Si existió un oficio de clara presencia en el mundo rural del pasado, ese fue el de zapatero. El calzado era un elemento fundamental en la indumentaria del labrador, tanto el calzado de labor como el "de vestir".
Lejana aún la sociedad de consumo, el calzado tenía que durar mucho tiempo, por lo que se hacía necesaria su continuada reparación o modificación, encontrándose plenamente vigente una economía de reutilización, reparación y reciclaje, el sueño de cualquier buen ecologista de nuestros días.
Algo similar podría decirse de sastres y modistas, aunque en la presente entrada nos centraremos en la figura del zapatero, dejando para una próxima ocasión la relación de sastres y modistas que ejercieron su profesión en Huérmeces.
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| Un zapatero de otros tiempos, con la Singer a su lado |
Largo es el listado de zapateros que han pasado por Huérmeces durante los últimos noventa y tantos años de vida más o menos autosuficiente del medio rural (1876-1967). En los padrones municipales, anuarios profesionales y censos electorales correspondientes a aquellos años encontraremos fácilmente los nombres de los zapateros que trabajaron en nuestro pueblo.
Resulta curioso constatar cómo, durante buena parte de aquellos años, Huérmeces disfrutó de los servicios de dos zapateros, lo que indica la importancia de la profesión en el medio rural, incluso en los pueblos de pequeño tamaño.
A riesgo de haber olvidado a alguno de ellos, exponemos a continuación una pequeña semblanza de los ocho zapateros que residieron en nuestro pueblo durante aquel largo periodo de tiempo, haciendo especial hincapié en los dos últimos: Lorenzo Güemes y Lorenzo Herreros, aquel por ser el más longevo de todos, y éste por ser realmente el último, aunque su labor resultara apenas testimonial, ya que aconteció en los años finales de aquel mundo rural en trance de desaparición.
En orden cronológico, estos fueron los ocho zapateros que prestaron sus servicios en Huérmeces (lugar y año de nacimiento) [años de servicio]:
1. Bonifacio Pérez Díez (Hces, 1847) [1876-1897]
Bonifacio era hijo de Sisebuto Pérez García (Hces, 1799) y Brígida Díez González (Hces, 1808). No he sido capaz de averiguar si Sisebuto era zapatero y, por lo tanto, Bonifacio heredó el oficio de su padre a la muerte de éste (1875).
Se casó en Huérmeces en 1876 con su prima Francisca Pérez Díez (Hces, 1850). Tuvieron ocho hijos Pérez Pérez, de los cuales cinco sobrevivieron a la infancia (Esperanza, Luisa, Dalmacio, Constantina y Jacinto). Su taller se encontraba en la casa nº 21 de la calle Real.
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| Censo electoral Huérmeces 1890 |
Bonifacio falleció en 1897, a los cincuenta años, dejando viuda a Francisca y huérfanos de padre a sus cinco hijos. En los padrones posteriores a 1899 únicamente aparece su hija Esperanza, que se casaría en 1901 con Feliciano Mansilla, el cual continuaría con el taller de zapatería de su desaparecido suegro.
2. José González Pérez (Las Celadas, 1857) [1878-1899]
Llegó a Huérmeces en 1878 y se casó hacia 1884 con Isidora Ortega Pérez (Hces, 1863), hija del herrero Hipólito Ortega Valladolid (Las Hormazas, 1833); en Huérmeces tuvieron nueve hijos González Ortega, de los que sobrevivieron cuatro (Leovigilda, Ángel, Dominica y Antonio). Al principio, su taller se encontraba en la casa nº 9 de la calle Hondovilla; posteriormente, en la casa nº 3 de la calle de la Solana.
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| Censo electoral Huérmeces 1890 |
José González Pérez falleció en 1899, a los 41 años de edad. Ese mismo año, su viuda e hijos abandonaron Huérmeces camino de Bilbao, dónde ya residía algún familiar de Isidora. No he encontrado posteriores referencias.
Por lo tanto, durante veinte años (1878-1897) existieron dos zapateros en Huérmeces: Bonifacio Pérez y José González.
