de Masa. 

Por lo tanto, en 1936, la población del municipio de Masa alcanzaba la cifra de 370 habitantes, mientras que su censo electoral incluía a 165 electores (hombres y mujeres mayores de 23 años), distribuidos de la siguientes manera: 135 electores por Masa y 30 por Quintanajuar.

Si analizamos el censo electoral de Masa correspondiente a aquel año de 1936, nada destacable encontraremos consignado en el epígrafe "profesión, oficio u ocupación": un predominio absoluto de "labradores" entre los varones, y de "sus labores" entre las mujeres.

Nada se dice del carácter de "renteros" que tenían todos los labradores de Quintanajuar y sus granjas. Trabajaban tierra ajena, propiedad de terratenientes absentistas, que residían lejos del lugar, en Burgos, Vizcaya o Madrid.

El caso es que en las elecciones de febrero de 1936, el 16,6% de los votantes del municipio de Masa se inclinó por el Frente Popular, un porcentaje claramente superior a la media comarcal (8,1%) y más cercano a la media provincial (25,1%). Se supone que una buena parte de ese voto a las izquierdas salió de Quintanajuar y sus renteros.

Sabemos que muchos renteros, en aquellos convulsos años previos a la guerra civil, comenzaron a escuchar -quizás por vez primera- el eslogan de "la tierra para el que la trabaja" y, algunos, hasta se lo creyeron. Seguramente, recibieron la visita de algún sindicalista de la capital e incluso llegaron a visitar la Casa del Pueblo de Burgos.

Cuando llegó la hora de votar en las elecciones de febrero de 1936, fueron varios los que recordaron eslóganes y promesas, dando por resultado un pequeño "coto rojo" en mitad de una comarca totalmente azul. Luego vendría la guerra y la correspondiente venganza, en forma de miserable denuncia, efectuada por alguien cercano a la propiedad.    

En aquel año electoral de 1936 (y al menos desde 1931), el propietario del "coto redondo" de Quintanajuar era el abogado y rentista madrileño José Muro Lara (Madrid, 1892-1957), gran aficionado a la caza, como era habitual entre los de su clase. José Muro Lara era nieto del promotor del Teatro Lara de Madrid (1880), Cándido Lara Ortal (Madrid, 1839-1915), un carnicero al que le fue muy bien el negocio, hasta el punto de hacerse millonario y encapricharse con la idea de reconvertirse en promotor teatral. En los años cuarenta, José Muro Lara extendió sus posesiones hasta hacerse dueño de la explotación agropecuaria titulada "Coto Redondo de Quintanajuar, Abajas y Hontomín".

Tras el 18 de julio, llegó la represión sobre una buena parte del vecindario de Quintanajuar. Las represalias afectaron -que se sepa- a nueve vecinos (cabezas de familia), más de la mitad de los trece que residían por entonces en el pueblo. Ocho de ellos fueron detenidos el 8 de agosto de 1936 y su estancia en la prisión de Burgos varió entre el año y los dos años. A cinco de ellos se les incautaron parte de sus bienes y tuvieron que pagar multas que oscilaron entre las 100 y las 1500 pesetas (esta última cantidad constituía una auténtica barbaridad para la época).

[Víctor Carballeda Beato, 55 años, jornalero; 14 meses en prisión; incautación de bienes; multa de 1500 pesetas; Víctor falleció en septiembre de 1939, a los 57 años de edad]

[Valeriano Carballeda Olmo, 17 años, jornalero; año y medio en prisión; enviado a la caja de reclutas (a luchar al frente, vamos); volvió con vida del evento; en 1946 aparece en Ubierna; en 1980 en Burgos, jubilado] 

[Antonio Gallo Crespo, 38 años, jornalero; incautación de bienes]

[Benigno García Melgosa, 55 años, jornalero; tiempo indeterminado en prisión; incautación de bienes; multa de 1000 pesetas]

[Lorenzo Laredo Melgosa, 56 años, jornalero; incautación de bienes; multa de 100 pesetas]

[Inocencio Melgosa Carballeda, 45 años, jornalero; dos años en prisión]

[Julián Melgosa García, 42 años, jornalero; 15 meses en prisión; incautación de bienes; multa de 1000 pesetas] 

[Laurentino Moradillo Olmo, 22 años, jornalero; 15 meses en prisión; enviado a la caja de reclutas; no sabemos si volvió con vida del frente]

[Jonás Olmo Melgosa, 41 años, jornalero; 15 meses en prisión]

Inicialmente, también resultó represaliado el entonces maestro del pueblo, Melchor Sangrador de Santiago, siendo dado de baja en su escuela y con pérdida de los derechos (septiembre de 1936); posteriormente, y tras comparecer ante la correspondiente Comisión Depuradora, fue confirmado en su puesto (abril de 1941).

Quintanajuar ya nunca se recuperó de aquellos lamentables hechos. El paso por prisión de gran parte de sus vecinos marcó el devenir del pueblo. Las familias fueron abandonando el lugar poco a poco hasta que, en febrero de 1965, lo hicieron las dos últimas, la de Baudilio Moradillo Arroyo (60 años) y Vicente Carballeda Melgosa (59 años).

Al final demográfico de Quintanujuar le siguió -trece años después- la desaparición física del pueblo. En septiembre de 1978, un incendio con origen en el término de Hontomín acabó afectando a la mayor parte del caserío de Quintanajuar. Fue la ocasión aprovechada por la entonces propiedad del lugar para eliminar todo rastro del pueblo. Solo se salvó la iglesia, que sigue en pie, aunque en lamentable estado, como hito recordatorio de que allí hubo vida demográfica desde, al menos, principios del siglo XII. 



OTRA PECULIARIDAD COMARCAL, EN EL SENTIDO OPUESTO: MANSILLA

Dentro de la comarca encontramos algún que otro municipio con resultados ciertamente sorprendentes. Es el caso de Mansilla de Burgos, dónde las derechas obtuvieron un resultado contundente (98,5%) a pesar de las peculiares estructuras propietarias del lugar.

En 1936 de Mansilla de Burgos era un pequeño municipio de pueblo de apenas 190 habitantes. Su censo electoral estaba conformado por 104 votantes, mayoritariamente labradores, aunque también aparecen seis jornaleros, dos albañiles, un comerciante, un ermitaño (Virgen de la Cuadra), un estudiante, un practicante, un secretario, un industrial, una maestra y un cura. Lo habitual en un pueblo de su tamaño.

La peculiaridad de Mansilla, no obstante, consistía en que la totalidad de su término municipal (incluyendo el edificio del Ayuntamiento y la escuela) era propiedad -en aquellos años- de la familia Jalón, propietarios absentistas residentes en Burgos. Aún así, en las elecciones de febrero de 1936 el voto izquierdista fue mínimo (1,5%). La propaganda electoral de los partidos del Frente Popular no parece que encontrara eco entre los vecinos de un pueblo que, en principio, podría considerarse propicio a sus predicamentos.


OTROS MUNICIPIOS AJENOS A LA COMARCA EN LOS QUE LAS IZQUIERDAS OBTUVIERON MEJORES RESULTADOS QUE LA MEDIA PROVINCIAL

Únicamente a título de contraste, cabe comentar los resultados electorales en los seis municipios -ajenos a la Comarca- referidos con anterioridad, ya que constituyen pequeñas excepciones en el claro dominio del voto conservador que se produjo en el conjunto de la provincia de Burgos.

  • Arija: izquierdas (55,7%)
  • Tubilla del Agua: izquierdas (54,6%)
  • Los Balbases: izquierdas (34,8%)
  • Villadiego: izquierdas (34,7%)
  • Burgos (capital): izquierdas (34,0%)
  • Villasur de Herreros: izquierdas (32,9%)

En Arija, el elevado voto izquierdista tiene sencilla explicación en la presencia de la fábrica de "Cristalería Española", que funcionó entre 1906 y 1953, lo que se traducía en una amplia base proletaria, altamente sindicada. La represión posterior al 18 de julio, sufrida por este colectivo, también resultó altamente despiadada.