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| Indicador Gral. Industria y Comercio Burgos (1894): Huérmeces |
Y durante tres años (1899-1902), Huérmeces estuvo sin zapatero alguno, al fallecer en poco tiempo (1897-1899) los dos anteriores.
[en la matrícula de contribución industrial de 1883-1884 figura como zapatero Bonifacio Pérez Díez; no aparece, sin embargo, José González Pérez, por motivos que desconocemos]
3. Feliciano Mansilla Marcos (Mansilla, 1876) [1902-1909]
Se casó en Huérmeces en 1901 con Esperanza Pérez Pérez (Hces, 1877), hija del zapatero Bonifacio Pérez. Feliciano y Esperanza tuvieron cuatro hijos Mansilla Pérez (Cayetano, Eugenia, Facundo y Daniel), de los que solo encontramos referencias posteriores para los dos primeros.
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| Diario de Burgos, 30 septiembre 1909 |
De todas formas, la vida de Feliciano resultó muy corta, ya que falleció en 1909, a los 33 años de edad. Su viuda, Esperanza, intentó continuar con el taller familiar, aunque no tuvo éxito.
Todo parece indicar que Esperanza y sus hijos se trasladaron a residir a la capital provincial. Así, su hija Eugenia falleció en Burgos en 1923, a los 19 años de edad; su hijo Cayetano figura en varias reseñas periodísticas de la década de 1920, todas relativas a sus reiterados accidentes y problemas de salud física y mental.
En 1928, Esperanza retornó a Huérmeces para contraer segundas nupcias con Hipólito Ortega Pérez, que había enviudado hacia 1926 de su primera esposa, Gabina Alonso Díez. Esperanza e Hipólito vivieron en Huérmeces hasta mediada la década de 1950. En su casa acogieron, como pupilos, a varios maestros y maestras jóvenes (don Emilio, doña Victoria) que pasaron por Huérmeces en aquellos años.
Esperanza falleció en 1959 en Burgos, a los 83 años de edad.
[puede resultar sorprendente constatar la temprana muerte de los tres zapateros faroles estudiados: Bonifacio Pérez Díez (50 años), José González Pérez (41) y Feliciano Mansilla Marcos (33); no es que la de zapatero fuera una profesión de riesgo en aquellos tiempos, sino que la esperanza de vida de la época rondaba los 34 años para los hombres y los 36 para las mujeres]
4. Aniano Ortega Pérez (Hces, 1883) [1902-1906]
Aniano era hijo del herrero Hipólito Ortega Valladolid (Las Hormazas, 1833) y Dominica Pérez Díez (Hces, 1837). Una hermana de Aniano, Isidora, se había casado con el zapatero José González Pérez (Las Celadas, 1857), que ya vimos que ejerció en Huérmeces durante veinte años (1878-1899).
Aniano aparece como zapatero en Huérmeces únicamente en los Anuarios profesionales correspondientes a los años 1902-1906. Esto indicaría que Aniano trabajó como zapatero en Huérmeces cuando tenía unas edades de 19-23 años de edad, por lo que suponemos que se libró de realizar el servicio militar, aunque había sido declarado soldado útil.
Entre 1909 y 1911 aparece en el censo electoral de Baracaldo, como jornalero. No he encontrado posteriores referencias de Aniano.
5. Manuel Arroyo Arias (Los Ausines, 1848) [1909-1914]
Manuel era el padre del párroco de Huérmeces durante aquellos años, Eusebio Arroyo Dorao (Burgos, 1875). En la casa rectoral vivían por entonces cinco personas: el párroco, sus padres y dos hermanas solteras.
Ante la ausencia de zapateros profesionales, tras la muerte de Feliciano Mansilla y la emigración de Aniano Ortega, el padre del cura asumió circunstancialmente dichas funciones durante cuatro o cinco años. Durante ese periodo enviudó, al fallecer su esposa, Agapita Dorao Peña (San Miguel de Cornezuelo, 1847-Huérmeces, 1910).
Manuel Arroyo falleció en 1923, a los 75 años de edad. Su hijo Eusebio Abandonó Huérmeces en 1926, partiendo hacia el que sería su último curato, Villadiego.