En el municipio de Tubilla del Agua, conformado por Covanera, San Felices del Rudrón y el propio Tubilla, abundaban los baldíos comunales, lo que ocasionaba reivindicaciones roturatorias por parte de muchos vecinos. Hay que tener en cuenta que la roturación de comunales no era bien vista por los propietarios de la zona, ya que podría ocasionar el abandono de los arriendos que tan propicios les eran.

Más extremo es el caso de Los Balbases, dónde abundaba la categoría profesional de "jornalero" (88 censados), sobre un censo electoral de 511 hombres y mujeres mayores de 23 años. A mediados de los años treinta, la población total del municipio alcanzaba los 1100 habitantes. 

En junio de 1936 se llegó a producir el asalto e intento de roturación del Coto Gallo y otras fincas, inducido por algunos sindicalistas y apoyado incluso por el alcalde. El voto izquierdista en las elecciones de febrero de 1936 ya dejaba traslucir el descontento y desesperación de la mayor parte de los jornaleros del municipio, sobre todo tras los desmanes sufridos durante el bienio negro (1934-1935). Hay que tener en cuenta que las dos principales organizaciones campesinas eran de corte anarquista, a pesar de lo cual los vecinos acabaron votando por el Frente Popular, en contra del abstencionismo preconizado por sus dirigentes.

[en aquellos años treinta, el dueño del "Coto Gallo" (640 hectáreas) era Eufemio Olmedo Ortega (Donhierro, Segovia, 1891-Burgos, 1954), ingeniero agrónomo, jefe de la sección agronómica de Burgos y, tras el golpe militar del 18 de julio, miembro integrante de la Junta Técnica del Estado, con sede en Burgos, primer remedo de gobierno en la zona "nacional"] 

En cuanto a Villadiego, era el propio tamaño de la población, sede del partido judicial homónimo, el que propiciaba la abundancia de empleados por cuenta ajena (jornaleros, sirvientes, dependientes, empleados, camareros, mecánicos, chóferes, etc.), nicho electoral del que se nutrían las izquierdas de la época. Por cierto, tras el 18 de julio, salvaje resultó la represión sufrida por los supuestos votantes del Frente Popular, tanto los residentes en el propio Villadiego como en los pueblos cercanos.

En cuanto a la ciudad de Burgos, el propio tamaño de la urbe justificaba la elevada presencia de "criados" y todo tipo de trabajadores por cuenta ajena, sobre todo en el comercio y en la hostelería. El voto izquierdista resultó importante (34,0%) para una ciudad conservadora, en la que la Iglesia y los militares constituían algo más que fuerzas vivas.

Algo parecido a lo comentado para Tubilla del Agua sucedía en el caso de Villasur de Herreros, representativo de un buen número de municipios de la comarca de La Demanda y aledaños, dónde la mayor parte del término municipal era de propiedad comunal, con aprovechamientos ganaderos y de leña, por lo que los vecinos solicitaban su roturación parcial para ganar tierras de cultivo. Quizás los sindicatos agrarios de izquierda supieron recoger estas pretensiones de mejor manera que los sindicatos católicos, mayoritarios en la provincia. 


LOS RESULTADOS ELECTORALES DE FEBRERO DE 1936 EN HUÉRMECES

I. EL CENSO ELECTORAL DE HUÉRMECES

En 1936 Huérmeces presentaba un padrón municipal conformado por 446 habitantes, de los que unos 40 se encontraban "ausentes", bien por encontrarse estudiando en la capital provincial o en alguna de las instituciones religiosas de la época, bien por encontrarse "sirviendo" a la patria o en casa de alguna familia notable de Burgos, Madrid o Vizcaya, bien por encontrarse trabajando en el comercio o en la hostelería de aquellos mismos destinos.