6. Heliodoro Ubierna Luis (Hces, 1891) [1914-1929; 1933-1940]
Heliodoro se casó en Huérmeces en 1914 con Fidela Pérez Alonso (1892); tuvieron siete hijos, de los que solo tres sobrevivieron a la infancia (Aurelio, Abel y Oliva).
Heliodoro era un humilde labrador y jornalero, por lo que al poco de casarse tuvo que dedicarse al oficio de zapatero, compaginado con sus habilidades como cazador, pescador, apicultor y alimañero.
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| Heliodoro y Fidela, Huérmeces (1925) Fotografía: familia Ubierna Pérez |
En una espléndida fotografía, realizada hacia 1925, puede contemplarse a unos jóvenes Heliodoro (34 años) y Fidela (33 años), posando en compañía de la sempiterna máquina Singer, tan importante en el trabajo del zapatero.
A finales de la década de 1920 la familia Ubierna Pérez emigró a Francia, retornando a España hacia 1933. Heliodoro se trajo del país vecino nuevos conocimientos en el arte de la pesca, por lo que su labor profesional se centró en el mundo de la caza y pesca, dejando en segundo plano su cometido como zapatero, que ya era ejercido por otro vecino del pueblo, Lorenzo Güemes.
Heliodoro falleció en Logroño en 1981, a los noventa años de edad. Su esposa, Fidela Pérez, había fallecido en Huérmeces en 1968, a los 76 años.
7. Lorenzo Güemes Pérez (Úrbel, 1886) [1914-1963]
Lorenzo nació en 1886 en Úrbel del Castillo, hijo de la modesta pareja de jornaleros formada por Severiano Güemes Arroyo (Úrbel, 1860) y Julita Pérez Martínez (Los Balbases). Severiano era hijo único de viuda pobre, por lo que se libró del servicio militar.
Tras el nacimiento de Lorenzo, la familia Güemes Pérez se trasladó a la capital provincial, en un intento desesperado por mejorar sus condiciones de vida, tal y como sucedía con muchas otras familias del mundo rural que no poseían apenas tierras para salir adelante.
Julita Pérez falleció en Burgos hacia 1897, probablemente a consecuencia de un nuevo parto, y su viudo se vio en la necesidad de entregar el recién nacido, de nombre José [Güemes Pérez], al Hospicio provincial, depositándolo en el torno allí habilitado. En 1901 la familia residía en la casa nº 14 de la calle del Pozo Seco, en pleno centro histórico de la ciudad.
Al poco de enviudar, Severiano contrajo segundas nupcias con Mercedes Serna Fontúrbel. En 1903, ya casado, Severiano solicitó al Hospicio la recuperación del hijo que había abandonado en el torno en 1897. Milagrosamente, el niño había sobrevivido y, a los seis años de edad, volvió al hogar familiar. Enseguida llegó un nuevo miembro a la familia, ya que en aquel mismo 1903 nació Elena Güemes Serna, hija de Severiano y Mercedes.
Severiano, había sido declarado pobre, a efectos legales, en 1905, tras sufrir algún encontronazo con la justicia, siéndole embargados alguno de los escasos bienes que aún poseía en Úrbel, entre los que se encontraba la denominada "casa del balcón", en la calle del Medio.
Suponemos que, con aquel panorama familiar, la infancia de Lorenzo no fue un camino de rosas precisamente. En 1907 aparece incluido en el reemplazo de aquel año, por Burgos.
Tras cumplir con la patria, Lorenzo se casó en Burgos, el 1 de febrero de 1913, con Lucila Infante García, una joven de 23 años, natural de Los Valcárceres, hija de Luciano Infante Pérez (Los Valcárceres, 1853) y Fructuosa García Vegas (Talamillo, 1872).
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| Diario de Burgos, 31-01-1913 |
Supongo que Lorenzo y Lucila residieron durante algún tiempo en el pueblo de la novia, ya que allí nació su primogénito, Vidal, en noviembre de 1913.
A primeros de 1914 la familia Güemes Infante se trasladó a Huérmeces, dónde había fallecido en 1909 el zapatero Feliciano Mansilla, dejando libre un nicho profesional relativamente importante en el mundo rural de aquellos tiempos.