El censo electoral, compuesto por hombres y mujeres mayores de 23 años, alcanzaba la cifra de 198 personas. En las elecciones de febrero de 1936 votaron 165 personas, lo que supuso una baja abstención (16,7%), inferior a la media comarcal (23,9%) y provincial (28,5%). Supongo que una buena parte de las personas que no votaron se encontraban dentro del epígrafe antes aludido de "ausentes".

En cuanto a los colectivos profesionales que conformaban el censo electoral de Huérmeces en 1936, tenemos:




Una distribución ocupacional nada excepcional para un pueblo del tamaño de Huérmeces, con un predominio absoluto de labradores, con pastores y molineros como ocupaciones relativamente importantes, y una testimonial presencia de jornaleros (2).

II. LOS CANDIDATOS MÁS VOTADOS

Ya hemos comentado que en Huérmeces, siguiendo la tónica comarcal, arrasaron las derechas (94,3%), con claro predominio de la Candidatura Antirrevolucionaria (74,5%) sobre la Agraria (11,8%) y la Radical (8,0%).

Las izquierdas del Frente Popular solo obtuvieron el 5,7% de los votos. Esto es, que los candidatos del Frente Popular fueron votados por un máximo de 9-10 electores (votaron 165 personas).



Por candidatos, los más votados fueron los cinco incluidos en la Candidatura Antirrevolucionaria de Derechas (Gonzalo Soto, Estévanez, Valiente, Albiñana y Bermejillo); a continuación, el candidato único del Partido Radical Gutiérrez Moliner), y tres de  los candidatos del Frente Popular (Labin, Barrio y Asenjo). El candidato menos votado fue José Mingo.

Recordemos que cada votante podía elegir un máximo de cinco candidatos, pertenecientes o no a la misma Candidatura. Es por ello que el número total de votos emitidos por los 165 votantes alcanza la cifra de 804 (165x5=825), ya que no todos los votantes eligieron a 5 candidatos, algunos se limitaron a votar a 4 o 3 candidatos nada más. 


ANEXOS

I. CANDIDATOS MÁS VOTADOS EN LA PROVINCIA DE BURGOS

Asombra -y asusta- constatar el hecho de que seis de los dieciséis candidatos más votados en la provincia de Burgos en las elecciones de febrero de 1936 fueron asesinados durante los primeros meses tras el golpe militar del 18 de julio.

Tres de aquellos candidatos fueron víctimas de la violencia desatada en la zona "nacional":

  • Eliseo Cuadrao García (Izquierda Republicana): matanzas de La Brújula (3 de agosto de 1936)
  • José Mingo Escolar (Izquierda Republicana): matanzas de La Brújula (3 de agosto de 1936)
  • Máximo Asenjo Areizaga (Partido Socialista): matanzas en el Monte de Estépar (1 de septiembre de 1936)
Otros tres candidatos fueron víctimas de la violencia desatada en la zona "roja":
  • José María Albiñana (Partido Nacionalista Español): matanzas de la Cárcel Modelo de Madrid (22-23 agosto de 1936)
  • Ángel García Bedoya (Partido Agrario): matanzas de Paracuellos de Jarama (30 de noviembre de 1936)
  • José Martínez de Velasco (Partido Agrario): matanzas de la Cárcel Modelo de Madrid (22-23 de agosto de 1936)

Los candidatos más votados en la provincia de Burgos fueron los siguientes:




Merece la pena añadir una breve reseña biográfica de aquellos dieciséis candidatos a diputados por la provincia de Burgos en las elecciones generales de febrero de 1936. Todos ellos políticos prototípicos de la convulsa época que les tocó en suerte. Algunos pagaron su militancia política con su vida o con su libertad; otros partieron camino del exilio; otros murieron de viejos, muchos años después, más o menos encantados, asimilados o desencantados con el nuevo régimen.

 

1. Julio Gonzalo Soto (Burgos 1899-1985): CEDA (Frente Contrarre-volucionario)

Abogado y escritor; monárquico y católico; secretario y presidente del Círculo Católico; miembro de la Fernán González; uno de los organizadores en Burgos del golpe militar del 18 de julio; posteriormente, fue locutor de Radio Castilla de Burgos en los años de la guerra y figura emergente del falangismo provincial. En 1937 fue el autor de una obrita (71 páginas) que llevaba por descriptivo título: "Esbozo de una síntesis del ideario de Mola en relación con el Movimiento Nacional", editada por Hijos de Santiago Rodríguez en junio de 1937, a los pocos días de la muerte del militar golpista.





2. Manuel Bermejillo Martínez (Madrid, 1897-1977) CEDA (Frente Contrarre-volucionario) 

Médico; organizador y director técnico del Hospital de Oña; impulsor de Cruz Roja; miembro de la Real Academia Nacional de Medicina (1943).




3. Francisco Estévanez Rodríguez (Burgos, 1880-1953) Comunión Tradicionalista (Frente Contrarrevolucionario)

Abogado, director de "El Castellano" durante los años de la II República; empresario impulsor de la línea de autobuses de Burgos a Aguilar de Campoo (1929); aunque en febrero de 1936 obtuvo acta de diputado, al ser el tercero más votado en la provincia de Burgos, su elección fue anulada por descubrirse que era contratista del Estado, algo totalmente prohibido en la Ley Electoral; el acta de diputado pasó al siguiente candidato más votado, que resultó ser Eliseo Cuadrao, candidato del Frente Popular. Fue elegido diputado por Burgos en las primeras elecciones de la II República (1931), y en una de sus primeras intervenciones parlamentarias sostuvo la tesis católica de que "el Poder procede de Dios", lo que ocasionó que gran parte de la bancada de diputados le abucheara y pasara un buen rato a su costa. Al acabar la guerra fijó su residencia en Madrid, aunque volvió a su tierra a morir.




4. José María Valiente Soriano (Chelva, Valencia, 1900-Valdecilla, Santander, 1982) Comunión Tradicionalista (Frente Contrarrevolucionario)

Jurista, abogado, profesor universitario y político carlista; en 1933 resultó elegido diputado por Santander. Después de la guerra, se convirtió en un carlista colaboracionista del régimen de Franco. Con la llegada de la democracia acabó por encuadrase provisionalmente en Alianza Popular. Desencantado con devenir democrático del reinado de Juan Carlos I, se negó a respaldar la Constitución de 1978.




5. José María Albiñana Sanz (Enguera, Valencia, 1883-Madrid, 1936) Partido Nacionalista Español (Frente Contrarrevolucionario)

Médico, escritor y político, popularmente conocido como "Doctor Albiñana"; fundador del Partido Nacionalista Español ("Religión, Patria y Monarquía"), que contó  con su propia milicia de voluntarios, los "legionarios de Albiñana" (camisa azul celeste, gorro militar y saludo a la romana); murió en la matanza de la Cárcel Modelo de Madrid (23 de agosto de 1936)





6. Moisés Barrio Duque (Burgos, 1895-1975) Frente Popular (Izquierda Republicana)

Ingeniero y político republicano; en 1936 se presentó por Izquierda Repúblicana, dentro de la coalición Frente Popular; tras la guerra se exilió en Francia y sólo volvió a España al final del franquismo.



7. Luis Labín Besuita (Burgos, 1875-1948) Frente Popular (Partido Socialista)

Político y activista sindical, afiliado a UGT y al PSOE; salvó la vida al encontrarse en Madrid el 18 de julio, aunque su familia resultó salvajemente represaliada durante los primeros meses tras el golpe (dos hijos y un yerno ejecutados); al finalizar la guerra se negó a exiliarse, por lo que sufrió condena de pena de muerte, conmutada por pena de 30 años de cárcel; finalmente pasó cuatro años de prisión y fue desterrado a Logroño; volvió a su tierra a morir



8. Eliseo Cuadrao García (Soba, Cantabria, 1894-La Brújula, Burgos, 1936) Frente Popular (Izquierda Republicana)

Abogado; alcalde de Villarcayo desde 1931; obtuvo acta de diputado al ser anulados los votos obtenidos por Estévanez, por incompatibilidad de éste; detenido el 28 de julio e ingresado en el Penal de Burgos, fue asesinado -probablemente en el Monte de La Brújula- el 3 de agosto, tras un supuesto "traslado" a Pamplona.