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| BOPBU, 7 julio 1914; licencias de pesca fluvial, concedidas en junio |
Durante muchos años, desde aquel de 1914, Huérmeces contaría con los servicios de dos zapateros: Lorenzo Güemes y Heliodoro Ubierna, aunque este último compatibilizara el oficio con otros quehaceres.
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| Anuario General de España 1927-1928, Huérmeces |
Lorenzo ejerció de zapatero en Huérmeces durante nada menos que cincuenta años (1914-1963) y, durante aquella prolongada estancia en nuestro pueblo ocupó, al menos, tres viviendas diferentes:
- La Plaza nº 29 (casa denominada posteriormente "de Aquileo y Luisa" o "de Lucio y Fidela"): aquí se estableció la familia Güemes Infante tras su arribada en 1914. Y aquí estuvieron hasta el año 1935
- Real nº 22 (casa luego denominada "de Víctor y Petra"): en ella se alojó la familia Güemes Infante durante el periodo 1935-1939
- Solana nº 3 (también denominada "la casa de "La Parada") fue propiedad de Quiterio Hidalgo, a cuya muerte en 1930 pasó a manos de su hijo Aureliano, y de éste a su hermana Amancia que, en 1941, procedió a vendérsela a Lorenzo Güemes, que ya la ocupaba en régimen de alquiler. Aquí residió la familia (Lorenzo, Lucila y su hija Piedad) hasta el fallecimiento de Lucila, en 1962
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| La Solana nº 3 (Foto: Catastro Virtual) |
Durante buena parte de aquellos años, la esposa de Lorenzo Güemes, Lucila Infante, ejerció como modista en el pueblo, arreglando y confeccionando ropa para las vecinas de Huérmeces.
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| Censo electoral de 1946. Municipio de Huérmeces |
En el censo electoral de 1946 puede comprobarse cómo Lorenzo aparece consignado con su profesión correspondiente ("zapatero"), mientras que Lucila lo hace con el término tan socorrido en aquellos años, "sus labores".
Lorenzo Güemes Pérez y Lucila Infante García trajeron al mundo a cuatro hijos, de los que solo el primero y la última sobrevivieron a la infancia:
- Vidal (Los Valcárceres, 1913)
- José (Huérmeces, 1916)
- Teodora (Huérmeces, 1918)
- María Piedad (Huérmeces, 1922)
Vidal Güemes Infante: aunque nació en Los Valcárceres, llegó a Huérmeces con sus padres a los pocos meses de nacer, y en nuestro pueblo pasó su infancia y adolescencia. Después de la guerra se estableció en Trashaedo, al casarse con Cirila Herrero del Amo (Trashaedo, 1916), dónde ejerció de labrador durante el resto de sus días. Tuvieron, al menos, dos hijos varones. Vidal falleció en Burgos en 1987, a los 73 años de edad.
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| Censo electoral 1946, municipio de Basconcillos del Tozo |
María Piedad Güemes Infante: vivió en Huérmeces, con sus padres, hasta el fallecimiento de ambos. En 1963 se trasladó a Burgos, cuando ya contaba con una edad de 41 años. No tuvo descendencia. Falleció en Burgos en 1993, a los 71 años de edad.
El día 25 de abril de 1963 fallecía en Huérmeces Lorenzo Güemes Pérez, de 76 años, zapatero de Huérmeces durante cincuenta años. Un año antes, el 12 de marzo de 1962, había fallecido su esposa, Lucila Infante García, 72 años, modista de Huérmeces durante similar periodo de tiempo.
Bien podría afirmarse que, durante cincuenta años, el vestir y el calzar de los vecinos de Huérmeces estuvo en manos de Lorenzo y Lucila (con permiso de Pablo y Mariano Crespo, padre e hijo, sastres ambos).
8. Lorenzo Herreros González (Quintanilla Sobresierra, 1885) [1954-1967]
En 1954 se había establecido en Huérmeces una pareja de ancianos formada por Lorenzo Herreros González (Quintanilla Sobresierra, 1885) y Petra Santamaría Calvo (Mozuelos de Sedano, 1888). Sus entonces avanzadas edades, 69 y 66 años, hacían suponer que en nuestro pueblo dispondrían de contactos familiares.