9. Máximo Asenjo Areizaga (Burgos, 1903-Estépar, 1936) Frente Popular (Partido Socialista)

Empleado; miembro del Comité Revolucionario de Burgos durante la revolución de 1934; concejal socialista en el Ayuntamiento de Burgos; compromisario por el Frente Popular para la elección de Presidente de la República (abril 1936); murió fusilado durante las primeras semanas tras el golpe de julio de 1936; supuestamente enterrado en la fosa común del monte de Estépar.


10. José Mingo Escolar (Pradoluengo? 1891-La Brújula, Burgos, 1936) Frente Popular (Izquierda Republicana)

Médico de La Horra (Aranda de Duero) desde 1919; también fue médico en Torresandino (1916-1917) e interino en Terradillos de Esgueva (1929-1931), destacando siempre por sus acciones altruistas; militante y diputado provincial por Izquierda Republicana; en enero de 1933 fue objeto de un intento de asesinato en La Horra, suceso en el que murieron tres personas; detenido el 28 de julio, el 3 de agosto de 1936 fue asesinado -quizás en La Brújula- junto con Eliseo Cuadrao, en una de las sacas realizadas por falangistas.


11. Ángel García Bedoya (Rioparaíso, 1897-Paracuellos de Jarama, 1936) Partido Agrario

Ingeniero; durante la dictadura de Primo de Rivera militó en el partido único, Unión Patriótica, y llegó a ser alcalde de Burgos (1928-1930); muy apreciado en la comarca de Villadiego, dónde cosechó buenos resultados electorales, aunque no consiguió el acta de diputado; cuando estalló la guerra residía en Madrid, siendo encarcelado y fusilado en Paracuellos de Jarama el 30 de noviembre de 1936; enterrado en una fosa común. 




12. José Martínez de Velasco (Madrid, 1875-1936) Partido Agrario

Abogado; varias veces ministro durante el bienio radical-cedista de la II República; fundador y líder del Partido Agrario; elegido diputado por Burgos en 1931 y 1933; su feudo era Aranda de Duero, de dónde era natural su esposa. Murió asesinado durante la represión ejercida en la zona republicana: matanza de la Cárcel Modelo de Madrid (22 de agosto de 1936).



13. Ramón de la Cuesta y Cobo de la Torre (Burgos, 1870-1943) Partido Agrario

Abogado; hijo de senador; miembro de una influyente y acaudalada familia burgalesa; fue alcalde de Burgos durante la Restauración (1903; 1907-1909), al igual que su hermano Manuel (1915-1917; 1922-1923 y 1937-1940); senador durante la Restauración; diputado en la Diputación Provincial; diputado durante la II República; fue letrado del Consejo de Estado.




14. Juan Antonio Gutiérrez Moliner (Burgos, 1889-Madrid, 1940) Partido Radical

Abogado; fue alcalde de Burgos durante la Restauración (1918-1919), tocándole gestionar las consecuencias de la pandemia de gripe de 1918; también fue uno de los socios fundadores del Club Rotario de Burgos (1927); durante la guerra fue secretario de la Cámara Oficial de la Propiedad Urbana de Burgos.


15. Tomás Alonso de Armiño Calleja (Pamplona, 1872-Burgos, 1948) Partido Agrario

Abogado; director del Instituto de Segunda Enseñanza de Burgos en el momento del golpe militar; a pesar de sus posiciones claramente derechistas y favorables a la sublevación, fue sorprendentemente encarcelado por las nuevas autoridades de Burgos en diciembre de 1936, aunque finalmente puesto en libertad bajo la desproporcionada multa de 500.000 pesetas, luego rebajada por Mola a 2.500 pesetas. Académico fundador de la Institución Fernán González.




16. Aurelio Gómez González (Burgos, 1875-1950) Partido Agrario

Abogado; fue uno de los escasos políticos burgaleses que obtuvo acta de diputado sin poseer lazos de parentesco destacado ni medios económicos de importancia; alcalde de Burgos (1910-1913); diputado a Cortes en 1918, 1920, 1923, 1931 y 1933; accionista y secretario de la compañía eléctrica "El Porvenir de Burgos"; político conservador de profundas convicciones católicas y "burgalesista" de pro.

 



II. COMPARATIVA ENTRE LOS RESULTADOS ELECTORALES DE 1936 Y 2023 EN HUÉRMECES

Como mero divertimento, podría realizarse una comparativa entre elecciones, aunque la España de 1936 poco tiene que ver, afortunadamente, con la España de hoy en día. No puede decirse que el mapa electoral del municipio haya cambiado radicalmente durante los casi noventa años trascurridos entre las últimas elecciones generales de la Segunda República y las últimas elecciones generales celebradas en España.

Resulta evidente que las partidos encasillados en las derechas de hoy son sensiblemente diferentes a los englobados en las dos coaliciones derechistas del año 1936: agro-católicos, tradicionalistas y filo fascistas entonces, conservadores y ultraconservadores hoy; y lo mismo podríamos decir de los partidos entonces englobados en las izquierdas: revolucionarios y republicanos ayer, de corte social-demócrata y populistas de izquierda hoy.

Ya que el municipio de Huérmeces engloba hoy en día al antiguo municipio de Quintanilla Pedro Abarca, realizaremos la comparativa sumando los resultados obtenidos en ambos municipios en las elecciones de 1936.

El censo electoral de 1936 (Huérmeces + Quintanilla Pedro Abarca) alcanzaba los 321 electores, de los que votaron 236, lo que supuso una participación del 73,5%.

[en 1936 podían votar los hombres y mujeres mayores de 23 años; hoy la edad electoral está establecida en los 18 años]

El censo electoral de 2023 alcanzó los 142 electores, de los que votaron 111, lo que supone una participación del 78,2%.

En cuanto a los resultados, englobados en bloques clásicos (derechas e izquierdas), observamos que los cambios no han sido espectaculares. Las derechas continúan dominando el panorama, aunque con menor contundencia que la constatada en 1936.


Comparativa resultados electorales 1936/2023; municipio de Huérmeces

Quizás resultara más "científico" realizar una comparativa entre varios ciclos electorales de los años 30 del siglo XX y de las dos primeras décadas del XXI pero, como ya he dicho, este anexo carece de aspiraciones sociológicas.


FUENTES

-Biblioteca Digital de Castilla y León: Boletín Oficial de la Provincia de Burgos (27-02-1936; 29-02-1936; 03-03-1936; 05-03-1936; 06-03-1936), Diario de Burgos (15-04-1931; 08-03-1932; 21-02-1936; 16-03-1936; 19-03-1936; 25-03-1936; 08-05-1936; 22-05-1936), Censo Electoral de la provincia de Burgos 1935 (BOPBU, 05-07-1936): municipios de Los Balbases, Celadilla Sotobrín, Cernégula, Coculina, Las Hormazas, Huérmeces, Mansilla de Burgos, Masa, Nidáguila, Olmos de la Picaza, Santibáñez Zarzaguda, Úrbel del Castillo. 

-Biblioteca Virtual de Prensa Histórica: El Castellano

-Capital de la cruzada. Burgos durante la Guerra Civil. Luis Castro. Crítica. Barcelona (2006)

-Guerra civil y violencia política en Burgos (1936-1943). Isaac Rilova Pérez. Editorial Dossoles. Burgos (2001)

-El Frente Popular de izquierdas (enero-julio 1936)Carmelo Romero Salvador. Los Libros de la Catarata (2026)

-Fuego cruzado. La primavera de 1936. Fernando del Rey y Manuel Álvarez Tardío. Galaxia Gutenberg (2024)

-Represión franquista en los pueblos de Burgos: Los Balbases, Castromorca, Cernégula, Olmos de la Picaza, Quintanajuar, Santibáñez Zarzaguda y Villanoño




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