[entre 1931 y 1933, Lorenzo y Petra aparecían como perceptores del denominado "subsidio a familias numerosas", dentro de la categoría de entre 7 y 8 hijos vivos; en aquellos años, la familia Herreros Santamaría residía en Quintanilla Pedro Abarca]
Efectivamente, dos hijas de Lorenzo y Petra se habían establecido en Huérmeces en años precedentes:
- En 1938, María Paz Herreros Santamaría (Quintanilla Sobresierra, 1913) se había casado con Félix Martínez Alonso (1906), en las segundas nupcias de éste
- En 1953, Irene Herreros Santamaría (Quintanilla Pedro Abarca, 1931) se había casado con Julián Pérez García (1925), sastre en Huérmeces
Todo parece indicar que Lorenzo y Petra llegaron a Huérmeces dispuestos a pasar sus últimos años de vida en compañía de sus hijas, yernos y nietos. Su morada sería la casa número 4 de la calle de Hondovilla, contigua a la de Hermenegilda Arce.
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| Hondovilla 4 (hoy 12), en la calleja; foto: M.A. de Miguel |
En el padrón municipal, Lorenzo aparece como "subsidiado", el equivalente al actual "jubilado". A lo largo de su dilatada existencia, Lorenzo había desempeñado, sobre todo, la profesión de pastor y guardián de ganado. Entre sus destinos conocidos figuran Quintanilla Sobresierra, Quintanilla Pedro Abarca y, antes de arribar a nuestro pueblo, Los Tremellos.
En 1963, al fallecer el histórico zapatero de Huérmeces (su tocayo Lorenzo Güemes), Lorenzo Herreros asumió las funciones de zapatero oficioso, realizando su modesta labor durante los pocos años que residió en nuestro pueblo.
Alguno de nosotros aún recordamos la imagen de su encorvada figura, dispuesta en el portal de su casa, afanándose en la reparación de los tacones de un zapato de señora, las suelas de una alpargata o las tiras de una sandalia.
En 1967 falleció Petra, la esposa de Lorenzo Herreros, a los 79 años de edad. Cuatro años antes le había sido concedida una pensión por invalidez. Fue entonces cuando Lorenzo abandonó Huérmeces camino de la capital provincial, dónde residían varios hijos.
Lorenzo Herreros Santamaría falleció en Burgos en 1980, a la entonces más que provecta edad de 93 años.
Bien podría decirse que Lorenzo Herreros fue el último zapatero, aunque oficioso, de Huérmeces.
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| The Old Shoemaker, J.D. Chalfant (1899) |
FUENTES
-Diario de Burgos:
30-09-1909, 31-01-1913, 29-12-1920, 10-02-1923, 05-10-1923, 26-12-1923, 17-08-1931, 14-10-1955, 06-12-1959, 28-04-1968, 27-07-1980, 06-11-1982, 23-04-1987, 18-09-1993
-Boletín Oficial de la provincia de Burgos:
14-12-1882, 13-10-1883, 02-01-1903, 20-08-1903, 22-04-1905, 01-10-1906, 21-11-1906, 08-07-1907, 07-07-1914, 02-01-1918, 03-08-1925, 07-09-1931, 24-04-1932, 11-02-1963, 14-06-1965
-Censos electorales de la provincia de Burgos:
1890-1905; 1930-1936; 1946 (para los municipios de Basconcillos del Tozo, Burgos, Huérmeces, Quintanilla Pedro Abarca y Los Tremellos)
-Censos electorales de Vizcaya:
1908-1915 (para los municipios de Baracaldo y Bilbao)
-El Diario Palentino:
16-11-1978
-Padrones de población y de cédulas personales de Huérmeces:
1886, 1896, 1899, 1909, 1914, 1924, 1930, 1935, 1940, 1945, 1950, 1955, 1960, 1965 y 1970
-Matrícula de la Contribución Industrial 1883-1884 en Huérmeces
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